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Liverpool busca extremo tras salida de Salah

El Liverpool busca extremo y choca con un nuevo muro en Lille

El verano en Anfield no está siendo de transición, sino de reconstrucción. La marcha de Mohamed Salah, que se fue libre tras agotar su contrato, ha dejado un vacío enorme en la banda derecha. Y no se fue solo: Andy Robertson tomó rumbo a Tottenham, Ibrahima Konaté hizo las maletas hacia el Real Madrid, también sin dejar un euro en caja.

En medio de ese terremoto, Andoni Iraola aterrizó en el banquillo del Liverpool con un mensaje claro en su primera rueda de prensa: hace falta un extremo. Ya ha llegado Victor Muñoz desde Osasuna, único fichaje hasta ahora, pero el técnico vasco quiere más dinamita por fuera. Lo ha repetido y el mercado se lo está poniendo cuesta arriba.

Plan A

Primero, el plan A. Yan Diomande, de RB Leipzig, se convirtió en el objetivo prioritario. El Liverpool lanzó una ofensiva seria: una oferta de 100 millones de euros. Insuficiente. El Real Madrid apareció por el horizonte, subió la apuesta y se colocó en posición de cerrar al marfileño. Golpe directo a la planificación de Iraola.

Plan B

El club de Anfield giró entonces el timón hacia otro perfil: Bradley Barcola. Juventud, desborde, uno de los proyectos más interesantes de Europa. Pero el Paris Saint‑Germain respondió con un mensaje contundente: 145 millones de libras o nada. Y para complicar aún más el escenario, el francés no está por la labor de renovar en el Parc des Princes, lo que tensa la situación… pero no rebaja el precio.

Con Diomande encaminado al Real Madrid y Barcola blindado por el PSG, el radar del Liverpool se ha fijado ahora en un nombre que empieza a hacerse habitual en los despachos de los grandes: Fernandez‑Pardo, extremo de Lille. A sus 21 años, su actuación en el último Mundial con Bélgica lo ha puesto en el escaparate. No pasó desapercibido.

El diario francés L’Équipe sitúa al Liverpool entre los clubes interesados y apunta que Arsenal y Chelsea también vigilan de cerca al joven belga. No es solo curiosidad: según Fabrizio Romano, Fernandez‑Pardo podría salir de Lille este mismo verano, con varios gigantes preparando ofertas formales por el jugador.

Ahí es donde aparece el primer gran obstáculo. Olivier Létang, presidente de Lille, ha levantado un muro en público. Sus palabras no dejan resquicio:

«El jugador tiene contrato hasta 2029 y su salida no es un tema», afirmó. «Contamos con él, él lo sabe, y hemos sido muy claros con él. Nunca tuvo cláusula de rescisión. Todos los jugadores a los que dije que podían irse, se han ido».

Mensaje directo al mercado. Y, de rebote, al Liverpool.

Iraola necesita un extremo capaz de jugar en ambas bandas, alguien que pueda atacar por dentro y por fuera, que dé goles y profundidad desde el primer día. El perfil de Fernandez‑Pardo encaja en ese molde. El problema es el contexto: contrato largo, club vendedor pero firme, subasta potencial con rivales de la Premier y un mercado que se ha disparado en precios.

El Liverpool ya ha comprobado en este mismo verano lo caro que sale fichar talento joven de banda. Un intento fallido con Diomande, una cifra casi prohibitiva por Barcola y ahora un presidente que se planta con Fernandez‑Pardo. Cada puerta que se abre parece cerrarse de golpe.

La cuestión ya no es solo a quién traer para sustituir a Salah, sino cuánto está dispuesto a arriesgar el club en una operación de este calibre. Porque el tiempo corre, la plantilla ha perdido jerarquía y gol por fuera, y el nuevo proyecto de Iraola necesita una pieza clave en las alas para no empezar la temporada mirando hacia arriba en la tabla.