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Matthias Jaissle, el nuevo técnico del Newcastle tras la salida de Howe

Eddie Howe ya es pasado en St James’ Park. Sin despedidas largas ni homenajes de pretemporada. El inglés deja el banquillo del Newcastle de forma inmediata, a solo unas semanas del inicio de la Premier League, y el club se mueve rápido: el elegido para tomar el relevo es Matthias Jaissle, otro técnico joven, otro salto al vacío calculado.

Howe se marcha después de cinco años en los que cambió el paisaje del club. Bajo su mando, Newcastle levantó su primer gran título desde 1955, la Carabao Cup, y se recolocó en el mapa del fútbol inglés. Pero el final ha sido abrupto. Su última noche en el banquillo fue una derrota contundente, 4-1 en un amistoso ante Bristol City, y al día siguiente llegó la noticia que sacudió Tyneside.

El desgaste no venía solo del marcador. Tras ese partido, Howe dejó entrever que ya no manejaba los hilos del proyecto como antes, especialmente en el terreno más sensible: los fichajes. Preguntado por el futuro de Bruno Guimarães, pretendido con fuerza por Arsenal, el técnico respondió con un resignado “What will be, will be”. Una frase que sonó a rendición ante decisiones que ya no pasaban por su despacho.

En los despachos, en cambio, la respuesta fue inmediata. Según adelantó The Athletic, Newcastle ha puesto la mirada en Matthias Jaissle, actualmente en Al-Ahli, para encabezar la nueva etapa.

Jaissle, el discípulo del fútbol de alta tensión

¿Quién es el hombre llamado a reemplazar a Howe? A sus 38 años, Matthias Jaissle representa una generación de entrenadores formados en la escuela más moderna de Europa: presión alta, ritmo feroz, ataques verticales.

Como futbolista, fue un defensa de un solo club: Hoffenheim. Se retiró en 2014, sin grandes focos, pero con la influencia de un técnico que marcaría su carrera: Ralf Rangnick. De él heredó una idea muy clara de cómo deben jugar sus equipos. Él mismo lo resume sin rodeos: quiere “estrés” sobre el rival desde el primer segundo y, cuando su equipo recupera la pelota, ir lo más rápido posible hacia la portería contraria. Verticalidad pura.

Su camino en los banquillos arrancó lejos de los grandes titulares. Primero como asistente en el equipo sub-16 de RB Leipzig, luego en Brondby, en Dinamarca. El gran salto llegó cuando Red Bull Salzburg le confió su equipo sub-18. Ahí empezó a llamar la atención.

En solo dos años, pasó de la cantera al escaparate principal: tomó las riendas de FC Liefering, club satélite de Salzburg, y poco después ocupó el puesto de Jesse Marsch al frente del primer equipo. Verano de 2021, nuevo ciclo, mismo modelo de juego… pero con su sello.

El resultado fue inmediato. Jaissle conquistó el doblete en Austria y, sobre todo, llevó por primera vez a Red Bull Salzburg a las rondas eliminatorias de la Champions League. Un hito para el club y una tarjeta de presentación perfecta para el mercado europeo.

La temporada siguiente repitió título liguero. A esas alturas, su nombre ya circulaba por las oficinas de media Europa como uno de los técnicos jóvenes más interesantes del continente.

De Salzburgo a Arabia Saudí… y de vuelta al escaparate

En 2023, Jaissle tomó una decisión que muchos entrenadores europeos se han planteado en los últimos años: aceptar una oferta de Arabia Saudí. Firmó por Al-Ahli, club controlado, como Newcastle, por el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudí. La conexión no es menor: estructura de poder compartida, misma órbita, mismo centro de gravedad.

En Al-Ahli, Jaissle se encontró con un vestuario repleto de nombres de peso, como Ivan Toney o Edouard Mendy. Él mismo explicó que, desde el primer día, se negó a crear jerarquías artificiales entre estrellas y jóvenes. Quería tratarlos a todos igual, exigir el mismo compromiso y someter a todos al mismo estándar. Respeto, sí, pero sin concesiones.

Su apuesta funcionó. Bajo su dirección, Al-Ahli encadenó dos títulos consecutivos de la Asian Champions League, consolidando al club como una potencia regional y reforzando la reputación del técnico alemán como gestor de grupos complejos y vestuarios de alto perfil.

Jaissle reconoció que al principio le preocupaba si aquel paso a Arabia Saudí cerraría puertas en Europa. El ejemplo de Nuno Espírito Santo, que regresó al fútbol europeo tras su etapa en Al-Ittihad para dirigir a Nottingham Forest y luego a West Ham, le sirvió como referencia. Hoy, esa inquietud parece disipada: su nombre vuelve al centro de la escena, esta vez ligado a la Premier League.

Un Newcastle en manos de la nueva guardia

Si se concreta su llegada, Newcastle apostará por un perfil muy distinto al de Howe en experiencia, pero no tanto en ambición. Jaissle es más joven, más identificado con el fútbol de presión extrema que domina el continente, y llega con un currículum comprimido pero intenso.

Su vínculo previo con una estructura propiedad del PIF también encaja en la lógica del proyecto. Conoce el entorno, sabe cómo se mueven las decisiones estratégicas y ha demostrado que puede convivir con grandes egos sin perder el control del vestuario.

La gran incógnita ya no es quién dirigirá al equipo, sino cómo encajará su modelo en una Premier cada vez más salvaje y en un club que acaba de perder a un técnico que devolvió la ilusión a la grada. La apuesta está hecha. Falta ver si la energía implacable de Matthias Jaissle es justo el choque eléctrico que Newcastle necesita antes de que ruede el primer balón de la temporada.