Logotipo completo Cancha Firme

Tchouameni no está en venta para el United

En Manchester United lo tienen claro: el heredero ideal de Casemiro se llama Aurelien Tchouameni. Lo han seguido, lo han analizado, lo han colocado en la cima de su lista para el mediocentro. Pero hay un problema enorme. Juega en el Real Madrid y en el Bernabéu no están dispuestos a escuchar.

La postura del club blanco es tajante. Tchouameni no está en venta. Ni ahora ni a corto plazo.

Tchouameni, blindado y central en el nuevo Madrid

Con Casemiro ya lejos de Old Trafford y con el futuro de Manuel Ugarte en el aire, el United busca un mediocentro capaz de sostener al equipo y marcar el ritmo. El francés encaja perfecto en ese perfil. Desde que llegó desde AS Monaco en 2022, se ha ido ganando sitio hasta convertirse en una pieza clave del centro del campo madridista.

El mensaje que ha salido del Bernabéu hacia Mánchester es cristalino: no hay negociación posible. Tchouameni tiene contrato hasta 2028 y una cláusula de rescisión de 1.000 millones de euros. No es solo una cifra desorbitada, es una declaración de intenciones. El Madrid no quiere ni oír hablar de su salida.

Solo contemplarían un escenario: que el propio jugador pidiera marcharse, como hizo Casemiro cuando decidió aceptar la propuesta del United en 2022. Y aun así, el listón económico estaría en las nubes. Para sentarse a hablar, el club blanco exigiría al menos 120 millones de euros.

La llegada de Jose Mourinho refuerza todavía más ese cierre. El técnico portugués cuenta con Tchouameni como uno de los pilares de su proyecto. Su idea pasa por construir el centro del campo alrededor del francés, no por convertirlo en una gran venta.

El asunto económico tampoco ayuda a los ingleses. Tchouameni figura ya entre los mejor pagados del vestuario blanco, con unos 15,5 millones de euros anuales incluyendo primas. Igualar eso, y además convencer al Madrid, convierte la operación en casi una misión imposible.

Renovación en camino, no salida

Mientras el United sueña con su fichaje, en los despachos del Santiago Bernabéu trabajan en la dirección opuesta. El plan pasa por ampliar el contrato de Tchouameni, prolongarlo hasta 2031 y mejorarle el salario como reconocimiento a su peso creciente en el equipo.

Las conversaciones iniciales ya han arrancado. Nada apunta a ruptura, todo suena a consolidación. Hoy, el United solo puede admirar al francés desde lejos. Arrancarlo del Madrid, ya sea por voluntad del jugador o del club, se presenta como un desafío casi insalvable.

El otro frente: un golpe de 220 millones por Olise

Mientras cierra la puerta a Tchouameni, el Real Madrid mira al mercado ofensivo con una ambición descomunal. En el horizonte aparece un nombre: Michael Olise. Y una cifra que sacude el mercado: 220 millones de euros.

Las informaciones apuntan a que el club blanco está dispuesto a armar un paquete de 190 millones fijos más 30 en variables por rendimiento para intentar convencer a Bayern Munich. Una operación que, de concretarse, se situaría en la cima de la historia de los traspasos, a la altura de movimientos como el de Neymar de Barcelona a PSG.

En el Bernabéu ven en Olise el perfil ideal para elevar aún más el nivel de la plantilla. Su irrupción y sus actuaciones en el último Mundial han terminado de convencer a los dirigentes: es el tipo de apuesta mayúscula que encaja con la actual estrategia deportiva del club.

Un Bayern fuerte y sin prisas por vender

El problema para el Madrid tiene nombre y acento alemán: Bayern Munich. El club bávaro está en una posición de fuerza. No tiene necesidad de vender y sabe perfectamente que el valor de Olise se ha disparado tras un año en el que se ha consolidado como uno de los atacantes más codiciados de Europa.

En Múnich no contemplan una salida sencilla. Solo una propuesta absolutamente extraordinaria les haría cambiar de idea. Justo el tipo de oferta que el Madrid se plantea preparar.

Eso anticipa una negociación larga, dura, llena de matices. En la capital española están convencidos de que Olise encaja al milímetro en el plan de futuro del club. En Baviera, en cambio, están decididos a resistir todo lo posible para retener a una de sus grandes estrellas.

Entre el blindaje de Tchouameni y el posible asalto por Olise, el mensaje del Real Madrid al mercado es inequívoco: no vende a sus pilares… y está dispuesto a romper moldes para sumar otra figura de primer nivel. La pregunta es cuánto está dispuesto a arriesgar para que ese golpe no se le escape.