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Parón de selecciones histórico en Ipswich

En Portman Road han vivido un parón de selecciones distinto. Histórico. Diez jugadores del primer equipo de Gary O'Neil se marcharon con sus países, repartidos por seis continentes. Un escaparate global para un club que hace no tanto miraba de lejos este tipo de cifras.

Los titulares han sido potentes. Exequiel Palacios participó en el último partido de Lionel Messi con Argentina, una estampa para guardar en cualquier álbum de carrera. Abdul Fatawu, Daizen Maeda y Sasa Lukic se convirtieron en los primeros futbolistas de Ipswich Town en defender las camisetas de Ghana, Japón y Serbia, respectivamente. Tres debuts internacionales para el club en tres selecciones distintas. Un símbolo nítido de hasta dónde ha crecido el proyecto.

Pero, visto desde Suffolk, no todo el interés estaba en los focos de los grandes estadios internacionales.

El caso Marcelino Núñez

Uno de los episodios más llamativos para el entorno de Ipswich llegó con Marcelino Núñez. El centrocampista regresó antes de tiempo tras ser liberado por la selección de Chile por lo que la federación definió como “motivos personales”.

Después aparecieron informaciones que apuntaban a cierto malestar por haber sido suplente no utilizado ante Estados Unidos. Un detalle importante para la Roja, un detalle menor para la vida diaria de Ipswich.

Porque, sin faltar al respeto a Núñez ni a su selección, un Chile–USA pesa bastante menos en Suffolk que un Ipswich Town–Fulham. Lo mismo ocurre con la Nations League, la fase de clasificación de la Copa África o el Kirin Cup. Desde la óptica de Ipswich, la prioridad es otra: que todos vuelvan sanos, frescos y listos para competir en la Premier League.

Gary O'Neil lo dejó claro antes del último partido liguero, en Goodison Park frente al Everton. “No me gustan los parones internacionales”, admitió en la rueda de prensa previa. “Siempre estás mirando las alineaciones, viendo quién juega y si se ha ido sustituido en algún momento”. Una confesión honesta, muy de entrenador que sabe lo que se juega cada fin de semana.

Con ese contexto, es fácil imaginar el alivio de O'Neil al ver a Núñez de vuelta antes de lo previsto. Y también la reacción en Playford Road: un brazo alrededor del hombro, un mensaje directo al jugador. Aquí eres importante. Aquí te necesitamos.

Un bloque decisivo asoma en la Premier League

Porque los va a necesitar a todos. Cada internacional, cada pieza de la plantilla. Se viene otro bloque exigente: cinco jornadas de Premier League por delante, empezando por la visita de un Fulham que todavía no ha logrado su primera victoria de tres puntos esta temporada.

Ese dato convierte el duelo del sábado en un partido trampa. Un rival herido, con urgencias, que llega a Portman Road buscando despegar. Justo el tipo de encuentro en el que un detalle físico, una chispa de frescura o un futbolista algo menos castigado por los viajes puede marcar la diferencia.

Casi toda la plantilla de Ipswich tiene previsto regresar el miércoles. Un goteo de vuelos, escalas y cambios de huso horario que, esta vez, llega acompañado de un mensaje de fondo muy distinto al de otros años: el reconocimiento internacional ya es parte del día a día del club. No es casualidad, es consecuencia.

Para el entrenador, sin embargo, el titular del parón no está en las fotos con Messi ni en los debuts con Ghana, Japón o Serbia. La mejor noticia para Gary O'Neil puede ser mucho más simple: ver a diez jugadores cruzar de nuevo la puerta de Playford Road en perfectas condiciones.

Ahí empieza de verdad el siguiente capítulo de la temporada.