La noche negra del fútbol italiano en Europa: Inter y Napoli se hunden
La jornada europea se convirtió en un espejo cruel para el fútbol italiano. Entre errores groseros, remontadas encajadas y un viejo conocido que vuelve como protagonista absoluto, la sensación es clara: la Champions League se ha vuelto un terreno minado para los clubes de Serie A.
Inter, de la ilusión al naufragio
En San Siro, el ambiente era de gran noche. Terminó siendo de pesadilla. Inter se vio arrollado por un Club Brugge valiente, lanzado por Tresoldi, que firmó una auténtica lección táctica y emocional a los nerazzurri.
Lautaro Martínez marcó un doblete, Bonny dejó su sello y el equipo de Chivu disparó cerca de 30 veces. No bastó. Un error clamoroso de Martínez abrió la autopista para los belgas. Desde ahí, todo se torció.
Sommer sostuvo como pudo a Inter, deteniendo una y otra vez los intentos de remontada, pero Vermant clavó el golpe definitivo: 3-4 y silencio helado en la grada. Chivu encadena siete derrotas en los últimos ocho partidos de Champions y se queda con cero puntos. Un dato que pesa como una losa en un club que presume de mentalidad europea.
Napoli golpea primero, se derrumba después
En España, Napoli vivió otra historia amarga. Parecía el guion perfecto cuando Rrahmani abrió el marcador. Hojlund estrelló un balón en el larguero que pudo sentenciar el duelo. En ese momento, el partido estaba en manos de los italianos.
Luego llegó el desastre. Politano regaló un balón increíble a Mikautadze, que no perdonó el empate. A partir de ahí, Villarreal olió sangre y dio la vuelta al encuentro. Mourinho y Oluwaseyi completaron la remontada, dejando a Allegri también con cero puntos en el grupo y bajo una presión que ya no se puede disimular.
Politano no se escondió: pidió perdón a aficionados y compañeros. Un gesto honesto en una noche que deja a Napoli cuestionado en todos los frentes.
Roma y Real Madrid, encendidas por Mourinho
En medio del caos italiano, una figura vuelve a ocupar el centro del escenario: José Mourinho. Roma lo espera esta noche a las 21:00, en un regreso cargado de emoción. Pero el mensaje es claro: primero Mou, luego solo Roma. El club quiere aprovechar el impacto emocional, pero también dejar claro que el proyecto mira hacia adelante.
Al otro lado del tablero, Real Madrid llega lanzado, liderado por Mbappé, con Gasp preparado para intentar el gran golpe táctico. Malen aparece como la llave ofensiva en el plan de la Roma, mientras el eco de las palabras de Capello —“sin miedo”— marca el tono de una noche que puede definir mucho más que un simple partido de fase de grupos.
Como sueña, Cesc desafía y Milan se divierte
Lejos de los gigantes, Como sigue creyendo. La victoria ante Feyenoord alimenta la sensación de que el proyecto puede ir más allá de la simple ilusión. No es casualidad, es convicción.
Cesc Fàbregas, por su parte, persigue otra hazaña. Ante Feyenoord, a las 18:45, busca la segunda victoria consecutiva, decidido a demostrar que su carrera en los banquillos no será un simple apéndice de lo que fue como jugador.
En Milán, el tono es diferente. Moreira y Pulisic se han convertido en pareja fija y fantasiosa: un Milan ligero, creativo, que parece disfrutar cuando muchos de sus rivales italianos sufren. Un contraste que no pasa desapercibido.
Juve entre el tirón de orejas y el mercado
Mientras tanto, Juventus vive en una especie de limbo. Spalletti lanzó un mensaje claro al equipo tras el partido ante Cagliari: hay que dar más. Sin matices. La Europa League asoma mañana y el técnico sabe que un tropiezo abriría un debate incómodo.
En los despachos, los nombres se repiten: Balogun y Sorloth vuelven a escena como opciones de mercado. El estadounidense del Monaco y el noruego del Atletico ocupan la primera línea de la lista, mientras el club decide cuánto riesgo asumir en invierno.
Desde Vigo, Giraldez, técnico del Celta, se muestra confiado: “Así ganaremos”, avisa, analizando cómo frenar a una Juve que todavía no encuentra una identidad sólida en Europa.
Entre Kulenovic, los suplentes y el futuro
En Turín, Abate empieza a ver cómo su trabajo da frutos: Kulenovic y los suplentes empujan al Toro hacia un pequeño gran salto. No es portada de Champions, pero en un contexto de dudas generalizadas, cualquier señal de crecimiento cuenta.
La pregunta, ahora, es directa: ¿Está el fútbol italiano viviendo una mala semana o el inicio de un diagnóstico más profundo sobre su competitividad real en Europa?





