Super Falcons: Nigeria busca su undécima corona en Marruecos
La cuenta atrás terminó. Nigeria ya tiene lista la lista de 25 jugadoras con las que intentará alargar su hegemonía en el fútbol femenino africano y conquistar su undécimo título continental en la WAFCON 2026, que se disputará en Marruecos del 26 de julio al 16 de agosto.
Justine Madugu, seleccionador de las Super Falcons, hizo oficial la convocatoria a través de la Federación Nigeriana de Fútbol, apostando por una mezcla muy reconocible: jerarquía contrastada y hambre joven.
Ajibade al mando, Oshoala al acecho
El brazalete vuelve a recaer en Rasheedat Ajibade, ya convertida en el gran faro de esta generación. A su lado, un nombre que no necesita presentación en África: Asisat Oshoala, seis veces elegida mejor jugadora del continente, encabeza una línea ofensiva que intimida solo con leerla.
En la portería, no hay debate. Chiamaka Nnadozie, del Brighton & Hove Albion, llega como dueña del arco tras encadenar actuaciones sobresalientes tanto con su club como con la selección. La acompañan Comfort Erhabor, de Portsmouth Ladies, y Fatima Oloko, de Abia Angels, completando un trío que ofrece seguridad y proyección.
No todas son buenas noticias. La gran ausente es Ashleigh Plumptre, todavía en fase de recuperación tras una operación. Su baja deja un vacío en la zaga, pero también abre la puerta a otras protagonistas.
Una defensa que mezcla cicatrices y frescura
Madugu ha armado una línea defensiva con nombres que ya conocen la presión del máximo nivel y jóvenes que llegan dispuestas a ganarse un lugar para años. Osinachi Ohale y Michelle Alozie aportan experiencia y temple. Junto a ellas, Oluwatosin Demehin, Rofiat Imuran, Shukurat Oladapo, Glory Ogbonna, Sikiratu Isah y Christy Ucheibe completan un bloque con piernas para correr y carácter para resistir.
En el centro del campo, el peso vuelve a recaer en Ajibade, que no solo llevará el brazalete, sino también la responsabilidad de conectar líneas y marcar el ritmo. A su alrededor, un grupo equilibrado: Halimatu Ayinde, Deborah Abiodun, Toni Payne y Jennifer Echegini ofrecen trabajo, criterio y llegada. Un núcleo capaz de cambiar el guion de un partido en pocos toques.
Y delante, puro filo. Además de Oshoala, el frente de ataque incluye a Folashade Ijamilusi, Esther Okoronkwo, Chinwendu Ihezuo, Francisca Ordega, Gift Monday, Uchenna Kanu, Omorinsola Babajide y Joy Omewa. Nueve atacantes, nueve perfiles distintos, una misma misión: mantener a Nigeria en la cima.
Muchas de ellas compiten en las grandes ligas europeas; otras llegan desde Norteamérica, Asia o la Liga Femenina de Nigeria. El resultado es un vestuario acostumbrado a los grandes escenarios, pero sin perder el pulso del fútbol local.
Grupo C: un camino lleno de cuentas pendientes
El desafío en Marruecos arranca en el Grupo C, donde Nigeria se medirá a Zambia, Egipto y Malawi. No es un paseo. Es un examen continuo.
El estreno será el martes 28 de julio, en el Al Madina Stadium de Rabat, ante Malawi, debutante en el torneo. Será el primer duelo oficial entre ambas selecciones a nivel absoluto. Un inicio trampa: rival sin historial, cero referencias directas, pero toda la presión sobre las campeonas.
El segundo capítulo llega el sábado 1 de agosto, en el mismo escenario, ante Zambia. Ahí aparece una herida que todavía escuece. Nigeria domina el historial con dos victorias en tres enfrentamientos, pero fue Zambia quien golpeó cuando más dolía: 1-0 en el partido por el tercer puesto de la WAFCON 2022. Aquel tropiezo convirtió cada cruce posterior en una prueba de orgullo. Este no será la excepción.
El cierre de la fase de grupos será el miércoles 5 de agosto, en el Rabat Region Stadium, frente a Egipto. La única vez que se vieron las caras en una WAFCON, en 1998, el marcador fue un contundente 6-0 para las Super Falcons. Aquello pertenece a otra época. El programa de fútbol femenino egipcio ha crecido, el contexto es distinto y Nigeria lo sabe: confiarse no entra en el plan.
Título, billete mundialista y legado
Nigeria aterriza en Marruecos con una etiqueta imposible de ignorar: es la selección más laureada de la historia del fútbol femenino africano, con 10 títulos. El último llegó en la edición anterior, con una final vibrante resuelta 3-2 ante la anfitriona Marruecos. Defender la corona no es solo un objetivo deportivo; es una cuestión de identidad.
Pero esta WAFCON vale aún más. El torneo reparte cuatro plazas directas para el Mundial Femenino de la FIFA 2027, que se disputará en Brasil. Alcanzar las semifinales significará asegurarse el billete mundialista. Caer antes, un golpe deportivo y simbólico.
Madugu ya ha elegido sus piezas. La estructura está clara: tres porteras, ocho defensoras, seis centrocampistas y un arsenal ofensivo que asusta. Ahora, la pregunta se traslada al césped.
¿Serán estas Super Falcons capaces de escribir otro capítulo de dominio continental o el resto de África está, por fin, lo bastante cerca como para destronar a la reina?






