Logotipo completo Cancha Firme

Liverpool explora opciones para el lateral derecho tras dudas con Frimpong

Liverpool mira al mercado: el lateral derecho vuelve a ser un problema

En Anfield vuelve a encenderse una alarma conocida. El lateral derecho, una posición que el club creyó haber blindado con la llegada de Jeremie Frimpong, se ha convertido otra vez en un foco de dudas y debates internos. Según información de Football Insider, Liverpool ya explora activamente el mercado en busca de un nuevo defensor para ese costado.

Frimpong aterrizó el año pasado procedente de Bayer Leverkusen en una operación de 29,5 millones de libras y con una reputación brillante en el fútbol europeo. Parecía un fichaje de esos que se explican solos: joven, explosivo, moderno. Un encaje perfecto para un equipo que vive a alta velocidad.

La realidad de su primer curso en Merseyside ha sido mucho menos limpia. Demasiada irregularidad, demasiados altibajos para un club que se juega títulos en cada detalle. Dentro del vestuario y en los despachos ya no se habla de adaptación, sino de algo más profundo: si Frimpong es realmente la solución a largo plazo para el costado derecho de la defensa.

El contexto no ayuda. Conor Bradley, la gran esperanza de la casa para esa posición, no consigue encadenar semanas de plena disponibilidad. Sus problemas físicos han dejado al equipo expuesto: de repente, el lateral derecho parece una grieta evidente en la estructura de Andoni Iraola.

El punto de inflexión llegó en la derrota por 3-0 ante Manchester City. Aquella tarde dejó cicatriz. Frimpong sufrió de principio a fin ante el filo directo de Rayan Cherki, incapaz de controlar las arrancadas del atacante ni de ajustar su posición en campo propio. Cada pérdida, cada transición, agrandaba la sensación de fragilidad.

El castigo deportivo fue inmediato. Tras ser titular en las dos primeras jornadas de Premier League con Iraola, el neerlandés desapareció del once inicial en los tres siguientes partidos domésticos. No fue solo una rotación: fue un mensaje.

Y los números, esta vez, no le ayudaron. En esos tres encuentros sin Frimpong de inicio, Liverpool encadenó tres porterías a cero. Tres partidos, cero goles encajados, y una pregunta incómoda flotando sobre el puesto: ¿es casualidad o evidencia?

Nadie en el club discute lo que ofrece hacia adelante. Frimpong sigue siendo un puñal cuando pisa el último tercio, un lateral que se convierte en extremo, que estira al equipo y genera superioridades por fuera. Sus conducciones y desmarques siguen siendo un argumento ofensivo de peso.

El problema está en el otro lado del balón. En un sistema de defensa de cuatro, Liverpool necesita algo más que un carrilero brillante: exige un lateral capaz de sostener duelos, cerrar el segundo palo y leer cada transición defensiva con fiabilidad absoluta. Y ahí es donde las dudas ya no se pueden esconder.

Las dificultades del neerlandés para replegar con la intensidad y el timing que pide el modelo de Iraola han obligado al club a mover ficha. El departamento de reclutamiento ha acelerado el trabajo y, según el mismo informe, ya maneja una lista de candidatos para las próximas ventanas de fichajes.

En esa lista, un nombre resalta con fuerza: Jules Koundé. El defensor de Barcelona encaja en el perfil que se busca en Anfield. Internacional con Francia, versátil, tácticamente disciplinado y con un historial que le avala como un lateral derecho mucho más sólido en campo propio, sin perder capacidad para iniciar juego desde atrás.

La opción de un movimiento en enero está sobre la mesa. No se descarta. Pero en Liverpool conocen bien las trampas del mercado invernal: precios inflados, negociaciones complejas, poco margen para integrar a un fichaje en plena batalla competitiva. La vía de esperar al verano, planificar con calma y cerrar una operación más limpia también tiene muchos defensores dentro del club.

Mientras tanto, el foco vuelve a Frimpong. El mensaje es claro: o eleva su nivel defensivo en el día a día, o el club no dudará en traer competencia de máximo nivel. El neerlandés necesita recuperar el puesto desde el entrenamiento, corregir errores de posicionamiento, afinar su lectura táctica y demostrar a Iraola que puede ser algo más que un arma ofensiva vistosa.

Porque si no lo hace pronto, el lateral derecho de Anfield podría tener nuevo dueño antes de que termine la próxima pretemporada. Y en un club que no espera a nadie, esa cuenta atrás ya ha empezado.