Liverpool de Iraola busca a Fikayo Tomori para fortalecer la defensa
El nuevo Liverpool de Andoni Iraola empieza a enseñar sus cartas en el mercado. Entre salidas sensibles, fichajes de impacto y una exigencia que no admite transición, el club de Anfield ha puesto su radar sobre Fikayo Tomori, central de AC Milan que entra en su último año de contrato.
El mensaje es claro: hace falta jerarquía atrás. Y hace falta ya.
Un verano de cambios fuertes en Anfield
El verano en Liverpool no ha sido tranquilo. Han llegado Jeremy Jacquet desde Rennes y Victor Muñoz procedente de Osasuna por un desembolso conjunto de algo menos de 95 millones de libras. Juventud, talento, proyección. Un plan reconocible.
Pero las pérdidas pesan. Ibrahima Konaté y Andrew Robertson se han marchado libres, dos piezas que daban estructura a la zaga y al sistema. A eso se suma la ruptura anticipada, un año antes de lo previsto, del contrato de Mohamed Salah. No es solo un cambio de nombres; es un cambio de era.
En medio de ese terremoto, Iraola, que viene de su etapa en Bournemouth, asume el salto más grande de su carrera. Él mismo lo reconoce: el banquillo de Anfield es un reto distinto, con expectativas mucho más altas y una necesidad inmediata de adaptarse a nuevos escenarios tácticos.
El técnico español se muestra satisfecho con los primeros pasos. La gira por Estados Unidos ha sido positiva, el grupo responde, los automatismos empiezan a asomar y la integración de los jugadores más veteranos avanza “de forma progresiva”. Pero no se engaña nadie: la plantilla aún no está cerrada.
Tomori, objetivo para liderar la zaga
En ese contexto aparece el nombre de Fikayo Tomori. Según información procedente de Italia, el Liverpool ya ha establecido un primer contacto con AC Milan para explorar la situación del central inglés, que entra en los últimos 12 meses de su vínculo con el club rossonero.
La defensa es una de las prioridades marcadas en rojo por Iraola. Busca un central con experiencia, fiable, que pueda sostener una línea que ha perdido piezas y que deberá convivir con un calendario exigente y con la presión constante de Anfield.
Las conversaciones se encuentran en una fase inicial. Tomori figura en la lista de candidatos del club, pero antes de dar el paso hacia una oferta formal, el Liverpool necesita conocer con precisión las pretensiones económicas del Milan y las condiciones de una posible operación.
De momento, el club italiano mantiene “pleno control de la situación” y no da señales de querer desprenderse con facilidad de un jugador que considera capital. Si no hay renovación, el escenario cambiará. Pero hoy, el Milan no parece dispuesto a regalar a un central consolidado.
Un central hecho en la élite
Formado en la cantera del Chelsea, Tomori llegó al AC Milan hace cinco años y su etapa en San Siro se puede leer como una historia de éxito. A sus 28 años, acumula 214 partidos con la camiseta rossonera y ha levantado un Scudetto y una Supercoppa Italiana, participando como pieza clave en una defensa que ha sostenido al equipo en Serie A y en Europa.
Ese bagaje es precisamente lo que seduce a un Liverpool en reconstrucción. No se trata solo de fichar talento, sino de sumar futbolistas que sepan convivir con la presión del título, con noches grandes y con la obligación de ganar cada fin de semana.
Tomori también ha sido vinculado con Juventus, lo que añade un matiz competitivo a la puja: si el Milan abre la puerta, no faltarán pretendientes en la élite europea.
Van Dijk, Jacquet, Gómez… y el encaje de Tomori
La gran incógnita, en caso de que el fichaje avance, estaría en el dibujo de la zaga. Un Tomori en Anfield obligaría a Iraola a tomar decisiones de calado: ¿formar una pareja de máxima jerarquía junto a Virgil van Dijk? ¿Apostar por la progresión de Jeremy Jacquet? ¿Reubicar roles para Joe Gomez? ¿Esperar el regreso a pleno rendimiento de Giovanni Leoni y gestionar una competencia feroz?
Son preguntas que cualquier gran club quiere tener: demasiados buenos centrales para solo dos puestos. Pero para llegar ahí, el Liverpool primero debe resolver un pulso silencioso con el Milan y con el reloj de un contrato que se agota.
El mercado marca el ritmo. Y el Liverpool de Iraola, entre la urgencia de reforzarse y la ambición de pelear por todo, sabe que un fichaje como Tomori puede inclinar la balanza de su nueva era.





