Logotipo completo Cancha Firme

Logan Dobbs: el paquete sorpresa de Gillingham

En Gillingham se ha colado un protagonista inesperado. Tiene 19 años, es defensa y ya se ha adueñado del once inicial. Se llama Logan Dobbs y su propio entrenador, Gareth Ainsworth, lo define sin rodeos como un “paquete sorpresa”.

Dobbs ha arrancado la temporada a toda máquina: ha sido titular en todos los partidos y el sábado firmó su primer gol como profesional, abriendo el camino del 2-0 frente a Tranmere con un cabezazo que levantó al estadio.

Oportunidad y Crecimiento

Ainsworth lo explicó en BBC Radio Kent con total sinceridad. La oportunidad llegó casi a golpes de urgencia: la lesión de Liam Gordon en el primer partido, la salida de Sam Gale rumbo a Barnsley… y, de repente, la puerta se abrió de par en par. Por ella entró Dobbs.

“Logan Dobbs ha sido un paquete sorpresa para mí este año”, admitió el técnico. “Con la pérdida de Liam en el primer partido y el movimiento de Sam Gale a Barnsley, de repente se abrió la puerta y Logan ha estado sensacional”.

El entrenador no escondió que el crecimiento del joven le ha sorprendido incluso a él. “Creo que él entenderá cuando diga que no sabía que era capaz de esto. Lo ha hecho realmente bien para convertirse en uno de los miembros más consistentes de la plantilla aquí”, subrayó.

Impacto en la Afición

El impacto no se mide solo en minutos o en un gol. Se mide en la grada. El sábado, las voces de los aficionados marcaron la escena: “Songs were sung from the stands saying [Dobbs] is one of our own”, recordó Ainsworth. El técnico remarcó lo que significaba ese momento para el chico: anotar su primer tanto delante de su gente, con la afición coreando que es “uno de los suyos”. “Eso es con lo que se sueña”, remató.

Próximos Desafíos

Gillingham ocupa el 11º puesto en League Two y ahora mira hacia arriba. El próximo examen llega este sábado, en casa, ante Bristol Rovers, segundo clasificado. Dobbs, convertido ya en símbolo silencioso de esta reacción, afronta otra prueba de fuego. Y nadie en el club se atreve ya a llamarlo sorpresa con la boca pequeña.