Julián Álvarez rompe con su agente y busca salir del Atlético
Julián Álvarez sabe que camina por la cornisa en el Atlético de Madrid. Lo siente en cada entrenamiento, en cada silencio en el Metropolitano. Su etapa rojiblanca ha entrado en una fase extremadamente delicada y el delantero ya ha decidido: cambiar de estrategia para forzar una salida pactada.
Según informa Sport, Álvarez ha roto con su histórico agente, Fernando Hidalgo, y está muy cerca de cerrar un acuerdo con Javier Pastore para que pase a representarle. No es un simple relevo en los despachos. Es el primer gesto tangible de un plan: recomponer puentes con la directiva del Atlético y, desde ahí, negociar una marcha por mutuo acuerdo.
Un puente nuevo tras la ruptura total
La llegada de Pastore tiene un objetivo claro: resetear la relación con la cúpula colchonera, hoy completamente dinamitada. La idea es abrir un canal de diálogo que permita preparar una salida ordenada, ya sea en enero o en julio.
Álvarez estaba convencido de que, con su anterior agencia, no tenía salida. El vínculo entre Hidalgo y la dirigencia del club había quedado hecho añicos. El consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, llegó a afirmar que el jugador estaba recibiendo “muy malos consejos” y que había sido engañado. Palabras duras, que marcaron un antes y un después.
Desde que el argentino expresó públicamente su deseo de irse, el clima se volvió irrespirable. Presión, críticas, tensión interna. Julián ya no se siente preparado, en lo psicológico, para seguir defendiendo la camiseta rojiblanca. El parón de selecciones le cayó como un salvavidas: cambio de entorno, aire nuevo, distancia de Madrid y de un contexto que le pesaba demasiado.
Desde ese respiro, el delantero ha dado el paso que el club le reclamaba: cortar con su anterior agente. Ahora, con un nuevo representante a punto de entrar en escena, en el Atlético esperan que el hielo empiece a derretirse tras llegar a un punto de ruptura total.
Un adiós negociado… y cada vez más urgente
El nuevo agente asumirá un papel clave: pilotar unas negociaciones limpias, con condiciones de salida claras, firmadas y aceptadas por todas las partes. El objetivo es evitar un nuevo choque, un nuevo culebrón.
Acelerar el proceso, esta vez, también puede convenir al Atlético. El valor de mercado de Álvarez se está erosionando a un ritmo preocupante. Ya nadie habla de las cifras por encima de los 120 millones de euros que llegaron a ponerse sobre la mesa en verano. Ese tren pasó. Y el club lo sabe.
En ese contexto, una solución rápida evitaría que el activo se deprecie todavía más y, de paso, pondría fin a un escenario deportivo y emocionalmente envenenado para el jugador.
Barcelona, en pausa… pero siempre en el horizonte
En medio de este tablero, el nombre de Barcelona nunca desapareció del todo. No hay movimiento por parte del club azulgrana, que observa la situación con calma, casi con frialdad. Su vía directa con el entorno de Julián pasaba precisamente por Fernando Hidalgo, aunque también se mantuvieron contactos con el propio jugador.
En el Barça ya están al tanto del cambio de representante, pero la historia no ha pasado de ahí. Deco dejó claro que el “expediente Julián” estaba archivado. Sin embargo, descartarlo de forma definitiva sería precipitado: Hansi Flick mantiene al argentino en muy alta estima.
Para Álvarez, el deseo sigue intacto. Barcelona fue, es y quiere que siga siendo su primera opción. Convencer al Atlético de que vender es la mejor salida y reabrir el interés culé será una de las grandes misiones de Pastore.
En los despachos del club catalán, sin embargo, no hay prisa. La planificación deportiva les da margen. Raphinha ha llegado para actuar como ‘9’ puro, Gabriel Jesus se ha sumado para reforzar la posición y el futuro apunta a Hamza Abdelkarim. Con ese panorama, el área ofensiva parece bien cubierta. Pero si el mercado abre una rendija y el precio de Julián cae a una zona asumible, nadie descarta que el dossier vuelva a la mesa.
Arsenal no se esconde
Mientras Barcelona mide tiempos, un club mantiene un interés firme: Arsenal. Los londinenses están dispuestos a sentarse a negociar e incluso contemplan una operación con intercambio de jugadores.
El nombre sobre la mesa es claro: Viktor Gyökeres. El sueco no entra en los planes a largo plazo de los Gunners y su perfil encajaría en lo que podría buscar el Atlético para reemplazar a Álvarez. Un trueque daría aire a todas las partes: salida para el argentino, recambio inmediato para el club madrileño y un nuevo escenario para Gyökeres.
Sport lo resume con contundencia: Julián Álvarez ya ha dado un paso decisivo. El invierno se acerca, el mercado se abre y el argentino ha elegido bando. Ahora la pelota está en el tejado de los despachos: ¿convertirán este cambio de agente en el principio de su despedida del Atlético o alargarán una historia que, para el jugador, ya se siente agotada?






