José Mourinho respalda a Vinicius Jr. en su inicio complicado
José Mourinho no se baja del barco de Vinicius Jr. Aunque el brasileño firma su arranque de curso más pobre desde la pandemia, el técnico mantiene una idea fija: el ‘7’ sigue siendo intocable en su proyecto del Real Madrid.
El mensaje interno es claro, según informa AS: nada de castigos, nada de banquillo simbólico, nada de dramas. Mourinho quiere recuperar a Vinicius, no sustituirlo.
Un inicio que no parece el de Vinicius
Los números chocan. Un solo gol en los primeros ocho partidos, 652 minutos sobre el césped. En la plantilla blanca, solo Federico Valverde, Thibaut Courtois y Kylian Mbappé han jugado más. La confianza es máxima, la producción, mínima.
Por eso el contraste con otros años resulta tan llamativo. Es su peor inicio goleador en España si se mide el tramo de los ocho primeros encuentros en los que ha tenido continuidad. En 2018-19 apenas contaba; en 2019-20 también llevaba un gol, pero con la mitad de minutos: 310. Después, el brasileño despegó.
Su pico llegó en 2021-22: un gol cada 117 minutos en ese mismo tramo de temporada. Una máquina de desequilibrio y eficacia. Incluso el arranque de 2023-24, lastrado por una lesión que solo le permitió disputar cuatro de los ocho primeros partidos, tenía una coartada evidente.
Esta vez no. No hay molestias, no hay parones, no hay excusas físicas. Mourinho le ha dado galones, minutos y jerarquía. Lo único que no ha llegado todavía es la puntería.
Debate en la banda… y una decisión tomada
Con ese contexto, la conversación en el entorno del club era inevitable: ¿debe entrar otro jugador en su lugar?
El nombre que más ha sonado es Yan Diomande, alternativa fresca para la banda y perfil distinto para agitar partidos.
Pero Mourinho ha cerrado el debate antes de que prenda del todo. Vinicius sigue en el centro de sus planes. No se toca. No ahora.
El técnico no solo mira el marcador. Mira el juego. Y ahí los datos dibujan una realidad menos dramática de lo que sugiere su estadística goleadora.
Más que goles: el peso en el juego
Vinicius sigue siendo un foco constante de tensión para las defensas rivales. Ha recibido 23 faltas en este inicio de curso, casi el triple que Lamine Yamal, que suma 8. Es un imán para las patadas, un generador de ventajas, aunque no siempre acaben en gol.
También pierde balones, claro. Ha perdido 91 posesiones, por las 130 de Yamal. Y ha fallado 16 regates, solo cuatro menos que el extremo del Barcelona. Datos que hablan de riesgo, de insistencia, de un jugador que no se esconde aunque el gol se resista.
Esos números no tapan la realidad: al Madrid le falta el gol de Vinicius. Pero sí explican por qué Mourinho no contempla borrarlo del once. El brasileño sigue siendo una pieza central en el andamiaje ofensivo del equipo.
El reto de Mourinho
El trabajo del entrenador, a partir de aquí, no pasa por buscarle un sustituto, sino por reconstruir a su futbolista franquicia. Devolverle la confianza, ajustar detalles en la toma de decisiones, afinarle cerca del área.
Mourinho ha decidido aguantar la tormenta con él en el campo. Cree que el premio llegará si mantiene la apuesta. Y que, cuando Vinicius recupere el gol, todo este tramo de dudas se recordará solo como una anomalía estadística en la carrera de uno de los jugadores llamados a liderar el futuro del Real Madrid.






