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Liverpool se une a la lucha por Alex Scott contra Arsenal y Chelsea

Alex Scott ya no es solo la gran joya de Bournemouth. Es, a estas alturas, uno de los nombres más codiciados del mercado inglés. Y ahora, Liverpool se ha metido de lleno en la pelea con Arsenal y Chelsea por el joven centrocampista, justo cuando Manchester United se ha retirado de la carrera, según fuentes de alto nivel.

El mediocampista de 23 años se ha convertido en pieza clave para Bournemouth en las dos últimas temporadas y ha dado el salto definitivo al escaparate con su debut con la selección absoluta de Inglaterra ante Czechia el martes. Un premio a su crecimiento y a un rendimiento que lo ha colocado entre los centrocampistas jóvenes más interesantes de la Premier League.

Ese rendimiento no solo ha convencido al seleccionador Thomas Tuchel. También ha encendido las alarmas en los despachos de los grandes. Liverpool ya ha mostrado su interés con vistas a reforzar una medular en reconstrucción, mientras que Chelsea sigue pendiente de Scott tras ver cómo en verano fracasaba una oferta de 64 millones de libras.

Bournemouth se blinda… pero abre la puerta al futuro

En el sur de Inglaterra lo tienen claro: Scott es el presente y el proyecto gira en parte alrededor de él. Por eso Bournemouth prepara una nueva oferta de renovación con un elemento clave: una cláusula de rescisión. El objetivo es doble: protegerse a corto plazo y, al mismo tiempo, ofrecer al jugador una vía clara para cumplir su sueño de dar el salto a un club de Champions League cuando llegue el momento adecuado.

BBC Sport ha respaldado las informaciones que apuntan a un interés firme de Liverpool y Chelsea por el playmaker. Su informe añade un matiz importante en el tablero: Manchester City y Manchester United reforzaron su centro del campo en verano y no esperan reactivar la opción Scott.

United llegó a tocar la puerta de Bournemouth durante el último mercado, pero recibió un “no se vende” rotundo. Esa negativa empujó a los de Old Trafford a explorar otras vías y a girarse hacia nombres como Andrey Santos, Youri Tielemans o Carlos Baleba.

De cara a enero, el mensaje de Bournemouth es tajante: no habrá salida. Cualquier oferta será rechazada en invierno. Otra cosa será a final de temporada, cuando el club sí podría mostrarse más receptivo a negociar, siempre dentro de sus condiciones.

Un precio de gigante para la próxima gran venta

Scott no ha mostrado signos de descontento. No fuerza, no presiona, no agita el vestuario. Pero en el entorno del jugador se asume que su horizonte pasa, tarde o temprano, por uno de los grandes de Inglaterra.

Bournemouth, consciente del mercado y de la presión que se avecina, ya maneja cifras. El club espera ingresar al menos 80 millones de libras por su estrella antes de dejarle salir. Ese monto convertiría a Scott en la venta más cara de la historia del club, superando los 65 millones obtenidos por las salidas de Antoine Semenyo y Dominic Solanke.

No es solo un traspaso. Es una declaración de intenciones: quien quiera a Scott tendrá que pagar a precio de estrella consolidada, no de promesa.

Liverpool y Chelsea, dos frentes y un mismo objetivo

El duelo entre Liverpool y Chelsea no se limita a Scott. Ambos clubes han abierto conversaciones también por Lamine Camara, centrocampista de Monaco, otro nombre que apunta a protagonizar titulares en los próximos mercados.

Liverpool ya le ha transmitido a Camara su intención de intentar ficharlo en enero, después de que el jugador viera cómo un traspaso al Chelsea en el último día de mercado se caía a última hora. En Londres no han perdido el interés: el club de Stamford Bridge sigue muy pendiente de las actuaciones del mediocentro y planea volver a la carga en la ventana de invierno. Se perfila otra batalla directa.

En Anfield, la necesidad de remodelar el centro del campo es real. Curtis Jones salió rumbo a Inter en verano y el futuro de Alexis Mac Allister añade una capa más de incertidumbre. El argentino quiere una mejora contractual —su vínculo actual termina en junio de 2028—, pero por ahora el club no ha dado el paso para ofrecerle una extensión.

Entre la gestión interna y la presión del mercado, Liverpool camina sobre una delgada línea: reforzarse sin perder a sus pilares. Y ahí es donde nombres como Alex Scott y Lamine Camara cobran un peso específico.

La pregunta ya no es si Scott saldrá de Bournemouth, sino cuándo y quién estará dispuesto a asumir el peaje millonario para convertirlo en el próximo gran fichaje de la élite inglesa.