Rangers derrota a Celtic y marca un cambio en la Premiership
Rangers no solo ha derrotado a Celtic por segunda vez en una semana. Ha cambiado el ambiente en Glasgow. Dos puntos de diferencia en la cima de la Scottish Premiership y una sensación clara entre los aficionados: algo se ha puesto en marcha en Ibrox.
“El principio para Rangers, el principio del fin para Celtic”
Derek lo resume con crudeza, casi como un manifiesto: es “el principio para Rangers y el principio del fin para Celtic”. Lo que ve en el equipo por fin encaja con la identidad que reclama la grada: intensidad, físico, trabajo sin balón y un fútbol directo que no pide permiso.
Habla de confianza, de un grupo que se reconoce a sí mismo. “Directness, power, running and a strong bond”, lo define. Para él, este Rangers tiene una columna vertebral clara y dos nombres propios: Ryan Naderi, “superb” en la punta, y Olwethu Makhanya, un fichaje “increíble” y “imperturbable” en los momentos calientes del partido.
No es solo una victoria más. Para una parte de la hinchada, es el nacimiento de una versión de Rangers con la que pueden identificarse sin matices.
Un Rangers que hace callar Parkhead
Louise había dudado. ¿Se podía repetir lo del fin de semana anterior? La respuesta, para ella, fue rotunda. Rangers volvió a imponerse y, esta vez, la sensación de autoridad fue todavía mayor.
Destaca a Makhanya y Naderi como pilares, pero también a Dan Neil, al que ve manejando los tiempos desde el centro del campo, y a Dujon Sterling, en lo que considera “probablemente su mejor actuación” con la camiseta de Rangers.
El dato que deja flotando es revelador: si el equipo hubiera afinado la puntería y mostrado “un poco más de calidad en el último tercio”, el marcador “podría haber sido de cricket”. No lo fue. Bastó un gol. Pero fue suficiente para “silenciar Parkhead”, y eso, en esta rivalidad, pesa casi tanto como los tres puntos.
Louise ve un equipo que ha “madurado muy rápido” y que ya ha enseñado de lo que es capaz. Y lanza un mensaje que muchos comparten: Derek McInnes “ha dejado su huella” como técnico de Rangers y, ocurra lo que ocurra a partir de ahora, el club debe permitirle construir sobre este impulso.
Raskin, Neil, Gassama: un medio que manda
Sally pone el foco en el centro del campo, donde Rangers ha empezado a ganar los partidos antes de que el marcador se mueva. “La semana pasada fue Dan Neil dominando el mediocampo, esta semana fue Nico Raskin”, subraya, como símbolo de un equipo que no solo corre más, también piensa mejor.
Vuelve a aparecer el nombre de Naderi, al que define directamente como “outstanding” en la punta. Y no se olvida de Djeidi Gassama, al que considera “muy desafortunado” con su disparo a puerta. Detalles, ocasiones, avisos constantes que van desgastando al rival.
Lo que más le sorprende a Sally, sin embargo, no está en Rangers, sino en Celtic. Confiesa que no esperaba que McInnes repitiera plan de partido, pero sobre todo que Celtic “no aprendiera” nada del resultado de la semana anterior. Dos derrotas seguidas ante el mismo guion táctico dejan más que un simple borrón en el lado verde de la ciudad.
Makhanya, de la duda a la certeza
Chris representa a ese sector de la afición que miró con recelo el fichaje de Olwethu Makhanya. No estaba convencido cuando llegó. Hoy, su discurso ha cambiado de tono.
La actuación del defensor le pareció tan sobrada que la describe como “un partidillo en el jardín de casa con los niños”. Una forma gráfica de decir que jugó con una calma insultante en un escenario que suele devorar a los que no están preparados.
Hay un detalle que remata la impresión: la definición en el gol anulado de Makhanya, que Chris califica de “absolutamente impresionante”. No sube al marcador, pero se queda en la memoria de la grada como prueba de la calidad y la serenidad del sudafricano.
Rangers ha recortado la distancia, ha encendido a su gente y ha dejado a Celtic con más preguntas que respuestas. Dos clásicos en una semana, dos victorias, un discurso que se repite en las voces de los aficionados: identidad, carácter, físico y un técnico que ha encontrado la tecla.
La clasificación dice que solo hay dos puntos. La sensación en Glasgow es que la brecha emocional puede ser mucho mayor. La cuestión es simple y brutal: ¿podrá Celtic frenar este giro de guion o estamos viendo, en directo, el cambio de guardia en la cima del fútbol escocés?





