Memphis Depay provoca controversia en Corinthians: "Es solo arte"
Memphis Depay vive días intensos en Brasil. Mientras en el césped se gana un lugar en el corazón de la hinchada de Corinthians, fuera de la cancha su nombre quedó en el centro de una tormenta por un videoclip que muestra la sede del club en llamas.
El internacional neerlandés lanzó su tema *Don't Panic* apenas 24 horas después de ayudar a Corinthians a meterse en los cuartos de final de la Copa Libertadores. El momento no podía ser más delicado: una semana antes, la directiva había decidido no renovar su contrato y, tras la presión y las negociaciones, el delantero aceptó el martes una rebaja salarial “significativa” para seguir en el club.
En ese contexto, apareció el video. En una de las escenas más comentadas, Depay observa cómo el edificio administrativo de Parque São Jorge arde en fuego. La imagen, potente y directa, se interpretó de inmediato como un dardo hacia la cúpula del club, en plena crisis de gobernanza y con protestas constantes de los aficionados contra los dueños y la gestión económica.
La letra alimenta la lectura. Sin mencionar nombres, Depay habla de “rivales” y suelta una frase que cayó pesada en São Paulo: “I know a vice-president who is now my enemy”. No hace falta traducción para entender el golpe.
Con el clima ya tenso alrededor de Corinthians, el video corrió como pólvora entre los hinchas. Las redes se llenaron de críticas, apoyos y sospechas sobre si el jugador había decidido ajustar cuentas con la dirigencia a través de su faceta musical.
Depay salió al cruce antes de que la situación se desbordara. En sus redes sociales insistió en que el trabajo no tiene relación con los últimos episodios contractuales y explicó que el clip se grabó “hace meses”. Recalcó que se trata de una obra creativa y pidió calma a la afición: desea que las protestas sean “pacíficas”, que la gente pueda expresar lo que piensa “con tranquilidad”.
El neerlandés también se desmarcó de cualquier lectura violenta de las imágenes de la sede ardiendo. Subrayó que está “totalmente en contra de cualquier tipo de violencia de todo tipo”, una frase con la que intenta poner un límite claro entre la ficción del video y la realidad convulsa que rodea al club.
Mientras Corinthians lidia con problemas financieros, cuestionamientos a la dirigencia y una hinchada cada vez más impaciente, la figura de Memphis Depay se mueve en una delgada línea: ídolo reciente en la cancha, voz incómoda fuera de ella. Y ahora, con un videoclip incendiario en plena crisis institucional, su arte se mezcla de lleno con la política del club.






