Liverpool intensifica la búsqueda de Barcola tras la salida de Salah
El verano en Liverpool estaba siendo silencioso. Demasiado silencioso para un club que acaba de perder a tres pilares como Andy Robertson, Ibrahima Konaté y, sobre todo, Mohamed Salah. Ese vacío en la banda derecha pesaba sobre Anfield como una losa. Hasta ahora.
El club de Merseyside ha lanzado una ofensiva total por Bradley Barcola, extremo de Paris Saint-Germain, convertido ya en el objetivo prioritario para ocupar el lugar que dejó Salah. No es un tanteo. Es un golpe sobre la mesa.
De Diomande a Barcola: giro obligado en el plan
El plan inicial tenía otro nombre: Yan Diomande, de RB Leipzig. Era el número uno en la lista para heredar el rol de Salah. Pero el verano cambió de guion. Diomande se encamina a Real Madrid y Liverpool se vio obligado a redibujar su hoja de ruta.
Ahí entra Barcola.
El interés no es nuevo. Según distintas informaciones, el club inglés ya intentó su fichaje el verano pasado, cuando el francés estaba valorado en torno a los 85 millones de euros. Entonces no se dio. Ahora, el contexto es muy distinto: Salah se ha marchado libre, el frente ofensivo necesita una referencia y Barcola ha escalado al primer puesto de la agenda.
Acuerdo con el jugador: contrato largo y salario de élite
El primer paso ya está encaminado. El periodista italiano Nicolo Schira desveló que existe un “acuerdo de principio” entre Liverpool y Barcola sobre los términos personales del contrato. El francés habría aceptado un vínculo hasta 2032 con un salario de máximo nivel dentro de la plantilla.
Es un mensaje claro: el club no lo ve como un parche, sino como una pieza central del proyecto a largo plazo.
Queda lo más duro: convencer a PSG.
El muro de los 170 millones
Ahí es donde la operación se vuelve áspera. Según el periodista Ben Jacobs, PSG ha fijado un precio de salida de 170 millones de euros. Una cifra que en Liverpool consideran “inflada e irrealista” para un jugador con dos años de contrato por delante y sin intención de renovarlo.
Liverpool no está dispuesto a repetir la historia del verano pasado y pagar el doble de lo que entonces se pedía. El contexto del mercado tampoco ayuda: las ventas recientes de Elliot Anderson por 116 millones de libras y Morgan Rogers por 117 millones han empujado al alza las pretensiones de PSG, que utiliza esas operaciones como referencia para blindar su posición.
Sin embargo, el club inglés juega con un argumento poderoso: el deseo del futbolista de salir y la cuenta atrás contractual. En Anfield consideran que, si no se cierra un acuerdo ahora, PSG corre el riesgo de ver cómo el valor de Barcola se desploma de cara a 2027, cuando podría marcharse mucho más barato si mantiene su negativa a renovar.
La ofensiva: 105 millones fijos + 15 en bonus
Con ese escenario sobre la mesa, Liverpool ha decidido subir la apuesta. El periodista Achille Ashe ha revelado que el club ha presentado una oferta formal de 120 millones de euros: 105 millones fijos más 15 en variables.
La propuesta, que ya está siendo estudiada por la dirección parisina, se acerca de forma significativa a las exigencias de PSG y supondría, de aceptarse, la venta más cara de la historia del club francés.
No es solo una cifra astronómica. Es una declaración de intenciones. Un equipo que había arrancado el mercado con calma, cerrando únicamente las llegadas de Víctor Muñoz (Osasuna) y Jérémy Jacquet (Rennes), se ha visto obligado a pisar el acelerador tras la marcha de sus estrellas. Y lo hace con una operación que puede redefinir su ataque para toda la década.
Un mercado que se acelera
Las negociaciones siguen abiertas. No hay acuerdo entre clubes, pero el movimiento de Liverpool ha cambiado el tablero. El interés del jugador, la presión del tiempo de contrato y la magnitud de la oferta dibujan un escenario en el que la salida de Barcola se percibe “cada vez más probable”, según Ashe.
PSG debe decidir: maximizar ahora el traspaso o arriesgarse a una pérdida de valor a medio plazo. Liverpool, por su parte, sabe que no quiere entrar en una subasta interminable ni alcanzar los 170 millones.
La distancia se ha reducido. El reloj del mercado corre. Y en Anfield, donde aún resuena el eco de los goles de Salah, la gran pregunta ya no es si Barcola es el elegido, sino si PSG estará dispuesto a abrirle la puerta antes de que este verano marque un antes y un después en la reconstrucción del Liverpool.






