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Jamal Musiala revela su diagnóstico de ausencias epilépticas tratables

Jamal Musiala ha puesto nombre a las dos escenas que helaron la sangre al Bayern Munich en menos de una semana. El atacante alemán explicó que padece “ausencias epilépticas breves, temporales, pero tratables” después de desplomarse por segunda vez en cuatro días durante un amistoso de pretemporada.

El martes, ante FC Heidenheim, el internacional alemán cayó al césped apenas ocho minutos después de entrar como suplente. El episodio reavivó el susto del sábado, cuando ya se había desplomado en el amistoso frente a RB Leipzig. Dos imágenes demasiado parecidas, demasiado recientes, para no encender todas las alarmas alrededor de uno de los talentos más brillantes del club.

Esta vez, la respuesta llegó directamente del propio futbolista.

“Estoy bien” y un diagnóstico claro

A través de un mensaje en Instagram, Musiala quiso cortar la inquietud de raíz: “Lo primero de todo, estoy bien. Estoy increíblemente agradecido por vuestros mensajes y vuestro apoyo”, escribió, consciente de la preocupación generada entre aficionados y compañeros.

Después, entró de lleno en el diagnóstico: explicó que los médicos le han detectado “ausencias epilépticas breves, temporales, pero tratables, derivadas de una disfunción neurológica”. Esas ausencias, detalló, pueden desembocar en episodios como los vividos en los partidos ante Leipzig y Heidenheim.

Las escenas impactan. Él lo sabe. Pero también dejó claro que forman parte, ahora mismo, de su día a día: está bajo “excelente cuidado médico” y se muestra “muy optimista”. Bayern Munich y su entorno más cercano, subrayó, le acompañan en cada paso.

Sin “riesgo adicional” y una decisión personal

Musiala fue tajante en un punto clave: según explicó, “no existe un riesgo adicional para la salud”. En contacto permanente con especialistas, el jugador aseguró que fue su “deseo personal” afrontar este reto sin apartarse del fútbol, siempre con el visto bueno de los neurólogos.

Con esa autorización médica, su plan es seguir haciendo lo que siente que más le ayuda a recuperarse: “vivir mi vida y perseguir mi pasión por jugar al fútbol”. Asume por completo la responsabilidad de la decisión y afirma sentirse “muy positivo” y “en el camino correcto”.

Para él, el motor sigue siendo el mismo: continuar luchando por victorias y títulos con el Bayern, impulsado por el apoyo de la afición.

Fútbol, salud y privacidad

Musiala quiso también marcar un límite. Agradeció la preocupación, pero pidió respeto para manejar el tema en un círculo muy reducido: su familia, el club y los especialistas. Quiere que se entienda la situación, no que se convierta en un espectáculo.

El Bayern, mientras tanto, ve cómo uno de sus jugadores más determinantes afronta un desafío muy distinto a una lesión muscular o un bajón de forma. La pelota seguirá rodando para Musiala, con un diagnóstico claro, un plan médico definido y una pregunta inevitable sobre la temporada que viene: ¿hasta dónde puede llegar un talento así cuando decide no detenerse ni siquiera ante un golpe de este calibre?