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Ismael Saibari se presenta en Bayern con ambición

La sala de prensa apenas se había acomodado cuando Ismael Saibari dejó claro que no venía a esconderse. En su presentación oficial, el nuevo fichaje habló con una convicción que encaja de lleno con el tamaño del reto: Bayern.

“Bayern es uno de los clubes más grandes del mundo. Me han dado la confianza de que aquí puedo desarrollarme como jugador y como persona”, aseguró, subrayando que no se trata solo de un cambio de camiseta, sino de un salto en su carrera.

El centrocampista explicó que el proyecto deportivo le sedujo desde el primer momento. No habló de promesas vacías, sino de una idea de juego muy concreta que ya ha podido observar de cerca. “Juegan con mucho movimiento e intensidad alta. Lo vi yo mismo la temporada pasada. Juegan un fútbol muy bueno, siempre intenso, siempre buscan el remate. Eso me gusta mucho”, describió, casi dibujando sobre la mesa el mapa de ese fútbol agresivo y vertical que le espera.

Encaje en el sistema de Kompany

La gran pregunta llegó rápido: ¿dónde le ve Vincent Kompany en el tablero? Saibari no se salió del guion de la honestidad. Todavía no hay un rol cerrado, ni una etiqueta táctica definitiva.

“No he hablado en detalle de la posición con el entrenador. He estado centrado en mi lesión y en la vuelta”, admitió, recordando que su prioridad hasta ahora ha sido recuperar sensaciones y estar disponible al cien por cien. “Seguro que hablaremos de ello pronto”, añadió, dejando la puerta abierta a las conversaciones que marcarán su papel en la pizarra.

Lo que sí dejó claro es dónde se siente más cómodo. “Mi posición favorita es el diez, todo el mundo lo sabe”, lanzó, sin rodeos. Ahí, entre líneas, cerca del área, donde se deciden los partidos. Pero no se encierra en una sola casilla.

“Puedo jugar en varias posiciones, cambiamos mucho durante los partidos de todos modos. También puedo jugar en banda y un poco más atrás”, detalló, reivindicando su versatilidad como un arma para un Bayern que acostumbra a vivir en campo rival y a exigir lectura constante del juego.

Entre la ambición del club y la confianza que él percibe, Saibari se planta en Múnich con un mensaje nítido: está listo para adaptarse, competir y encontrar su lugar en un equipo que no entiende de pasos pequeños. Aquí no se viene a pasar desapercibido. Aquí se viene a estar a la altura del escudo.