Raphinha brilla y Vinicius señalado en el empate de Brasil
El 1-1 de Brasil ante Australia no fue un amistoso más. Fue el primer borrador público de la libreta de Carlo Ancelotti con la selección brasileña. Y en esas páginas, los nombres de Raphinha, Vinicius Junior y Endrick no aparecen escritos con la misma tinta.
Raphinha jugó los 95 minutos. Vinicius y Endrick, no.
Raphinha, premio a un momento de forma descomunal
El extremo del Barcelona fue el gran beneficiado del plan de Ancelotti. No actuó como ‘9’ puro, el rol en el que se ha disparado bajo las órdenes de Hansi Flick, pero el técnico italiano lo mantuvo en el campo hasta el final. Hasta el último suspiro.
Y ahí, cuando el reloj se moría, Raphinha decidió. En el minuto 95, colgó un córner tenso, venenoso, que Matt Ryan acabó empujando a su propia portería. Un centro con destino al área y efecto directo en el marcador: Brasil se salvó de la derrota en la última jugada.
No fue un guiño casual. Llega lanzado. Raphinha firma un arranque de temporada brutal con el Barcelona: 14 goles en sus primeros 8 partidos y líder de la tabla de máximos goleadores de La Liga, con un hat-trick incluido en el 3-1 ante el Sevilla. Con ese contexto, su titularidad y sus 95 minutos no sorprenden. Lo que sí habla es el contraste con el resto.
Vinicius, cambio al 65’ y mensaje claro
Al otro lado del foco, Vinicius. Titular, sí, pero sustituido en el minuto 65. En frío, un cambio más. En caliente, un síntoma. Ancelotti ya había dejado caer que el jugador del Real Madrid no está en su mejor versión. Y el partido ante Australia lo subrayó.
El brasileño atraviesa un tramo irregular con el club blanco. Entre altibajos de juego, la decisión de retirarlo antes del tramo decisivo del encuentro vuelve a colocarle bajo el microscopio. El entrenador insiste en que confía en él y en que recuperará su nivel habitual, pero los hechos en el campo dibujan otra cosa: cuando el partido pedía héroes en la recta final, Vinicius ya estaba sentado.
Endrick, mismo minuto, mismo veredicto
Endrick tampoco pasó de ese minuto 65. Otra sustitución que refuerza la idea de jerarquía actual en el ataque de Brasil. El joven delantero, llamado a ser pieza clave del futuro, se quedó sin opción de participar en la remontada tardía. No es una condena, pero sí una pista: hoy, la apuesta fuerte de Ancelotti se llama Raphinha.
Un trato desigual que marca el inicio de una era
El duelo ante Australia dejó un resultado discreto, pero un mensaje poderoso. Ancelotti no reparte minutos por nombre ni por cartel. Raphinha, en plena explosión con el Barcelona, se gana el derecho a jugarlo todo y termina siendo decisivo. Vinicius, figura del Real Madrid, paga su momento de irregularidad con una sustitución temprana que alimenta el debate sobre su estado real.
El empate se cerró con un córner de Raphinha y un gol en propia puerta de Ryan. El verdadero marcador, sin embargo, se leyó en los cambios: en la primera gran prueba de la nueva Brasil de Ancelotti, quedó claro quién está hoy más cerca del foco… y quién tendrá que pelear para recuperarlo.






