Liverpool acelera por Bradley Barcola: PSG baja el precio
Liverpool acelera por Bradley Barcola: PSG baja el precio y Romano anticipa un “empuje muy fuerte”
El tablero se ha movido en París y en Anfield han olido la oportunidad. Bradley Barcola, objetivo número uno de Liverpool para reforzar las bandas, está más cerca de la rampa de salida del PSG y el precio, hasta hace poco desorbitado, empieza a descender a un terreno algo más razonable.
PSG afloja y el mercado se abre
Liverpool quiere dos extremos en esta recta final del mercado estival. Uno tiene nombre y apellido claros: Bradley Barcola. El otro apunta a ser Yankuba Minteh, de Brighton, que ahora mismo adelanta a Ibrahim Mbaye en la lista de prioridades.
Con Barcola, las bases personales ya están pactadas. El jugador francés de 23 años tiene un acuerdo en términos contractuales con el club de Anfield, mientras las cúpulas de Liverpool y PSG mantienen contactos diarios para cuadrar cifras y estructura del traspaso.
En el Parque de los Príncipes la postura es clara: PSG está dispuesto a vender. Barcola, igual que Mbaye, se quedó fuera de la convocatoria para el debut en Ligue 1 ante Rennes el pasado fin de semana. Una señal evidente de que su futuro se está negociando lejos del césped.
El gran obstáculo siempre fue el precio. El club parisino arrancó exigiendo unos impactantes 170 millones de euros (145 millones de libras). Liverpool nunca contempló llegar a ese nivel. La operación, así, parecía diseñada para bloquear cualquier intento serio.
Pero el contexto ha cambiado. PSG ha incorporado tres nuevos atacantes: Ferran Torres, Mika Godts y Maghnes Akliouche. Con más competencia en la delantera, la necesidad de hacer hueco —y caja— ha empujado a la baja la tasación de Barcola. Distintas fuentes situaron el nuevo listón en torno a 146 millones de euros (125 millones de libras).
El martes por la mañana, el panorama volvió a moverse: según información trasladada a Graeme Bailey, PSG habría rebajado aún más su petición hasta los 140 millones de euros (119 millones de libras).
Una noticia que ha sido recibida con alivio en Anfield. La directiva de Liverpool no quiere cargar sobre Barcola el peso de convertirse en el fichaje más caro de la historia del fútbol británico. Esa marca la ostenta Alexander Isak, con 125 millones de libras. Incluso aceptando la nueva valoración de PSG, Barcola no superaría ese récord.
Romano: “El acuerdo está vivo y Liverpool irá muy fuerte”
Con este nuevo escenario económico, el siguiente movimiento apunta a salir desde Inglaterra. Fabrizio Romano, referencia en el mercado de fichajes, ve a Liverpool preparado para lanzar un ataque definitivo.
“Sobre Bradley Barcola, chicos, os dije desde el principio que no iban a ser 170 millones”, explicó Romano en su canal de YouTube. “Con todo el respeto para PSG, la sensación en la industria siempre fue que nunca llegaría a 170 millones, pero seguirá siendo una cantidad muy importante de dinero”.
La negociación, según Romano, se cocina a fuego lento y en línea directa: “Por eso Liverpool y PSG mantienen un intercambio directo día a día. La conversación continúa entre bastidores”.
No se trata de la clásica subasta pública. No hay una sucesión de ofertas oficiales filtradas, aceptadas o rechazadas. Son los directores y los propietarios los que hablan de club a club, sin demasiadas filtraciones de detalle. Lo esencial, sin embargo, está claro: el acuerdo sigue “vivo”.
“Barcola es absolutamente un fichaje que Liverpool quiere cerrar en los próximos días, y mi expectativa es absolutamente que Liverpool vaya muy fuerte por Barcola”, remarcó Romano.
El desenlace todavía depende de cuadrar la cifra final con PSG. Hasta que no haya acuerdo total, no llegará el famoso “Here we go” del italiano. Pero el sentido de la operación está trazado: Liverpool aprieta, PSG escucha y Barcola espera.
Y no será el único movimiento. En Anfield ya miran más allá: el plan pasa por incorporar otro extremo si Cody Gakpo termina saliendo hacia Tottenham o Man City. Si esa ficha también se mueve, el cierre de mercado de Liverpool puede convertirse en uno de los más agitados de toda Europa.






