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Joe Hart defiende sus medallas: no irán a la basura

La condena reciente a Manchester City por múltiples infracciones de las normas financieras de la Premier League ha abierto una grieta incómoda en una de las eras más dominantes del fútbol inglés moderno. Entre 2009 y 2018, mientras el club levantaba títulos y construía un proyecto temido en Inglaterra, se acumulaban también las irregularidades que ahora manchan el relato oficial.

En esos nueve años, el conjunto del Etihad conquistó tres Premier League, tres League Cups, una FA Cup y una Community Shield. Un palmarés que muchos rivales miraban con envidia… hasta que llegó el veredicto. Desde entonces, la pregunta ya no es solo cuántos trofeos ganó aquel City, sino cuánto valen ahora a ojos del resto.

El dardo de Keane y la respuesta de Hart

En medio del ruido, una frase de Roy Keane encendió aún más el debate. El mito del Manchester United, fiel a su estilo directo, aseguró que las estrellas de aquella generación de oro del City deberían “tirar sus medallas de la Premier League a la basura” tras la resolución de la Premier League.

Joe Hart, uno de los símbolos de ese ciclo, no tardó en marcar territorio. El exguardameta, 348 partidos con la camiseta del City y cinco grandes títulos en el periodo investigado, rechazó de plano el mensaje del irlandés.

“Sí, bien por él. Puedes enseñar eso si quieres, porque habla como la gente quizá quiera sentir”, respondió Hart en declaraciones a Sky Vegas, apuntando directamente al contexto desde el que habla Keane. “Él no está en esa situación, nunca ha estado en esa situación, así que es muy fácil decir ese tipo de cosas, pero yo sí estoy en esa situación y desde luego no me siento así”.

No hay rabia en sus palabras, pero sí una firmeza clara: nadie de fuera va a dictarle qué valor tienen los años que pasó defendiendo la portería del Etihad.

Silencio calculado ante el huracán legal

Hart ha optado por una postura prudente respecto al caso en sí. No quiere convertirse en tertuliano de su propio pasado ni alimentar debates sensacionalistas mientras el proceso de apelación de Manchester City sigue abierto.

Lo contó en The Overlap Daily. Desveló que rechazó una invitación para ir a la televisión en Estados Unidos precisamente para evitar que su nombre se convirtiera en munición mediática. “Me lo pidieron, y al final no fui a la televisión en América porque dijeron que no querían que se convirtiera en algo que no necesitaba convertirse. Preguntaron si… aparece tu nombre y pone dos títulos de liga. ¿Qué voy a hacer con eso? ¿Qué puedo hacer yo?”.

La pregunta es tan sencilla como demoledora. Hart no controla los paneles de estadísticas, ni las bases de datos, ni los registros oficiales. Controla su recuerdo. Y ahí no entra ningún comité disciplinario.

Las medallas, los recuerdos y la identidad

El exinternacional inglés insiste en que su vínculo con aquellos títulos es íntimo, casi físico, y no depende de un documento legal. “Desde luego no entro en una habitación y golpeo la mesa con las medallas. Me da igual”, aseguró. No presume, pero tampoco reniega.

Su explicación va más allá del City y de la élite. “Estoy muy orgulloso de cuando levanté esos trofeos y trabajé tan duro como cualquiera en la Premier League y en cualquier liga, en liga de domingo, trabajé igual de duro. Y no había nada mejor que tenerla colgada del cuello”.

Ahí está el punto clave: esfuerzo, vestuario, vestuarios fríos en invierno, sesiones interminables, la tensión de cada partido grande. Eso no se borra con una resolución. No se revisa en una sala de abogados.

Para Hart, los próximos meses pueden alterar la historia oficial del club, pero no la suya. “Pase lo que pase en los próximos meses, no va a afectar a cómo me siento sobre mi fútbol y mi carrera, porque no lo veo así”, concluyó. “Estoy muy feliz y orgulloso de haber hecho lo que he hecho, pero ya no lo hago. Los trofeos, no creo que me definan”.

Mientras Manchester City prepara su defensa en los despachos y la Premier League se adentra en un territorio inédito, los exjugadores quedan atrapados en una zona gris: héroes de una época bajo sospecha. Hart ya ha elegido su bando. Sus medallas no irán a la basura. Y, gane o pierda el club en los tribunales, su carrera no se va a reescribir desde fuera.