Pochettino sobre el engaño en la Premier League
Mauricio Pochettino no suele levantar la voz fuera del vestuario. Esta vez lo hizo. Y apuntó directamente al corazón de la Premier League.
El exentrenador de Tottenham, Chelsea y Southampton aseguró que, si se confirman las infracciones financieras de Manchester City, el fútbol inglés habrá atravesado “un periodo de engaño” que distorsionó la competición y la memoria reciente del campeonato.
“La equidad deportiva no existió”
Las palabras del técnico argentino, recogidas por The Guardian a través de un intérprete, llegan en plena tormenta. Un tribunal independiente ha tomado ya decisiones en el caso de los 115 cargos de la Premier League contra Manchester City, y el proceso entra ahora en fase de apelación, un camino que puede alargarse durante años.
Pochettino no habló de tecnicismos, habló de justicia deportiva.
“Al final del día, pasamos por algo donde la equidad deportiva no existió, así que, ¿cómo reparas todo lo que se dañó por eso?”, planteó. “Si es verdad… hemos vivido un periodo de engaño”.
El argentino dirigió a Tottenham entre 2014 y 2019, a Chelsea en la temporada 2023-24 y antes a Southampton, de 2013 a 2014. Es decir, estuvo en primera línea durante buena parte del periodo investigado, que abarca de 2009 a 2018. Desde ese lugar mira atrás y ve una historia torcida.
Para él, ningún castigo puede compensar lo ocurrido.
“Sea cual sea el castigo, es imposible volver atrás en el tiempo”, añadió. “Ha hecho mucho daño. Al final del día, muchos clubes siguieron las reglas y algunos no”.
La frase golpea en el núcleo del debate: ¿cómo se repara una década de títulos, finales y clasificaciones europeas si se demuestra que no todos competían bajo las mismas condiciones?
City se defiende y se prepara para una larga batalla
En el otro lado, Manchester City mantiene su línea. El presidente del club, Khaldoon Al Mubarak, ha reiterado su confianza en que la entidad demostrará su inocencia. El director ejecutivo, Ferran Soriano, trasladó a otros directivos de clubes que la batalla legal con la Premier League puede prolongarse durante años.
La sensación es clara: esto no se resolverá pronto. Mientras tanto, la sombra se proyecta sobre una era entera del fútbol inglés.
Tony Pulis: “Me siento engañado”
Pochettino no es el único que mira atrás con amargura. Tony Pulis, entonces entrenador de Stoke City, fue derrotado por Manchester City en la final de la FA Cup de 2011, el primer gran título de los de Etihad en 35 años. Hoy, aquella tarde en Wembley tiene otro sabor.
“¿Cuándo recibimos nuestra FA Cup?”, escribió Pulis en su columna para BBC Sport. “Eso es lo que todos los aficionados de Stoke City me han estado preguntando desde que salió la noticia el viernes de que Manchester City había sido declarado culpable de romper la mayoría de las 115 reglas financieras de las que se les acusa”.
“Pensé exactamente lo mismo”, reconoció el galés. El proceso no ha terminado, porque se espera que Manchester City apele, pero el impacto emocional ya está hecho. “Tengo que decir que este veredicto y toda la situación me han dejado un sabor muy amargo en la boca”.
Pulis fue más allá en su reflexión. No espera que se reescriba el palmarés.
“No creo seriamente que se devuelvan otros trofeos o títulos. Una deducción de puntos y una multa enorme parece mucho más probable”, apuntó. “Pero sigo sintiéndome engañado. Pase lo que pase ahora, nunca recuperaremos aquel día ni la oportunidad de celebrar por Stoke-on-Trent con la copa y las medallas por las que luchamos tan honestamente”.
El eco de sus palabras encontró respaldo inmediato. La leyenda de Manchester United, Rio Ferdinand, apoyó públicamente a Pulis y agitó el debate al pedir que se inicie una petición para que el técnico reciba su medalla de ganador de la FA Cup.
Un pasado bajo revisión y un futuro en vilo
Las consecuencias potenciales van más allá del orgullo herido. Según Kaveh Solhekol, de Sky Sports News, los clubes de la Premier League podrían “reclamar compensaciones” si se prueban los cargos. El impacto económico y deportivo sería enorme, con años de clasificación europea, primas, fichajes y decisiones estratégicas condicionadas por una tabla que, quizá, no reflejaba una competencia limpia.
Manchester City niega cualquier irregularidad. Se prepara para una defensa larga, compleja, sin concesiones. En paralelo, exentrenadores, jugadores y aficionados miran hacia atrás y se preguntan qué habría pasado si todos hubieran jugado con las mismas cartas.
Pochettino lo resumió en una frase: no se puede volver atrás en el tiempo. La cuestión ahora es otra: ¿cómo se convive con una era entera de la Premier bajo sospecha mientras la batalla legal apenas empieza a escribirse?






