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Interés de Tottenham por Morgan Gibbs-White se intensifica

El interés de Tottenham por Morgan Gibbs-White no se enfría: Forest se atrinchera mientras aparece United.

Forest cierra la puerta… por ahora

El mensaje desde Nottingham es nítido: Gibbs-White no está en venta. Según la información publicada por TeamTalk, el club se mantiene “decidido” a retener al internacional inglés y no contempla aprobar una salida en enero. Nada de negociaciones avanzadas, ni de operación en marcha. Solo una posición firme.

Oliver Glasner lo considera una pieza central de su proyecto. No es un jugador más en la rotación, es uno de los futbolistas que definen el carácter del equipo. Forest lo ve como un referente, y desde el entorno del club se insiste en que el jugador sigue plenamente comprometido con el plan deportivo.

Esa firmeza tiene contexto. Gibbs-White firmó un nuevo contrato tras la anterior batalla por su fichaje y todavía le restan “algo más de dos años” de vínculo. No está en la rampa de salida contractual, pero ya entra en esa franja en la que los grandes de la Premier League empiezan a oler oportunidades y a medir tiempos.

Tottenham no se rinde con un viejo objetivo

En Londres, la mirada sobre Gibbs-White es de largo recorrido. No se trata de un capricho de mercado ni de una reacción a una buena temporada puntual. TeamTalk recuerda que Tottenham “estuvo muy cerca de cerrar su fichaje en 2025” y que en el club “nunca han perdido el interés en el jugador de 26 años.”

Eso pesa. Un futbolista al que persigues, que encaja en tu idea de juego y al que ves desde hace tiempo como parte de tu columna vertebral, no desaparece del radar por un no inicial.

La figura de Roberto De Zerbi añade una capa más. El técnico, según el mismo medio, está “particularmente interesado” en llevar a Gibbs-White a Tottenham. Busca más creatividad, más filo en los metros finales, más capacidad para desordenar defensas desde la mediapunta. Y no termina de ver a perfiles como James Maddison o Conor Gallagher como piezas seguras en sus planes a largo plazo en el club.

Ese detalle es clave. Si el entrenador quiere un tipo concreto de mediapunta para elevar el nivel del equipo y la dirección deportiva lleva años mirando al mismo nombre, la insistencia de Tottenham en este frente se entiende sola.

United entra en escena

En medio de este pulso silencioso, aparece Manchester United. No con una ofensiva abierta, pero sí con movimientos claros. Según TeamTalk, el club de Old Trafford ya ha realizado consultas para conocer de primera mano la situación de Gibbs-White, dentro de un análisis más amplio de sus opciones de futuro para el centro del campo y la línea de tres cuartos.

El interés se lee también en clave Bruno Fernandes. United valora escenarios a medio plazo y ve en Gibbs-White uno de los perfiles que podrían encajar si se produce un cambio de ciclo en torno al portugués. No hay ultimátums ni decisiones tomadas, pero sí un seguimiento serio.

Tiene lógica. Gibbs-White se ha consolidado como un jugador de nivel alto en la Premier League: conduce, rompe líneas, genera ocasiones y juega con una mezcla de intensidad y técnica que seduce a cualquier entrenador que quiera un “10” capaz de marcar ritmo y partido.

Un pulso de poder… sin oferta sobre la mesa

Hoy, el que manda es Nottingham Forest. Tiene contrato, tiene el respaldo del entrenador y tiene una postura clara: no se vende. Tottenham observa, United toma notas, pero cualquier operación exigirá algo más que una buena oferta. Hará falta un cambio de postura del club o un giro en la voluntad del propio jugador.

De momento, no hay indicios de que ese cambio sea inminente. No hay filtraciones de malestar, ni señales de ruptura. Solo el ruido inevitable cuando un futbolista importante entra en la órbita de clubes con más músculo económico y aspiraciones europeas.

La historia, sin embargo, no está cerrada. El reloj del contrato corre. “Algo más de dos años” es margen suficiente para que Forest se sienta fuerte, pero también la antesala del punto en el que un club debe decidir: renovar al alza o escuchar propuestas para no perder valor.

Tottenham sigue viendo a Gibbs-White como un jugador hecho para su idea de juego: un mediapunta con personalidad, capaz de recibir bajo presión, girarse, conectar ataques y añadir imaginación cuando la posesión no basta. United lo mira como posible heredero de una función clave en su estructura ofensiva. Forest lo protege como piedra angular de su proyecto con Glasner.

Tres miradas, un mismo nombre y un mercado que no perdona la indecisión.

La pregunta ya no es si hay interés. Eso está fuera de duda. La cuestión es cuánto tiempo podrá Forest mantener esta trinchera cuando el contrato se acorte y los grandes decidan pasar de las consultas al ataque definitivo.