Lamine Yamal, el nuevo Neymar y favorito al Balón de Oro
En Barcelona ya no se conforman con hablar de futuro cuando se menciona a Lamine Yamal. El discurso ha cambiado de tono y de volumen. La última prueba llega desde dentro del propio vestuario: el recién llegado Jesús, flamante fichaje azulgrana, ve en el joven extremo ecos claros de Neymar y se atreve a situarlo como favorito al Balón de Oro de este año.
No es un elogio aislado. Encaja de lleno en la ofensiva mediática que el club catalán, acompañado por voces de peso en el fútbol, ha lanzado para empujar la candidatura del canterano. Yamal, que nunca ha ocultado que Neymar fue su ídolo de infancia y una referencia en su formación, escucha ahora cómo las comparaciones se convierten en expectativa.
Neymar es intocable… pero Lamine tiene algo de él
En una conversación con la agencia EFE, Jesús se detuvo en los detalles que, para él, marcan la diferencia. No habló de manera genérica. Fue directo.
“Neymar es el futbolista más virtuoso con el que he jugado; podía hacerlo todo con las dos piernas. Para mí es intocable; nadie puede compararse con él”, subrayó el brasileño, marcando primero una línea roja. Pero enseguida abrió la puerta al paralelismo que ya recorre las gradas del Camp Nou.
“Es verdad que Lamine tiene algunas de sus cualidades, como el regate y la personalidad. Es muy joven, pero hace cosas de jugador maduro, como si tuviera 30 años. Es un genio que mejora cada año, que se hace cada vez más genio”, añadió.
La frase resume bien el clima que rodea al extremo: un chico de 17 años tratado ya como líder ofensivo, con el balón pegado al pie y sin miedo a pedirlo cuando el partido quema.
El Balón de Oro, sin rodeos
Jesús no se quedó en el terreno de lo estético. Dio un paso más y entró en el debate que marca la élite cada otoño: el Balón de Oro. Sin discursos calculados.
“No me gusta hablar del Balón de Oro porque no sé si premian el talento, el rendimiento o los títulos, pero Lamine es el jugador con el que más he disfrutado viéndole desde hace años, y este año lo ha ganado casi todo. Para mí, es el favorito”, explicó a EFE.
No hay matices en sus palabras. El brasileño asume la confusión habitual sobre los criterios del premio, pero deja claro su veredicto: el futbolista más determinante y disfrutable del curso, a su juicio, lleva el 27 del Barça.
La declaración encaja con la campaña que rodea al jugador: club, entorno y figuras mediáticas empujan en la misma dirección, conscientes de que el escenario de Londres puede coronar al nuevo símbolo de la cantera azulgrana.
Un inicio de temporada demoledor
Los números de Yamal sostienen el ruido. En la liga, firma siete goles y cuatro asistencias en siete jornadas. Ritmo de estrella consolidada, no de promesa. Cada fin de semana añade una jugada más a su colección: un recorte imposible, un pase filtrado, un disparo a la escuadra.
En Europa, su impacto no se queda atrás. En la goleada por 5-1 en Champions League ante Feyenoord, el extremo dejó un gol y dos asistencias, una actuación que reforzó la sensación de que el escenario internacional no le intimida, sino que lo agranda.
Hansi Flick ha encontrado en él la punta de lanza perfecta para un equipo que ha arrancado el campeonato con paso firme. El Barça suma pleno de 21 puntos y mira al resto desde lo alto de la tabla, con Yamal como estandarte ofensivo.
Getafe, próximo examen en un Camp Nou en ebullición
Ahora, el foco vuelve a LaLiga. Lamine regresa a sus obligaciones domésticas con la misma voracidad con la que se ha instalado en el debate del Balón de Oro. El Barça recibe a Getafe en el Camp Nou con un objetivo claro: proteger su condición de invicto y mantener su colchón en la cima.
El contexto no puede ser más propicio para el joven extremo. Equipo lanzado, confianza absoluta del entrenador y un estadio que ya corea su nombre como el de una figura consagrada. Cada regate, cada conducción, cada gol alimenta la sensación de que el club está viviendo el nacimiento de un nuevo referente generacional.
Jesús ya ha lanzado su apuesta. El resto del mundo, incluido el jurado del Balón de Oro, tendrá que decidir si este desparpajo adolescente está listo para convertirse en leyenda antes de tiempo.






