Iraola debuta en Anfield con Nottingham Forest herido
Anfield abre sus puertas a una nueva era. El sábado, Andoni Iraola dirigirá su primer partido oficial como técnico de Liverpool en casa, y el estreno no llega precisamente en un clima de calma. Enfrente, un Nottingham Forest que ya sabe lo que es salir de este estadio con un 0-3 bajo el brazo la temporada pasada. Esa herida aún escuece.
Un Liverpool que genera, pero no remata sus dudas
El empate 2-2 en la primera jornada ante Newcastle United dejó un sabor amargo. No por falta de ocasiones, sino por la sensación de fragilidad en los dos extremos del campo. Se criticó la falta de intensidad y claridad arriba, y la escasa estabilidad y química atrás.
Los datos, sin embargo, cuentan otra parte de la historia: Liverpool firmó un xG de 3,13, el segundo más alto de toda la Premier League en el fin de semana inaugural. Producción ofensiva hubo. Contundencia, no tanta.
Iraola, al menos en el corto plazo, no tendrá un gran margen para cambiar piezas. El fichaje de 100 millones de libras de Bradley Barcola difícilmente se cerrará a tiempo para entrar en la convocatoria, así que el técnico vasco deberá apoyarse en el mismo bloque que empató en St James’ Park.
Rio Ngumoha y Florian Wirtz, sustituidos en el minuto 63 ante Newcastle, apuntan a ser los primeros señalados en el tablero táctico. Alexis Mac Allister y Victor Munoz presionan para entrar en el once y aportar más control y colmillo desde el inicio.
En el foco de las críticas quedó también Jeremie Frimpong. El lateral derecho fue uno de los más señalados por la grada y la opinión pública. Aun así, Iraola apenas tiene alternativas naturales para esa banda, lo que convierte su caso en un dilema más táctico que emocional.
La consigna es clara: no se puede repetir el 0-3 encajado el curso pasado ante el propio Nottingham Forest en este mismo escenario. Anfield no tolerará otro desplome de ese calibre.
Forest llega tocado, pero con un ganador en el banquillo
El rival tampoco aterriza en Merseyside con el ánimo alto. Nottingham Forest ha arrancado la campaña con dos derrotas consecutivas ante Leeds United, ambas en el City Ground y ambas especialmente dolorosas.
Primero, un 0-1 en la jornada inaugural de la Premier League. Tres días más tarde, mismo rival, mismo estadio, y un 0-2 que los dejó fuera de la League Cup. Dos golpes seguidos en casa que han encendido las alarmas.
El club, eso sí, se ha encomendado a un técnico acostumbrado a levantar trofeos. Oliver Glasner, campeón de FA Cup, Conference League y Charity Shield, asumió el mando en verano. El austriaco ha intentado enfriar expectativas con un mensaje claro: no es un “mesías”. Pero su currículum habla por él.
No lo tendrá sencillo en Anfield. Ryan Yates y Nicola Savona están descartados por lesión, lo que reduce aún más el margen de maniobra en un equipo que ya busca certezas en plena tormenta de resultados.
Lesiones, ajustes y un examen defensivo
Liverpool tampoco se libra del parte médico. Hugo Ekitike y Conor Bradley seguirán varias semanas más fuera de combate. En defensa, Giovanni Leoni y Joe Gomez continúan sin estar disponibles.
La buena noticia para Iraola llega precisamente desde atrás. Los fichajes veraniegos Jeremy Jacquet y Ronald Araujo firmaron actuaciones sólidas en St James’ Park. Su impacto inmediato podría evitar que los problemas defensivos del pasado curso vuelvan a convertirse en una losa desde el primer mes de competición.
El reto ahora es doble: blindar la portería y encender el ataque al mismo tiempo. Un partido con portería a cero y una actuación convincente en campo rival reduciría de golpe muchas de las dudas que se han instalado en la primera semana del proyecto.
Las casas de apuestas lo tienen claro: Liverpool parte como favorito, con una cuota de 11/20 (1,55) para la victoria, mientras que el triunfo de Forest se paga a 19/4 (5,75). El papel dice una cosa. La memoria de ese 0-3 en Anfield, otra muy distinta.
Entre la urgencia por borrar un pasado reciente incómodo y la necesidad de arrancar con autoridad en casa, el debut de Iraola en Anfield se siente menos como una presentación y más como una prueba de carácter. ¿Será el primer paso firme de su Liverpool o el aviso de que la reconstrucción será más larga y áspera de lo previsto?





