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Mbappé brilla y Francia supera a Turquía

Kylian Mbappé necesitó un solo destello para cambiar una noche que amenazaba con torcerse en Izmit. En el minuto 56, cuando Turquía mandaba en el arranque de la segunda parte y apretaba a Francia contra su propia área, el delantero del Real Madrid apareció donde más duele.

Controló un pase filtrado de Michael Olise, encaró sin dudar y cruzó el disparo ante Ugurcan Çakır. Un golpe seco, quirúrgico, que silenció por un instante un estadio encendido y enfrió la euforia local en el estreno del grupo de League A, Grupo 1.

Pero el alivio francés duró muy poco.

A los pocos minutos, Mbappé pidió el cambio con gestos claros de dolor en la rodilla. Se marchó cojeando, con el gesto serio, rodeado por las miradas preocupadas de sus compañeros. No hubo dramatismo exagerado, pero sí la sensación nítida de que el partido acababa de cambiar de guion.

Dembélé toma el brazalete y el mando

Sin su estrella, Francia no se encogió. Todo lo contrario. Ousmane Dembélé asumió el brazalete de capitán y el liderazgo competitivo. El equipo de Zinedine Zidane empezó a manejar los tiempos, a enfriar el ritmo que tanto favorecía a Turquía y a castigar cada pérdida local con salidas rápidas.

“Es una victoria en un campo complicado”, explicó Dembélé a la cadena TF1, ya con el sudor todavía en la frente. El atacante, de 29 años, no se limitó a destacar el resultado. “Hemos hecho un muy buen partido en general. Podríamos haber marcado uno o dos goles más, pero venir a Turquía, a un estadio tan caliente, nunca iba a ser fácil. Hemos trabajado duro toda la semana. Estamos contentos con los tres puntos”.

Turquía, empujada por su público, no dejó de creer. Aun así, empezó a jugar contra el reloj y contra sus propios errores.

La expulsión que lo cambia todo

Cuando el encuentro entraba en su tramo final, con Francia más cómoda y Turquía volcada, llegó el momento que terminó de hundir a los locales. En el minuto 87, Ugurcan Çakır salió del área para cortar una acción a la desesperada y tocó el balón con la mano fuera de la zona permitida. Roja directa.

Con diez hombres y sin portero titular, Turquía se lanzó igualmente a por el empate. Balones colgados, segundas jugadas, centros desde cualquier ángulo. Francia resistió. Sin brillo en los últimos metros, pero con oficio atrás. El 0-1 ya no se movió.

El triunfo deja a la selección de Zidane con tres puntos valiosos, pero también con una incógnita enorme: el estado de la rodilla de Mbappé.

Estreno ganador de van Bommel con Bélgica

En el otro partido del grupo, Bélgica firmó una noche redonda en Roma. Nuevo seleccionador, nuevo ciclo y un debut impecable para Mark van Bommel con un 0-2 ante Italia en el Stadio Olimpico.

El técnico neerlandés, de 49 años, con una carrera de 21 años en clubes como PSV Eindhoven, AC Milan, Barcelona y Bayern Munich, tomó el relevo del francés Rudi Garcia, el hombre que había guiado a Bélgica hasta los cuartos de final del último Mundial. Su primera puesta en escena al frente de la selección no pudo ser más contundente.

Mika Godts, delantero de Paris Saint-Germain, abrió el marcador a mitad de la primera parte. Un gol que asentó a Bélgica y descolocó a una Italia que nunca terminó de encontrarse en su propio estadio. En el minuto 69, Dodi Lukébakio dobló la ventaja y certificó una victoria que, más allá de los puntos, lanza un mensaje al resto del grupo.

Zidane, bajo los focos, mira a casa

Mientras los resultados acompañan, el ruido alrededor de Zinedine Zidane no baja. El seleccionador francés, acostumbrado desde hace décadas al foco permanente, sabe que el regreso a casa aumentará todavía más la intensidad de cada análisis.

“No, no me molesta”, dijo al ser preguntado por la atención que genera su figura. “Creo que hay que aceptar las cosas como son. No busco la atención. No estoy aquí por eso. Voy a intentar hacer mi trabajo con mis jugadores, intentar poner algo en marcha que nos permita ganar partidos. Eso es lo que me interesa. Es lo que más me interesa”.

Su calendario inmediato no le dará tregua.

El 28 de septiembre, en Bruselas, Bélgica recibirá a Francia en un duelo que olerá a partido grande desde el himno inicial. Ese mismo día, Turquía se medirá a Italia en casa, obligada a reaccionar tras la derrota y la expulsión de Çakır.

El 2 de octubre llegará una fecha cargada de simbolismo: primer partido de Zidane como seleccionador en territorio francés, ante Italia en el Stade de France. El mismo escenario donde sus dos goles en la final del Mundial de 1998 impulsaron a Francia hacia el 3-0 ante Brasil y al primer título mundial de su historia.

Tres días más tarde, el 5 de octubre, Francia volverá a ese estadio para recibir a Bélgica en el que será su cuarto compromiso del grupo. Un tramo de calendario que puede empezar a decidir quién manda en esta League A, Grupo 1.

El formato no admite demasiados tropiezos: los dos primeros de cada uno de los cuatro grupos de League A avanzan a los cuartos de final, programados para marzo. Las semifinales se disputarán el 9 y 10 de junio de 2027 y la final el 13 de junio.

Entre tanto, una pregunta flotará sobre Francia cada vez que se hable de la selección: ¿hasta dónde puede llegar el proyecto de Zidane si su pieza más decisiva, Mbappé, vuelve a quedar a merced de una rodilla caprichosa?