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Mbappé enfrenta su primer gran juicio en el Bernabéu

Kylian Mbappé llega al sábado con algo más que un partido por delante. Llega a un juicio. Y el jurado, esta vez, no será un rival ni un defensa pegajoso, sino el público del Santiago Bernabéu.

El delantero de Francia y del Real Madrid se lesionó con su selección en el duelo ante Turquía en la UEFA Nations League y regresó a la capital española para tratarse. Hasta ahí, rutina de estrella. Pero su viaje a Francia, acompañado de los mensajes que lanzó en redes sociales, encendió un incendio que todavía humea en Madrid.

De la polémica al césped

Según informa Mundo Deportivo, Mbappé ha decidido recurrir al único terreno donde todavía puede defenderse: el campo de entrenamiento. Después de semanas de actuaciones irregulares y un clima cada vez más tenso, el francés intenta recomponer su relación con la grada blanca con trabajo, sudor y un mensaje claro: priorizar su estado físico por encima de cualquier otra cosa.

El miércoles se ejercitó con el grupo como uno más. Ni privilegios visibles ni gestos de distanciamiento. Venía de un viaje relámpago a París el martes por la tarde para acudir a un acto benéfico, del que regresó de madrugada a Madrid. Al día siguiente, apareció sonriente, aparentemente en buena forma, golpeando el balón con soltura y mostrando disposición para jugar ante el Villarreal el sábado, en la reanudación de La Liga tras el parón.

El dilema está ahora en el banquillo.

El silencio de Mourinho

La última palabra sobre su titularidad la tiene José Mourinho. Y la tomará, como acostumbra, muy cerca del pitido inicial. Todas las señales apuntan a que Mbappé tendrá minutos, probablemente de inicio. Sin embargo, en medio del ruido que rodea al francés, nadie puede asegurar qué pasa realmente por la cabeza del técnico.

Mourinho llegó para imponer carácter y jerarquía por encima de cualquier estrella. Su figura se presentó como un escudo institucional, capaz de marcar límites en un vestuario repleto de egos. Pero en estos días de tormenta no ha dicho nada. Ni una frase sobre la polémica de la bicicleta que tanto revuelo provocó. Ni una palabra sobre el comportamiento reciente del jugador.

Su silencio pesa. Y convierte cualquier comparecencia previa al duelo ante el Villarreal en un posible punto de giro: una defensa pública, un tirón de orejas o un mensaje directo al vestuario. Cualquiera de esas opciones podría cambiar el escenario en cuestión de minutos.

Un Bernabéu con cuentas pendientes

El otro gran protagonista del sábado no viste de corto. El Bernabéu también tiene algo que decir.

Tras lo sucedido durante el parón y los episodios previos —incluido el incidente de Elche con las camisetas de aficionados del Ceuta—, se espera un ambiente áspero hacia Mbappé y, por extensión, hacia buena parte de la plantilla. La derrota en el derbi madrileño dejó heridas abiertas y la afición blanca rara vez deja asuntos sin resolver.

Parece que haya pasado una eternidad, pero en Chamartín no se olvida nada. Ni gestos, ni actitudes, ni partidos en los que el equipo dio menos de lo que se le exige. Y en esa lista de cuentas pendientes, el nombre que aparece subrayado es el de Kylian Mbappé.

El sábado no se juega solo un Real Madrid–Villarreal. Se juega la primera gran batalla de Mbappé por recuperar a un estadio que, de momento, no le perdona nada. La pregunta es clara: ¿responderá con fútbol antes de que el veredicto del Bernabéu sea definitivo?