Real Madrid afloja el ritmo: descanso para Vinícius y rotaciones ante Mestalla
El viernes en Valdebebas no sonó a previa de gran partido, sino a día de gestión fina. Tras la victoria en Atenas, el cuerpo técnico de José Mourinho pisó el freno. Recuperación por encima de todo, rotaciones en el horizonte y una decisión que llama la atención: Vinícius Júnior, sancionado en LaLiga, se quedó en casa con permiso del entrenador.
El brasileño no estará en Mestalla este sábado (21:00, hora de Madrid) y enlazará su ausencia liguera con la concentración con su selección en la ventana internacional de noviembre. Mourinho, lejos de forzarle en los entrenamientos, opta por proteger piernas y cabeza en un tramo de calendario que no concede respiro.
En el césped, el plan fue claro. Los titulares en la Champions ante el AEK Athens se limitaron a trabajo específico de descarga. El resto del grupo apretó: carga física, automatismos tácticos y partidos reducidos para mantener chispa competitiva. Raúl Asencio y Rodrygo siguieron al margen, centrados en sus procesos de recuperación.
Mourinho y el rompecabezas Vinícius
El técnico fue directo al hablar del equilibrio entre la necesidad de rodaje de Vinícius y el rendimiento colectivo. No se esconde detrás de lugares comunes: la prioridad, insiste, es el grupo.
Para él, el caso del brasileño se inserta en una visión más amplia: no piensa “partido a partido”, sino en la secuencia de encuentros que se acumulan en el calendario. Vinícius ha tenido protagonismo en los dos últimos choques de Champions, pero la sanción en LaLiga y la gestión de esfuerzos marcan el guion. Cuando vuelva a estar disponible en el torneo doméstico, Mourinho promete manejar su situación con la misma vara de medir: la del equipo por encima del individuo.
La rotación no se limita al ataque. El entrenador ya ha adelantado que Ibrahima Konaté y Dean Huijsen regresarán al once inicial en Mestalla tras el esfuerzo de Éder Militão y Antonio Rüdiger en Atenas. No se trata de castigos ni premios, sino de repartir minutos en una plantilla exigida al máximo cada tres días.
Diego Lacosta, la apuesta de futuro
Mientras el primer equipo dosifica, la fábrica de Valdebebas sigue produciendo historias de crecimiento. Según MARCA, el club ha blindado el futuro de Diego Lacosta, centrocampista de 18 años que ha ido escalando peldaños en la cantera hasta colarse en la pretemporada con el primer equipo.
El informe le dibuja como un mediocampista de amplio recorrido, pulmón inagotable y zancada agresiva hacia campo rival, un perfil que inevitablemente invita a compararlo con Fede Valverde en cuanto a características: abarcar metros, conducir, llegar al área y ofrecerse en todas las zonas del centro del campo.
Nacido en Zaragoza, Lacosta llegó a la academia blanca en 2020 y se ha convertido en pieza clave del Real Madrid C. Su progresión le ha llevado a entrenar y viajar con la plantilla de Mourinho en tres amistosos veraniegos, con minutos ante Fiorentina y Ferencváros.
Su renovación llega tras un año repleto de títulos con el juvenil de Álvaro López: Youth League, Liga, Copa de Campeones y Copa Intercontinental Sub-20. En paralelo, se asomó a Castilla en la Premier League International Cup, hasta el punto de vestir cuatro camisetas distintas de la estructura de cantera en una sola temporada.
Esta misma semana volvió a aparecer en el escaparate europeo: abrió el marcador en la victoria de la Youth League ante el AEK Athens. Fuera del campo, según el mismo medio, sigue estudiando Administración y Dirección de Empresas y Finanzas, con su familia desplazándose con frecuencia desde Zaragoza para verle jugar. Un proyecto de centrocampista moderno con la cabeza, de momento, bien amueblada.
Aguirre, Mbappé y un Mestalla de noche larga
Al otro lado, en Valencia, Javier Aguirre no se engaña: para tumbar a este Madrid, su equipo necesita rozar la perfección. Lo dice sin dramatismos, pero con la crudeza de quien conoce el oficio.
El técnico señala a Kylian Mbappé como el gran problema defensivo. Habla de un jugador “imparable en el uno contra uno”, un delantero que se separa de su marcador con una facilidad que obliga a pensar el plan en clave colectiva. La idea no es perseguir únicamente al francés, sino incomodar a todo el bloque blanco, negarle espacios, cortar la velocidad, frenar la explosión y la pegada que todos conocen.
Aguirre apela a Mestalla, pero no como refugio, sino como pacto. Quiere un estadio intimidante, de esos que él mismo sufría cuando venía como visitante y sabía que la noche sería larga. Pide un ambiente encendido, pero exige a sus jugadores que estén a la altura: nada de un equipo apático, sino un Valencia intenso, con hambre y energía desde el primer minuto.
Descarta que su equipo se sienta mejor lejos de casa. Reivindica el coliseo valencianista: ganar en casa, insiste, tiene un valor especial porque se hace delante de los tuyos. Y contra el Real Madrid, más.
Respeto a Mourinho y silencio arbitral
En lo personal, Aguirre se deshace en elogios hacia Mourinho. Le llama amigo de muchos años, le reconoce como gran entrenador y asegura que solo tiene palabras amables para él. Respeta también la queja del portugués sobre la escasa recuperación tras la cita europea. “José es muy sincero”, afirma, y valida su diagnóstico sobre la dureza del calendario.
