Pitso Mosimane regresa como entrenador de Bafana Bafana
Pitso Mosimane está de regreso. A los 62 años, el técnico sudafricano ha sido nombrado de nuevo seleccionador del combinado masculino de Sudáfrica, retomando un cargo que dejó hace más de una década y que ahora se le presenta con un contexto muy distinto y expectativas mucho más altas.
El entrenador, que ya dirigió a Bafana Bafana entre julio de 2010 y junio de 2012, sustituye a Hugo Broos. El belga dejó el puesto tras cinco años, una etapa que cerró cuando su contrato expiró a finales de julio. Se marcha con un legado claro: el tercer puesto en la Copa Africana de Naciones 2023 y la clasificación a los octavos de final del Mundial de este año, en el que Sudáfrica volvió a una fase final por primera vez desde que fue anfitriona en 2010.
La decisión de apostar de nuevo por Mosimane no se tomó de un día para otro. El comité ejecutivo de la federación sudafricana aprobó su regreso el 8 de agosto, pero el anuncio oficial se hizo esperar. El exentrenador de Mamelodi Sundowns fue presentado ante los medios en Johannesburgo este martes, una vez cerrados los últimos detalles de su contrato y definido su equipo técnico. La duración del acuerdo, eso sí, no se ha hecho pública.
Un pasado con heridas abiertas
El regreso de Mosimane no llega libre de recuerdos incómodos. Su primera etapa al frente de Bafana Bafana quedó marcada por un error que aún se menciona en el país: la fallida clasificación para la Copa Africana de Naciones 2012. Sudáfrica dio por bueno un empate ante Sierra Leone en el último partido de la fase de grupos, convencida de que el punto bastaba para sellar el billete al torneo. El cálculo fue erróneo. El equipo quedó fuera y la polémica se instaló alrededor del banquillo.
La relación se rompió definitivamente en junio de 2012. Un 1-1 en casa frente a Etiopía, en el primer partido de clasificación para el Mundial 2014, selló su salida. La federación decidió cortar por lo sano y Mosimane dejó el cargo con la sensación de haber dejado una cuenta pendiente con la selección.
Un currículum transformado por los títulos
Desde entonces, el técnico ha cambiado de dimensión. Lejos del fútbol de selecciones, Mosimane construyó una reputación de ganador en los banquillos de clubes. Con Mamelodi Sundowns y los gigantes egipcios de Al Ahly levantó la Liga de Campeones de África en tres ocasiones, un registro que lo colocó entre los entrenadores más respetados del continente.
Su carrera lo llevó después a experiencias en Arabia Saudí, Abu Dabi e Irán, ampliando su bagaje táctico y su manejo de vestuarios de alto perfil. No vuelve como el entrenador que se marchó en 2012. Vuelve como un técnico contrastado, acostumbrado a la presión de pelear por títulos y a gestionar proyectos con ambición internacional.
Un regreso cargado de expectativas
El contexto también ha cambiado para Sudáfrica. Bafana Bafana llega de una etapa en la que Hugo Broos devolvió competitividad y resultados, con presencia destacada en la Copa Africana y una actuación sólida en el Mundial. El listón ya no es simplemente “reconstruir”; ahora se trata de consolidar y dar el siguiente salto.
Mosimane hereda una selección que ha demostrado que puede competir en grandes citas. La pregunta es clara: ¿podrá transformar su éxito en clubes en una segunda etapa triunfal con el equipo nacional? La federación ha apostado fuerte. El país, que ya lo vio caer una vez, ahora lo mira con una mezcla de memoria y esperanza.
La historia le ofrece una revancha. Y esta vez, el margen de error será mínimo.





