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Jack MacKenzie regresa como pilar en Plymouth Argyle

En Home Park respiran aliviados. Jack MacKenzie, después de demasiados meses mirando más a la sala de fisioterapia que al césped, vuelve por fin a sentirse futbolista de verdad. Y Tom Cleverley no lo disimula: está encantado.

El lateral zurdo completó los 90 minutos por apenas segunda vez en su carrera marcada por las lesiones, en la victoria de Plymouth Argyle en la tanda de penaltis ante Newport County, en el Jersey Mike's Trophy del martes por la noche. Un detalle estadístico que, en su caso, pesa como un pequeño hito.

No ha sido un camino corto. A sus 26 años, MacKenzie apenas pudo participar en 12 partidos en todas las competiciones la pasada temporada, castigado por una tendinitis en la rodilla y problemas de periostitis en la tibia. Cuando parecía ver la luz, el inicio de esta campaña le golpeó con otra piedra en el camino: una lesión en el aductor que volvió a frenarlo.

El duelo ante Newport County cambió el tono de la historia. Era su primer partido completo desde el 2-1 ante Doncaster Rovers del 7 de marzo, y ese dato no pasó desapercibido para su entrenador. Para Cleverley, esa noche fue algo más que un trámite copero: fue la confirmación de que el ex jugador de Aberdeen está listo para competir de verdad.

“Es uno en el que podemos confiar de verdad; en todo lo que tiene que ver con el entorno y los valores representa exactamente lo que yo defiendo”, explicó Cleverley en BBC Radio Devon.

No hablaba solo de un lateral zurdo recuperado, sino de un perfil de profesional que quiere como pilar de su vestuario.

La descripción del técnico va más allá del tópico. “Está totalmente implicado, se toma en serio su trabajo, es agresivo, competitivo y estoy encantado de tenerlo de vuelta y disponible para ser titular en cada partido a partir de ahora”, remató. Palabras contundentes, que suenan casi a declaración de intenciones.

Para MacKenzie, el reto empieza ahora. Las lesiones le han robado continuidad, minutos, ritmo. Pero el mensaje de su entrenador es claro: el puesto ya no es un parche de emergencia, es una opción real desde el primer minuto. En un calendario largo y exigente, Plymouth Argyle recupera algo más que un defensor: recupera una certeza.