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Liverpool busca reforzar su ataque con Mbaye y Barcola

Liverpool prepara un doble golpe en París para reconstruir su ataque tras la salida de Mohamed Salah. El club de Anfield ha puesto la mirada en dos velocistas de Paris Saint-Germain: Ibrahim Mbaye y su compañero Bradley Barcola.

La marcha de Salah a Trabzonspor ha dejado algo más que un hueco sentimental. Ha dejado un vacío competitivo en la banda derecha y una pregunta incómoda sobre la pegada del equipo. En los despachos de Liverpool lo saben, y por eso el mercado ya no se mira con calma, sino con urgencia.

Según el diario inglés Daily Mail, los reds forman parte del grupo de clubes que siguen de cerca a Mbaye, internacional senegalés, en una puja en la que también aparecen Manchester City y Tottenham. No es un nombre menor ni un perfil de relleno: velocidad, desborde y margen de crecimiento. Justo lo que pide un ataque que ha perdido a su referencia más constante de la última década.

Pero Liverpool no quiere limitarse a un solo objetivo. El plan que se cocina en Anfield pasa por un movimiento agresivo: intentar llevarse a la vez a Mbaye y a Barcola, otro de los atacantes de banda que PSG ha utilizado con cuentagotas. Dos piezas rápidas, jóvenes, con hambre, para refrescar de golpe el frente ofensivo.

La operación, sin embargo, no será sencilla. Desde París no tienen intención de regalar nada. Las informaciones apuntan a que PSG exigiría más de 150 millones de libras esterlinas por el paquete completo de sus dos atacantes. Una cifra que coloca la negociación en la franja de los grandes traspasos del verano y que obligaría a Liverpool a tomar una decisión de peso sobre su planificación a medio plazo.

El contexto deportivo abre una ventana. Barcola y Mbaye han pasado buena parte de la temporada en el banquillo, lejos del foco principal de un vestuario dominado por otras estrellas. Ese rol secundario alimenta la idea de que puedan estar disponibles si llega una oferta adecuada, y Liverpool quiere aprovechar precisamente ese punto de fricción.

En Anfield, la lectura es clara: la competencia en la Premier League no permite esperar a que el problema del gol se resuelva solo. Manchester City mantiene su maquinaria ofensiva, Tottenham se refuerza, y el margen de error se estrecha. De ahí que la dirección deportiva valore seriamente un golpe de efecto con dos incorporaciones de una tacada.

La pregunta ya no es si Liverpool necesita atacar el mercado. La pregunta es si está dispuesto a pagar el precio que PSG pondrá sobre la mesa para soltar a Mbaye y Barcola en el mismo verano.