Sesko y De Ligt reactivan al Manchester United antes de la Premier
El Manchester United arranca la semana del debut liguero con una noticia que cambia el ánimo en Carrington: Benjamin Sesko y Matthijs de Ligt han completado por fin una sesión de entrenamiento grupal a plena intensidad, justo a horas de que se levante el telón de la Premier League.
No es un simple detalle médico. Es un giro de guion.
De Ligt, de la camilla al grupo
Para Matthijs de Ligt, el martes no fue un entrenamiento más. Fue el primero completo desde la operación de espalda a la que se sometió en mayo, intervención que llegó después de la lesión sufrida en noviembre del año pasado. Desde entonces, un largo túnel.
El central neerlandés no juega con continuidad desde hace meses, se perdió el tramo final del año, quedó fuera del Mundial y, hasta la semana pasada en Dublín, apenas había podido participar quince minutos en una sesión con el grupo. Quince minutos y nada más.
Esta vez fue distinto. De Ligt se integró en todos los ejercicios, trabajó con los compañeros y dejó atrás, al menos sobre el césped de entrenamiento, la etiqueta de “rehabilitación”. Para el cuerpo técnico, es un alivio evidente en la recta final de la preparación.
Sesko enciende la delantera
La otra gran sonrisa del día la dejó Benjamin Sesko. El delantero, que se había perdido toda la pretemporada por una lesión en la parte baja de la pierna, reapareció en el campo de entrenamiento con una energía que no pasó desapercibida.
Durante el verano había trabajado varias veces de forma individual sobre el césped, afinando sensaciones sin llegar a mezclarse del todo con el grupo. El martes, por fin, se soltó. Se le vio ágil, rápido, con chispa en los apoyos y en las definiciones.
Dentro del club hay optimismo: confían en que pueda entrar en la convocatoria para el estreno liguero frente al Hull City el próximo sábado. No es un detalle menor si se recuerda que la misma dolencia le impidió disputar los tres últimos partidos de la pasada temporada.
El susto de Mount y la calma interna
La cara opuesta de la mañana fue Mason Mount. El centrocampista no apareció en el entrenamiento colectivo tras sufrir un pisotón en el pie durante el amistoso ante el Paris Saint-Germain, encuentro que terminó con un valioso 1-1 en Estocolmo.
Su ausencia, sin embargo, no ha encendido alarmas en el club. Fuentes internas, citadas por el diario británico “The Sun”, insisten en que se trata solo de una medida de precaución. Aun así, Mount ya se ha perdido los últimos amistosos dirigidos por Michael Carrick, ante Leeds United y Milan, un detalle que el cuerpo técnico no puede ignorar a tan poco del inicio del curso.
Mercado agitado: lateral izquierdo y mediocentro en la mira
Mientras la enfermería se vacía, los despachos siguen a pleno rendimiento. El Manchester United mantiene la intención de cerrar nuevos fichajes antes del cierre de la ventana estival. El plan es claro: al menos dos incorporaciones más.
La prioridad inmediata está en el lateral izquierdo. La dirección deportiva explora varias alternativas, pero el nombre que más convence es el de Lewis Hall, señalado internamente como la opción preferida para reforzar esa banda.
El otro frente abierto se sitúa en el centro del campo. El club quiere sumar un mediocentro de peso que eleve el nivel competitivo junto a las nuevas caras ya aseguradas, Youri Tielemans y Andre Santos. Un ancla más para sostener al equipo en los grandes escenarios.
Con De Ligt de vuelta, Sesko apretando por un hueco y el mercado aún hirviendo, el United entra en la semana del debut con una pregunta inevitable: ¿será este el punto de partida de un equipo por fin completo o solo el primer test de su resistencia a lo largo de la temporada?






