Logotipo completo Cancha Firme

El Barça pierde a Raphinha y confía en Jesús

El regreso de La Liga al Spotify Camp Nou no será plácido para el Barcelona. Hansi Flick afronta el duelo ante Getafe con una baja tan sensible como significativa: Raphinha se perderá, como mínimo, los dos próximos partidos.

El brasileño, pieza clave en el once de un líder que se ha acostumbrado a vivir en la parte alta de la tabla, se queda fuera por precaución. No hay lesión grave, pero sí un historial reciente que obliga a pisar el freno.

“Las pruebas de imagen no mostraron una lesión seria, pero tenemos que reaccionar y preocuparnos por él porque sufrió tres lesiones el año pasado. Vamos a cuidarlo. No estará disponible mañana ni para el partido en Estambul contra Galatasaray”, explicó Flick ante los medios.

Raphinha, frenazo obligado

El mensaje del técnico es claro: mejor perderlo dos partidos que arriesgar una recaída que marque la temporada. El cuerpo técnico mira más allá del calendario inmediato y se protege ante un contexto que exprime al límite a las grandes figuras.

El propio Flick lo dejó caer al hablar del calendario internacional y de los interminables viajes de sus futbolistas. La gira de selecciones, los amistosos lejanos, la Nations League… una mezcla explosiva para las piernas de los jugadores.

“Hablamos de la selección… para cualquier jugador es un logro en su carrera. Raphinha siempre da el 100%. Tenemos que valorar si era necesario jugar en Australia, a 30.000 kilómetros… pero hay que elegir amistosos, y eso no es posible en Europa”, recordó el alemán, señalando sin rodeos la carga de kilómetros.

“Con la Nations League tampoco es posible. Hay mucha presión sobre los jugadores. Tenemos que aceptar la situación como es; no es la mejor, no es ideal, pero no puedo cambiarla. Tengo que gestionar las cargas”.

Flick asume el papel de guardián físico de su vestuario en plena racha de cinco partidos en apenas dos semanas. Y la primera gran decisión es blindar a Raphinha.

Oportunidad dorada para Jesús

La ausencia del brasileño abre una puerta de par en par. Y tiene nombre propio: Jesús.

El entrenador confirmó que el exdelantero de Arsenal está listo para asumir galones desde el inicio. No es un simple parche. Flick ve en él un arma inmediata, un nueve afinado en los entrenamientos y cada vez más conectado con el ecosistema azulgrana.

“La idea es que sea titular, ha mejorado mucho. Se ha adaptado muy bien. Su punto fuerte es dentro del área. Se ha entrenado bien. Me gusta lo que veo de él”, subrayó el técnico.

El mensaje es un aviso para el resto de la plantilla y para la grada: Jesús no llega para rellenar una alineación, sino para liderarla en este tramo sin Raphinha. Área, agresividad, movilidad. El Barça cambia de matiz ofensivo, pero no de ambición.

Joan Garcia gana la partida en la portería

La otra gran decisión de Flick se toma a pocos metros de la línea de gol. Con Dominik Livakovic y Wojciech Szczesny como alternativas de experiencia contrastada, el alemán apuesta por continuidad y confianza: será Joan Garcia quien ocupe la portería.

“Liva (Dominik Livakovic) y Tek (Wojciech Szczesny) son opciones, pero creo que Joan está bien y será titular”, desveló el entrenador.

El movimiento tiene peso simbólico. En un momento de calendario comprimido, el técnico no recurre al nombre más rutilante, sino al guardameta que considera más preparado ahora mismo. Joan se gana la red, y con ella, una responsabilidad que puede marcar su temporada.

Frenkie, cada vez más cerca

En la medular, el debate nunca se apaga. Y menos con Frenkie de Jong asomando ya en el horizonte.

El neerlandés arrastra un problema de tobillo que le ha tenido lejos del césped más tiempo del deseado. No estará frente a Getafe ni en Estambul ante Galatasaray, pero por primera vez el regreso tiene fecha aproximada y no solo buenas sensaciones.

Flick apuntó a un objetivo concreto: el duelo ante Real Betis.

“Estará ahí, quizá, contra Betis. La evolución es buena, no hay dolor, pero necesita tiempo y se lo vamos a dar”, señaló el técnico.

El Barça, mientras tanto, se sostiene sin uno de sus centros de gravedad futbolística. La gestión de Flick pasa por no acelerar a Frenkie, proteger a Raphinha y, al mismo tiempo, exigir a Jesús y Joan Garcia que den un paso al frente inmediato.

La Liga no espera. Tampoco el calendario europeo. La cuestión es si este Barça, entre bajas controladas y oportunidades forzadas, será capaz de mantener el pulso en la cima mientras aguarda el regreso de sus piezas más delicadas.