Rodri deja el City y se une al Barça por cuatro años
El Barcelona ya tiene su gran fichaje para el centro del campo. El club azulgrana ha anunciado la incorporación de Rodri procedente de Manchester City por una cifra cercana a los 65 millones de libras, un movimiento que sacude el verano y devuelve al vigente ganador del Balón de Oro a LaLiga.
El internacional español, de 30 años, firma por cuatro temporadas y regresa al fútbol español por primera vez desde su salida de Atlético de Madrid en 2019. Del Metropolitano al Etihad y ahora al Camp Nou: un círculo que se cierra en la élite absoluta.
Un ciclo glorioso en el City
Rodri se marcha de Manchester City tras siete temporadas que le han cambiado la carrera y la vida. Deja 298 partidos y un palmarés que habla solo: cuatro Premier League, dos FA Cup, tres EFL Cup y la Champions League conquistada en 2023, con él como pieza clave en el engranaje de Pep Guardiola.
Sus dos últimas campañas en Inglaterra se vieron marcadas por las lesiones, que le frenaron en varios tramos decisivos. Pero el verano lo volvió a colocar en lo más alto: firmó un Mundial extraordinario y fue nombrado mejor jugador del torneo en la Copa del Mundo que España levantó por segunda vez en su historia.
En su despedida a la afición del City, el centrocampista no escondió la emoción: se va, dijo, “con un enorme sentimiento de orgullo por lo que hemos logrado y de gratitud por tantos recuerdos increíbles”. Subrayó que lo vivido en Manchester es “algo muy especial e inolvidable” y fue más allá: el club no solo le hizo crecer como futbolista, también como persona. Recordó cómo vio a su hermano graduarse en la Manchester Metropolitan University y a su pareja trabajar para el NHS. “Manchester moldeó toda mi vida”, confesó.
Una operación tensa, con giro final
El traspaso no ha sido sencillo. Rodri entraba en el último año del contrato que firmó en 2022. El City quería renovarle, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto. El escenario se abrió y los grandes se movieron.
Durante semanas, todo apuntó a Real Madrid como destino más probable. El club blanco estudiaba la operación y, por trayectoria y nivel, el encaje parecía evidente. De hecho, el propio Rodri, exjugador del Atlético, habló en marzo en la radio española sobre la posibilidad de vestir de blanco: recordó que hay “más jugadores que han tomado ese camino. No directamente, pero con el tiempo” y dejó una frase clara sobre los gigantes del fútbol: “No se puede decir que no a los mejores clubes del mundo”.
Parecía una puerta abierta. Pero se cerró. Real Madrid acabó retirando su interés y el escenario cambió de golpe. Barcelona, que ya contaba con el visto bueno del jugador para negociar con el City, aceleró. La primera oferta azulgrana, de 38,5 millones de libras, fue rechazada de inmediato en Manchester. El club inglés exigía una cifra muy superior para desprenderse de uno de los pilares de su ciclo más exitoso.
La presión terminó por romper la resistencia. Las conversaciones se intensificaron y las partes alcanzaron un acuerdo por una cantidad muy por encima de la propuesta inicial. El City aceptó, el Barça respiró. Y Rodri, también.
El lunes, el centrocampista aterrizó en Barcelona y, rodeado de cámaras en el aeropuerto, lo resumió en una palabra que pesa mucho en la carrera de cualquier futbolista: es un “sueño” jugar en el club catalán.
Un Barça que se refuerza, un City que se reconstruye
Con la llegada de Rodri, el Barcelona incorpora a un mediocentro total, campeón de todo y en plena madurez. El fichaje tiene, además, un componente simbólico: el Barça recupera para LaLiga a uno de los grandes arquitectos del juego europeo de los últimos años, justo cuando el club intenta reconstruir un proyecto competitivo a largo plazo.
En Manchester, en cambio, el verano se ha convertido en una auténtica operación salida. Rodri es el tercer jugador de largo recorrido que abandona el club en este mercado, después de John Stones y Bernardo Silva, que se marcharon al acabar contrato. Silva ha puesto rumbo precisamente a Real Madrid, lo que abre un escenario sugerente: un futuro Clásico con Rodri de azulgrana y su excompañero de celeste vestido de blanco.
El City también ha dado salida a Nathan Ake, Manuel Akanji y al guardameta James Trafford. Piezas importantes en la rotación que obligan a una reconstrucción profunda de la plantilla.
El club inglés, sin embargo, no se ha quedado quieto. Ha invertido 116 millones de libras en el fichaje del centrocampista inglés Elliot Anderson desde Nottingham Forest y mantiene negociaciones muy avanzadas con Lille por el joven mediocentro marroquí Ayyoub Bouaddi. Según se entiende desde el entorno del club, el equipo de Enzo Maresca tampoco renuncia todavía a la posibilidad de incorporar a Enzo Fernández desde Chelsea.
La era de Rodri en el City se cierra con títulos, liderazgo y un legado nítido. Ahora se abre otra, con el balón en los pies y el Camp Nou como nuevo escenario. La pregunta, inevitable, ya flota en el ambiente: ¿hasta dónde puede llevar este fichaje a un Barcelona que vuelve a soñar en grande?






