Nicky Butt critica a Tuchel y aconseja a Kobbie Mainoo
Nicky Butt no se anduvo con rodeos. El excentrocampista de Manchester United cargó con dureza contra el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, y fue más allá: animó públicamente a Kobbie Mainoo a negarse a jugar el partido por el tercer puesto del Mundial ante Francia.
El torneo de Mainoo con Inglaterra ha sido, en realidad, un torneo desde la banda. El centrocampista de 21 años se ganó un sitio en la lista definitiva de Tuchel gracias a una segunda mitad de temporada sobresaliente en Old Trafford, ya con Michael Carrick como técnico interino. Llegó al Mundial en plena crecida, como uno de los nombres jóvenes llamados a agitar el centro del campo inglés.
No ha disputado ni un solo minuto.
Inglaterra cayó en semifinales ante Argentina en una derrota dolorosa, y la presencia de Mainoo se ha limitado a siete partidos seguidos sentado en el banquillo. Ahora, con el duelo por el tercer puesto ante Francia (sábado, 22:00 BST) como consuelo menor, Tuchel se plantea una revolución en el once. Entre esos cambios, se espera por fin el debut del jugador de United en el torneo.
Para Butt, esa puerta se abre demasiado tarde.
“Yo me negaría a jugar”
El exinternacional inglés, que conoce como pocos la presión que rodea a la selección, fue tajante al valorar la situación de Mainoo y el plan de Tuchel para el partido ante Francia.
“No sé qué está pasando ahí, hay algo que no cuadra”, lanzó Butt. “Ahora van a poner a jugar al ‘bomb squad’ en el estúpido partido por el tercer puesto”.
Su mensaje al joven centrocampista fue directo, casi desafiante.
“Yo me negaría a jugar si fuera Kobbie Mainoo. Diría que estoy lesionado. Es un partido sin sentido, especialmente cuando te han tratado así.
No ha jugado ni un minuto de fútbol y ahora va a salir en este amistoso disfrazado de partido oficial, con la posibilidad de lesionarse para toda la temporada… no”.
Para Butt, el riesgo no compensa nada. Ni prestigio, ni rodaje, ni escaparate. Solo un escaparate tardío para un seleccionador que, a su juicio, le ha dado la espalda durante todo el verano.
Tuchel, en el punto de mira
El enfado de Butt no se queda en la gestión de un jugador. Apunta a la estructura. Y a la figura de Tuchel, a quien no ve con ninguna opción de continuar.
“No hay manera de que pueda seguir. Ni una mínima posibilidad después de eso”, afirmó, elevando el tono también hacia dentro de la propia federación. “Si sigue, John McDermott [director técnico de la FA] también tiene que ser despedido”.
Butt no cree que el alemán tenga el crédito emocional que tuvieron otros seleccionadores en el pasado. Ni el estilo.
“No es un Sir Bobby Robson o un Kevin Keegan, alguien al que la nación adore”, subrayó. “Hablamos de un entrenador que ha llegado y ha jugado un fútbol negativo, un fútbol locamente negativo, en una semifinal contra una Argentina a la que se podía ganar”.
El exjugador apunta incluso a un componente extradeportivo que, a su juicio, complicará todavía más la continuidad del técnico.
“Y no debería importar, pero la gente se le va a echar encima porque es alemán también, así que le espera una pesadilla”.
Butt, eso sí, no discute la categoría de Tuchel en el día a día de club. Precisamente por eso cree que la historia con Inglaterra está acabada.
“Es un entrenador de club increíble, así que déjale ir. Él no va a querer quedarse. Puede decir que sí, pero en el fondo estará pensando: ‘pagad y me voy de aquí’”.
Howe, Pochettino… y el imposible Pep
Con Tuchel sentenciado en su análisis, Butt mira a los posibles relevos. Y lo hace con nombres y apellidos.
“Si estuviéramos dentro de nueve meses, iría de cabeza a por Pep Guardiola”, confesó. Pero, para él, el timing lo hace inviable. “Pep no puede dejar Man City hace un mes diciendo que necesita un descanso del fútbol y luego volver directamente. No puede hacer eso”.
En el escenario actual, Butt ve dos candidatos claros: Eddie Howe y Mauricio Pochettino.
“Eddie Howe sería brillante. Me encantaría que entrara, sería genial”, aseguró, convencido de que el técnico de Newcastle encajaría en la idea de selección que él imagina.
La otra opción que destaca es Pochettino, con un argumento clave: su relación con la cúpula técnica de la federación.
“Mauricio Pochettino tiene una relación increíble con John McDermott. Cuando McDermott era el responsable de la academia en Tottenham, Pochettino era el entrenador, y tenían una relación muy, muy buena”, recordó Butt.
Él mismo llegó a verlo de cerca en su etapa vinculada a la academia de Manchester United. “Yo estaba en torno a eso con la academia de United, hacíamos concentraciones allí, así que lo he visto de primera mano”.
Por eso no le sorprendería que el argentino terminase al frente de Inglaterra. Y, de hecho, lo vería con buenos ojos.
“No me sorprendería que eso ocurriera y no estaría en contra para nada. Es un entrenador muy, muy bueno. Una persona cercana, que juega buen fútbol allá donde va”.
El enigma del banquillo de Inglaterra
Butt, sin embargo, deja una advertencia en el aire. Una especie de maldición del cargo.
“Pero todos dijimos lo mismo de Tuchel, y cuando entran en esa dinámica de Inglaterra, cambian, es una locura. No puedo entender por qué”.
Entre la frustración por el rol de Mainoo, la crítica feroz al planteamiento ante Argentina y las dudas sobre el futuro del banquillo, el mensaje de Butt dibuja un escenario de ruptura.
La siguiente decisión de la FA no solo marcará quién se sienta en el área técnica. También definirá si talentos como Kobbie Mainoo se sienten parte del proyecto o simples figurantes en la foto de familia de un Mundial que vieron desde el banquillo.






