Simons: Del césped de Tottenham a las aulas de Harvard
La rotura del ligamento cruzado anterior en abril pudo haber sido el punto y aparte más cruel en la carrera de Simons. Se quedó sin final de temporada con Tottenham, se quedó sin Mundial con Países Bajos. Para muchos, un vacío. Para él, una puerta.
Mientras su rodilla se reconstruye lejos del ruido de la Premier League, el centrocampista neerlandés ha decidido que el tiempo de baja no será tiempo perdido. De Londres a Boston. Del Tottenham Hotspur Stadium a los pasillos de Harvard. Un cambio de escenario radical, pero con un hilo común: la alta exigencia.
Simons viajó recientemente a Estados Unidos para acelerar su rehabilitación física y aprovechó la estancia para conocer el campus de Harvard en Boston. De esa visita ha salido algo más que una foto de recuerdo: su admisión en el prestigioso programa Crossover into Business, diseñado para deportistas de élite que quieren entender el juego fuera del vestuario, en los despachos.
El plan es claro. Mientras trabaja con los médicos de Tottenham para que su rodilla vuelva a soportar el ritmo feroz de la Premier League, el jugador se sienta ahora también en aulas donde se analizan casos de negocio y estrategias de gestión. En ese programa, los atletas se emparejan con estudiantes de MBA de Harvard que actúan como mentores, los acompañan en el estudio de modelos empresariales y en la toma de decisiones corporativas. Simons no solo quiere volver a jugar; quiere saber qué ocurre cuando se apaga el marcador.
Su mensaje público lo dejó nítido. A través de LinkedIn, el neerlandés anunció esta nueva etapa académica y explicó que el hambre de aprender forma parte de su identidad. “Vuelvo a la escuela. Durante mi recuperación he intentado usar mi tiempo de la mejor manera posible. El fútbol sigue siendo mi enfoque principal, pero también quiero seguir aprendiendo y mejorando fuera del campo. Siempre me ha interesado más que solo el fútbol. Quiero entender mejor el lado empresarial del juego, aprender de gente de diferentes industrias y seguir desarrollándome como persona”, escribió, en palabras recogidas por BBC Sport.
La declaración encaja con el momento de su carrera. Antes de la lesión, el creativo de Tottenham vivía uno de sus mejores tramos: cinco goles la pasada temporada, peso creciente en el ataque del equipo, influencia en tres cuartos de campo. Su ausencia se notó. Él, mientras tanto, ha optado por no quedarse atrapado en la frustración de la camilla y el gimnasio.
El mensaje al aficionado de Spurs llegó rápido, casi como una anticipación a cualquier duda. Sí, habrá casos de negocio. Sí, habrá reuniones y lecturas. Pero el norte sigue siendo el mismo: volver al césped. “Volver al campo sigue siendo mi prioridad número uno. Al mismo tiempo, quiero usar este periodo para seguir aprendiendo e invertir en mí mismo más allá del fútbol. Con ganas de empezar”, añadió el centrocampista.
No camina solo por ese sendero. Harvard se ha convertido en una parada recurrente para figuras de primer nivel que buscan algo más que trofeos. El programa Crossover into Business ya ha contado con estrellas de la NBA y la NFL. La dos veces campeona de Grand Slam Victoria Azarenka figura entre sus nombres ilustres, mientras que Eduardo Camavinga, de Real Madrid, completó recientemente un curso similar centrado en el negocio del entretenimiento y los medios. Incluso Sir Alex Ferguson, leyenda del banquillo de Manchester United, llegó a impartir clases en la institución.
Simons se suma ahora a esa lista, todavía en plena juventud, con una decisión que habla tanto de su ambición como de su lucidez. Su carrera deportiva está en pausa, no en duda. La rodilla marcará los plazos de su regreso a la Premier League. Lo que ya no se detiene es otra cosa: la construcción de un futbolista que quiere entender el juego completo, dentro y fuera del campo.






