Paul Scholes critica a Cristiano Ronaldo: ¿Un problema para Portugal a los 41 años?
Paul Scholes no dio rodeos. Para el excentrocampista de Inglaterra y Manchester United, la gran leyenda de Portugal ya no debería sostener el equipo a los 41 años. Ni siquiera si se llama Cristiano Ronaldo.
El empate de Portugal ante DR Congo en Houston dejó más preguntas que respuestas. En el marcador, 1-1. En el juego, una sensación incómoda: el tiempo no perdona, ni siquiera a los gigantes.
Un récord histórico… y una actuación gris
Cristiano igualó a Lionel Messi con su participación en seis Mundiales, un hito que lo mantiene en la cima de la historia. Capitán, líder visible, bandera de un vestuario que sueña con otro gran título tras la Nations League de 2025.
Pero la noche en Houston fue todo menos una celebración para él.
No generó ocasiones. No remató. No superó en el uno contra uno a ningún rival. No ganó un solo duelo en una primera parte especialmente pobre. Para un futbolista que ha construido su carrera sobre la voracidad, el dato duele.
Aun así, Roberto Martínez no tocó a su capitán. Aguantó a Cristiano hasta el pitido final. Los cambios fueron otros: Pedro Neto, Vitinha, Bernardo Silva, Tomás Araújo, Nuno Mendes. Todos rotaron menos él.
El partido había arrancado de cara. Gol tempranero de João Neves en el minuto seis, control territorial, balón, sensación de superioridad. Pero Portugal no remató. Y lo pagó.
Justo antes del descanso, Yoane Wissa castigó a la contra. El delantero de Newcastle igualó el choque contra el curso del juego y dejó a los portugueses sin premio. Después, el dominio se convirtió en impotencia. El gol de la victoria nunca llegó.
Scholes, sin filtro: “A esa edad solo puedes ser portero”
Desde la distancia, Scholes ve el problema con crudeza. En el podcast The Good, The Bad & The Football relató una conversación privada que tuvo con Roberto Martínez durante una grabación de Stick to Football.
“Le pregunté: ‘¿Es un problema para ti?’, porque siento que lo es”, contó el exjugador.
Scholes fue más allá. Para él, solo hay un lugar en el campo donde un futbolista de 41 años puede ser titular con naturalidad: la portería. Y desde luego no el puesto de delantero centro, donde el físico manda.
“Va a marcar goles y está en un equipo que tiene mucha posesión, pero cuando el partido se convierte en transición… y habrá partidos así. Su movimiento con 41 años…”, advirtió.
El inglés conoce bien a Cristiano. Compartieron vestuario seis años en Old Trafford, vieron juntos el despegue del portugués hacia la élite absoluta. Precisamente por eso, dice, siente cierta compasión por Martínez.
Para Scholes, la versión ideal de Ronaldo a estas alturas no es la de titular indiscutible, sino la de revulsivo.
“Portugal no tiene un ‘9’ realmente sobresaliente, ¿verdad? Necesitas a alguien que corra”, apuntó. Y remató: “Para mí, tiene que ser un jugador para los últimos 15 minutos. Que un delantero centro de 40 o 41 años juegue de inicio… no lo entiendo”.
El peso del nombre y la carga del vestuario
Scholes dibuja un escenario incómodo: un seleccionador atrapado entre el respeto a una leyenda y la exigencia competitiva. “Me da pena Martínez porque está intentando abrazar la situación y diciendo: ‘Tengo al mejor goleador del mundo’, pero en el fondo debe saber que eso está dañando a su equipo”.
El mensaje es duro, pero conecta con lo que se vio ante DR Congo: un equipo con talento, campeón reciente de la Nations League, candidato al título junto a Francia, España, Inglaterra y Argentina… y, al mismo tiempo, prisionero del peso de su propio mito.
La reflexión de Scholes no se queda solo en Cristiano. Pone como ejemplo a Luka Modric, que a sus 40 años sigue en la élite, pero desde una posición que también empieza a desafiar la lógica del tiempo. “Lo vimos con Croacia y Luka Modric anoche, con 40 años. Centrocampista central a los 40…”.
La edad no perdona, ni siquiera cuando el talento sigue ahí.
El orgullo herido de un goleador
Hay un detalle que Scholes no pasa por alto: el ego competitivo de Cristiano. El inglés está convencido de que el portugués no digiere bien ver cómo otros gigantes siguen firmando noches de locura.
“Cristiano estará furioso porque Lionel Messi hizo un ‘hat-trick’, Kylian Mbappé marcó dos… le estará matando por dentro”, aseguró.
Ahí, en ese orgullo, se ha construido la carrera de Ronaldo. En esa obsesión por no quedarse atrás, por competir con todos, siempre. Pero el calendario ya no se detiene para él. Y cada partido discreto reabre el debate.
Martínez, mientras tanto, camina por la cuerda floja: sostener el mito o soltarlo. Apostar por la historia o por las piernas frescas. En Houston eligió lo primero.
La pregunta, cada vez más insistente, es cuánto tiempo podrá seguir haciéndolo sin que el precio deportivo sea demasiado alto para Portugal.