Cuando la conversación se desliza hacia los árbitros y las quejas del Real Madrid, el mexicano levanta un muro. No entra. “No me voy a meter en ese lío”, viene a decir, consciente de que cualquier frase puede incendiar la previa. Con humor, sí se permite una licencia cuando le preguntan a qué jugador blanco borraría del once rival si pudiera: “A los once”, responde, recordando que, más allá de Mbappé, el peligro es global.
Mestalla se detendrá por Jesús de Miguel
La noche del sábado en Mestalla tendrá también un momento de recogimiento. Valencia ha preparado varios homenajes a Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife fallecido esta semana, en línea con las muestras de respeto que se verán en todo el fútbol profesional español.
La bandera del club canario ondeará a media asta en el estadio desde el sábado hasta que termine la jornada. Los jugadores de ambos equipos saltarán al césped mezclados, con camisetas conmemorativas, y se depositarán flores en memoria del delantero.
Antes del inicio se guardará un minuto de silencio. El partido se detendrá también en el minuto 9, el dorsal que lucía De Miguel. Valencia ha trasladado sus condolencias a la familia, amigos, compañeros y a todo el entorno de Tenerife. Mestalla, en medio de la tensión competitiva, se tomará un respiro para recordar.
China, Mbappé y una herida que aún no cierra
Lejos del balón, el nombre de Mbappé sigue sobre la mesa por motivos extradeportivos. El embajador de China en España, Yao Jing, ha explicado que continúan los contactos con LaLiga, Real Madrid y otras instituciones españolas tras la polémica por las declaraciones del francés.
Subraya que no hay negociaciones formales, pero sí comunicación constante basada, dice, en el entendimiento mutuo. Habla de un “accidente desafortunado” que ha herido los sentimientos de mucha gente en China y que todavía se está digiriendo. Confía en que la situación se encauce con interacciones sustentadas en el respeto.
El contexto es delicado: Mbappé y el club ya han pedido disculpas, pero la cadena estatal CCTV mantiene suspendidas sus retransmisiones de LaLiga. Ni la emisora ni la embajada han puesto fecha al posible regreso de las emisiones.
Xie Tianyu, agregado de la embajada que acompañaba a Yao, fue claro: hace falta tiempo. Tiempo para que la gente en China asimile lo ocurrido, tiempo para gestionar el malestar en un país donde el club blanco arrastra una masa enorme de seguidores.
Florentino, Honduras y un proyecto aún en boceto
En paralelo, el presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, ha aprovechado su visita a España para sentarse con Florentino Pérez y abrir una puerta a futuro. Según EFE, el mandatario invitó al dirigente blanco a viajar a Honduras para explorar posibles inversiones en infraestructuras.
Hablaron de carreteras y obras públicas, de si podría interesar a las empresas vinculadas al presidente del Real Madrid. También pusieron sobre la mesa el desarrollo del fútbol en el país centroamericano y la posibilidad de expandir programas de academias asociadas al club blanco a partir de 2027, en colaboración con una compañía hondureña.
De momento no hay compromisos firmes ni anuncios rimbombantes. Son conversaciones preliminares, un intercambio de ideas en el que Asfura se marchó impresionado por la remodelación del Bernabéu. Hubo intercambio de camisetas y el presidente hondureño se llevó también una firmada por Mbappé. El resto, por ahora, es solo un borrador.
Bijan Robinson y un mensaje íntimo para Vinícius
Desde otro deporte llega una voz de apoyo para Vinícius. Bijan Robinson, running back de Atlanta Falcons, aterriza en Madrid para el partido de la NFL del domingo ante Cincinnati Bengals, pero tiene otro plan en la agenda: reunirse en privado con el brasileño y con Mbappé.
El jugador de la NFL quiere hablarle a Vinícius de algo que conoce bien: la gestión del ruido exterior. Su consejo es simple y contundente: mantenerse firme, no dejar que las críticas y el entorno se filtren hasta el punto de condicionar su propia percepción. Le recomendará, dice, alejarse de las redes sociales y apoyarse en la fe y en el trabajo diario.
Para Robinson, las rachas bajas forman parte del camino de cualquier deportista. Lo importante es la respuesta: seguir cumpliendo con el equipo, entrenar a un nivel alto y estar preparado para cuando llegue el momento de marcar diferencias sobre el césped. Conoce a Vinícius desde hace años y recientemente coincidió con Mbappé en la concentración de la selección francesa en un acto promocional de la NFL, donde incluso se atrevieron a intercambiar papeles: el francés se puso casco y hombreras antes de que Robinson probara suerte con el balón.
El vestuario y la comunión con Valverde
La semana también dejó una imagen que corre de móvil en móvil entre la afición madridista: el vídeo de la celebración de Fede Valverde tras su gol en Atenas. Las cámaras captaron cómo el vestuario se volcaba con el uruguayo al final del partido, con un gesto especial entre Brahim Díaz y el propio Valverde que resume el clima interno del grupo.
No son solo abrazos. Son señales de una plantilla que se reconoce en el esfuerzo de uno de sus motores silenciosos, un centrocampista que sostiene, corre, llega y ahora también decide.
Con Mestalla asomando en el calendario, con Vinícius entre sanciones y descansos, con Mbappé en el centro de debates futbolísticos, diplomáticos y comerciales, el Real Madrid llega a Valencia entre gestión de cargas y ruido exterior. La pregunta, una vez ruede el balón, es siempre la misma: cuánto de todo eso se cuela en el césped y cuánto se queda fuera. En un estadio como Mestalla, la respuesta no tarda en llegar.





