NBA ajusta normas para la temporada 2026-27: más control sobre empujones y simulaciones
Cuatro áreas clave bajo mayor vigilancia en la NBA 2026-27
Al comenzar la temporada 2026-27, la NBA ha señalado cuatro aspectos del juego que recibirán especial atención para mejorar la equidad entre ofensiva y defensa. El jefe de operaciones de baloncesto, James Jones, comentó en una sesión informativa que el objetivo es equilibrar las oportunidades ofensivas y defensivas en cada partido.
1. Empujones con el brazo fuera del cuerpo
Se enfocarán en los empujones realizados por jugadores ofensivos con el brazo extendido para alejar a un defensor y crear espacio para lanzar. Según Monty McCutchen, responsable del desarrollo arbitral, se aplicará lo que llamó "las cuatro F" para distinguir entre movimientos legítimos y faltas claras. Si el jugador solo siente o afianza su posición usando principalmente las piernas, la jugada sigue. Pero si hay contacto intencional y fuerza excesiva con el brazo, se pita falta.
2. Empujones con ambas manos al colocar bloqueos
Los árbitros pondrán atención especial a los empujones con dos manos durante ciertos tipos de bloqueos, no todos, que tienden a usar fuerza para desplazar al defensor. Esto busca evitar que la fuerza bruta sea el factor decisivo y promover un juego basado en la técnica y posicionamiento.
3. Violaciones de libertad de movimiento
Defensores que agarran, sujetan o envuelven a jugadores ofensivos fuera del balón para frenar su desplazamiento serán vigilados para impedir estas prácticas que entorpecen la fluidez ofensiva.
4. Contacto en jugadas de ruta directa
Se revisarán las jugadas donde tanto atacantes como defensores puedan generar contacto para impedir tiros o forzar faltas, buscando mayor claridad y consistencia en estas acciones.
Mayor rigor contra las simulaciones
La liga endurecerá el castigo a los jugadores que simulan faltas (flopping), un problema persistente. Se usará un criterio llamado STEM para evaluar movimientos teatrales exagerados, como agitar excesivamente los brazos o desplazamientos inverosímiles, que no solo engañan sino que pueden poner en riesgo a otros jugadores.
"No podemos ignorar que alguien simuló y no sancionar una falta ofensiva legítima por eso", explicó McCutchen. "Ambas cosas pueden ser ciertas simultáneamente".
Se aclaró que movimientos como sacudidas de cabeza solos no serán considerados simulación, un detalle que sirve para entender mejor ciertas reacciones en cancha.
Adaptación y consistencia, claves para los árbitros
Durante las primeras semanas habrá más interrupciones para aplicar estas reglas con rigor, pero se espera que los jugadores se adapten rápido y el número de infracciones disminuya. Jones destacó la habilidad de los jugadores para ajustar tácticas en segundos y McCutchen subrayó que la comunicación de los árbitros con jugadores y entrenadores es fundamental para evitar malentendidos.
El reto es reducir errores y lograr uniformidad en las decisiones arbitrales para que el juego se desarrolle con justicia y claridad. "No esperamos perfección, pero sí mejoras notables", dijo McCutchen.
El impacto esperado en el juego
Con árbitros más precisos y reglas bien aplicadas, se abrirá espacio para que los jugadores se luzcan en la cancha. Jones concluyó que esto permitirá que los partidos sean más emocionantes y justos, beneficiando a todos los involucrados.






