El Madrid se estrella en el Villamarín: Parrott brilla y Mbappé falla
La primera derrota de la era José Mourinho en su regreso al banquillo del Real Madrid llegó con ruido, tensión y un héroe inesperado vestido de verde y blanco. En el Benito Villamarín, el conjunto blanco cayó 1-0 ante un Real Betis valiente, sostenido por un portero enorme y decidido por un delantero recién llegado: Troy Parrott.
El resultado corta en seco el arranque perfecto del Madrid, que había ganado sus tres primeros partidos de LaLiga. Esta vez, la historia fue muy distinta.
Parrott sorprende y Courtois no basta
El partido se rompió con una jugada que define bien la noche. Centro al área, remate de cabeza de un jugador del Betis y una gran intervención de Thibaut Courtois, que parecía salvar al Madrid una vez más. Pero el rebote quedó vivo, suelto, y ahí apareció Troy Parrott.
El irlandés, fichaje reciente del Betis, olió el gol antes que nadie y empujó el balón a la red. Gol de oportunista. Gol que dejó helado al Madrid y encendió al Villamarín.
Courtois había hecho lo más difícil. Parrott hizo lo que cuenta.
El Madrid reacciona tarde
El equipo de Mourinho no encontró claridad ni ritmo durante buena parte del encuentro. Le costó generar ocasiones limpias, le faltó filo en los últimos metros y terminó dependiendo de una acción aislada.
Esa acción llegó ya en el tiempo añadido. Vinícius Júnior encaró dentro del área, se coló entre defensas y fue derribado por Natan. El colegiado no dudó: penalti. Era el salvavidas perfecto para un Madrid que había ido siempre a remolque.
En el punto de penalti, Kylian Mbappé. Minuto 95. Todo preparado para el guion habitual.
Vallés se hace gigante ante Mbappé
El estadio contuvo la respiración. Mbappé tomó carrera, golpeó… y Álvaro Vallés adivinó la intención. El guardameta del Betis se lanzó con decisión y blocó el disparo, sin dar opción al rechace. No fue solo una parada: fue una declaración de autoridad.
Vallés, que ya había firmado varias intervenciones de mérito durante el encuentro, coronó su actuación negándole el gol a una de las grandes estrellas del fútbol mundial en la última jugada.
El Madrid se quedó sin su premio de consolación. Betis se quedó con una victoria que sabe a algo más que tres puntos.
Primer tropiezo, primeras preguntas
El 1-0 en Sevilla marca la primera derrota del Real Madrid en esta Liga y la primera mancha desde el regreso de Mourinho. Tres victorias y ahora un golpe que obliga a mirarse al espejo.
El equipo blanco tuvo la ocasión más clara en el descuento y la falló. El Betis, en cambio, aprovechó la suya cuando el partido aún estaba en disputa. Esa fue la diferencia.
La racha perfecta se ha roto. La cuestión ahora es sencilla y brutal: ¿ha sido solo un frenazo aislado o el primer aviso de que esta temporada será mucho más complicada de lo que parecía en las primeras tres jornadas?






