Isak y Gakpo desatan un vendaval rojo en Ipswich
Alexander Isak necesitó solo diez minutos para convertir la noche de Ipswich en un vendaval rojo. Dos zarpazos, en el 6’ y en el 9’, bastaron para que la visita de Liverpool a Ipswich Town este viernes 4 de septiembre arrancara con un guion casi perfecto para el equipo de Merseyside.
Detrás de cada golpe, la misma firma: Cody Gakpo. El neerlandés, que sonó con fuerza para salir en el mercado y finalmente se quedó en Liverpool, respondió a los rumores con fútbol. Y con precisión quirúrgica.
En el primer gol, Gakpo se cerró hacia el carril central, levantó la cabeza y encontró a Isak al borde del área. El sueco no se lo pensó. Disparo lejano, duro, ajustado. Kjell Scherpen llegó a tocar la pelota, pero no lo suficiente para evitar que el balón terminara en la red. Aviso contundente. Silencio en las gradas locales.
El segundo tanto fue todavía más vistoso en la construcción. Esta vez, Gakpo se inventó un pase de lujo desde su propio campo, con el exterior del pie, filtrando la pelota justo en el espacio entre la línea defensiva y la frontal del área. Un envío de los que rompen partidos.
Isak atacó el hueco, ganó la carrera y aún le quedaba trabajo por hacer. Control, cambio de ritmo, regate para deshacerse del defensor y definición con la zurda. Frialdad en el área rival, castigo máximo para Ipswich.
Con este doblete, Isak suma ya tres goles en la temporada. Gakpo, por su parte, eleva su registro a tres asistencias y un gol, números que respaldan su peso en el ataque de Liverpool en pleno ruido de mercado.
Estadísticas
Los dos tantos también dejaron huella en la estadística. Es la primera vez desde 2011 que un jugador de Liverpool marca dos goles tan rápido desde el pitido inicial en Premier League; la última referencia era Maxi Rodríguez, que firmó un doblete en los primeros siete minutos ante Fulham. Para Ipswich Town, el arranque se convierte en uno de los tramos más veloces en los que ha encajado dos goles en su historia reciente.
Un comienzo demoledor, dos nombres propios y un mensaje claro: si este es el nivel de Isak y Gakpo en septiembre, ¿hasta dónde puede llegar este Liverpool cuando la temporada entre en su tramo decisivo?






