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Silvio Baldini y el potencial de sus jugadores

La irrupción de Michael Kayode en la absoluta italiana no ha sorprendido a Silvio Baldini. La ha confirmado. El seleccionador de la Sub-21, que lleva tiempo insistiendo en el potencial de su grupo, ve en el lateral del Brentford el primer aviso de lo que está por venir.

Kayode firmó una noche de debut que roza lo perfecto: gol, asistencia y una actuación dominante en el 4-1 de Italia sobre Turquía, primera victoria de la segunda etapa de Roberto Mancini al mando de la Nazionale. Todo ello, en Bursa, en un Atatürk Spor Kompleksi Matli Stadyumu que vio nacer una nueva opción seria para el futuro de la Azzurra.

Ni siquiera había estado antes en una concentración con la absoluta. Llegó, se puso la camiseta y marcó diferencias. Su temporada anterior en la Premier League con Brentford ya había encendido las alarmas en Coverciano; el lunes, simplemente confirmó las expectativas.

Desde Italia, Baldini siguió el partido con la mirada de quien conoce bien al protagonista. El técnico prepara un duelo clave: el clasificatorio para la Eurocopa Sub-21 ante Armenia, este jueves, un cruce que puede marcar el camino del grupo. En la rueda de prensa previa, la pregunta sobre Kayode era inevitable. La respuesta, contundente.

“Todos mis jugadores pueden dar el salto”, afirmó ante los medios. No habló solo de Kayode. Habló de una generación.

Baldini celebró también el aire nuevo que se respiró en la absoluta en Turquía: “Estuvimos contentos con la victoria de la otra noche, vimos una atmósfera nueva. Es un ciclo nuevo que podría empezar bien y esperamos ver una gran actuación también contra Francia”. Un mensaje claro: lo que se vio en Bursa no es un fogonazo aislado, sino el inicio de una transición que puede acelerarse.

El puente entre la Sub-21 y la absoluta no es teórico. Ya está en marcha. Durante el inicio de este parón internacional, Baldini ya había deslizado que Mancini valora seriamente a varios de sus chicos para la próxima ventana de noviembre. Incluso dejó caer que algunos pudieron haber sido llamados ya para el bloque septiembre-octubre, pero se priorizaron los compromisos decisivos de clasificación con la Sub-21.

“Mancini conoce muy bien a este grupo. Sabe qué jugadores pueden serle útiles, y creo que ha dejado a varios con nosotros porque tenemos estos partidos importantes de clasificación que jugar. Así que quizá en el próximo parón algunos de los chicos que están hoy aquí puedan estar con la selección absoluta”, explicó el técnico.

No es una frase de cortesía. Basta mirar la lista actual de la Sub-21 para entender el mensaje. En la portería, Lorenzo Palmisani (Frosinone), Giovanni Daffara (Parma) y Diego Mascardi (Torino) forman una base sólida. En defensa, nombres como Davide Bartesaghi (Milan), Fabio Chiarodia (Borussia Moenchengladbach), Pietro Comuzzo (Torino), Brando Moruzzi (Avellino), Gabriele Calvani (Frosinone), Niccolo Fortini (Torino), Costantino Favasuli (Napoli), Emanuele Lulli (Roma) y Luca Reggiani (Borussia Dortmund) sostienen una línea con proyección y minutos de peso en clubes importantes.

En el centro del campo, el talento se acumula: Cher Ndour (Fiorentina), Niccolo Pisilli (Roma), Luca Lipani (Sassuolo), Giacomo Faticanti (Avellino), Tommaso Berti (Cremonese) y Matteo Cichella (Frosinone) forman un núcleo que mezcla calidad técnica, despliegue y personalidad. De este grupo, varios ya se mueven en entornos de alta exigencia, nacionales e internacionales.

Baldini los ve a diario, los moldea y los empuja. Sabe que el escaparate de la Euro Sub-21 puede acelerar carreras. La llamada de Kayode a la absoluta, con impacto inmediato, funciona como un espejo en el vestuario: demuestra que el salto no es un sueño lejano, sino una puerta que puede abrirse en cualquier ventana FIFA.

El contexto también acompaña. Italia busca reconstruirse, ajustar jerarquías, renovar energía. Cuando un seleccionador absoluto como Mancini “conoce muy bien” a la Sub-21, como subraya Baldini, la línea de promoción se vuelve directa. Sin intermediarios. Sin tiempos muertos.

El jueves, en el duelo contra Armenia, cada acción contará. No solo para el objetivo de clasificación, sino para algo más silencioso pero igual de decisivo: la carrera individual hacia la Nazionale. Kayode ya ha trazado el camino. La cuestión ahora es quién será el siguiente en cruzar esa línea.