Erik ten Hag critica a Cristiano Ronaldo: "Dejó tirado al equipo"
Erik ten Hag ya no es entrenador de Manchester United, pero no ha enterrado todos los capítulos de su etapa en Old Trafford. En una entrevista con The Athletic, el técnico neerlandés ha apuntado directamente a Cristiano Ronaldo, al que acusa de haber “dejado tirado” al vestuario y de no haberse preparado de forma adecuada para competir al máximo nivel.
El relato abre una vieja herida en Manchester y se cruza, además, con el momento más turbulento de Ronaldo con la selección de Portugal en décadas.
Una relación rota desde dentro
Cristiano regresó a Manchester United en agosto de 2021, como fichaje estelar y símbolo de una nueva ambición. Cuando Ten Hag aterrizó antes de la temporada 2022-23, el portugués ya era la gran figura del vestuario. Sobre el papel, ambos estaban condenados a entenderse. En la práctica, el choque fue frontal.
El punto de no retorno llegó en octubre, en un partido ante Tottenham. Ronaldo se negó a entrar desde el banquillo. Poco después, lanzó una dura crítica pública al club en una entrevista televisiva. La ruptura se hizo irreversible y, en noviembre, el contrato se rescindió de mutuo acuerdo.
Ten Hag, ahora con más distancia, no rebaja el tono: “Él dejó tirado al equipo y me dejó tirado, porque habíamos planificado con él”, explica. Reconoce la dimensión del portugués —“obviamente, es uno de los mejores de la historia”—, pero subraya que tuvo que actuar como gestor de grupo: “En ese momento, como entrenador, tenía que tomar una decisión racional y mantener a los jugadores en los que confiaba”.
Señalamientos: entrenamientos, esfuerzo y preparación
El neerlandés va más allá del episodio ante Tottenham. Sostiene que el comportamiento diario de Ronaldo ya encendía alarmas. Apunta a sesiones de entrenamiento incompletas y a una respuesta física insuficiente tras uno de los golpes más duros de su mandato: el 4-0 encajado ante Brentford al inicio de su etapa.
Ten Hag asegura que el delantero no completó la carrera que se impuso a la plantilla tras aquella derrota. “Lo confronté con esto”, recuerda. Y desvela una conversación repetida: “Muchas veces le dije: ‘Ronnie, todos quieren trabajar para ti, para ponerte en la mejor posición, pero si tú no llegas al área, no puedes marcar’. No era capaz de hacerlo”.
El técnico rechaza la idea de que le exigiera una presión exagerada o un despliegue imposible para su edad. Para él, el problema estaba en la base: la preparación. “Es una idea equivocada decir que yo esperaba que hiciera la presión y que por eso estaba exhausto. No podía. No corría ni con balón ni sin balón. La razón era que no se preparaba”.
El mensaje es directo y duro: no se trata solo de desacuerdos tácticos, sino de estándares profesionales.
Promesas rotas y una salida amarga del United
Ten Hag tampoco ahorra críticas para los dueños de Manchester United. Fue despedido en octubre de 2024, con el equipo en el puesto 14 de la Premier League, apenas cinco meses después de levantar la FA Cup y de firmar una ampliación de contrato. Entre ambos momentos, dice, hubo promesas que se desvanecieron.
Según su versión, el club le garantizó lealtad, respaldo y una línea de comunicación clara. “Me prometieron lealtad, me prometieron apoyo, me prometieron comunicación, que estaríamos alineados. Hablamos de los problemas. Pero las promesas no las cumplieron”, lamenta.
El caso que más le dolió tiene nombre propio: Scott McTominay. Ten Hag asegura que fue tajante en las conversaciones internas: “Dije: ‘No vender a Scott McTominay’”. El centrocampista acabó traspasado al Napoli sin su consentimiento. “Al final lo vendieron. Me sentí, por supuesto, muy avergonzado y decepcionado”, reconoce.
La sensación que deja es la de un entrenador que se sintió desautorizado en decisiones clave de planificación, justo después de haber entregado un título al club.
La tormenta también llega a Portugal
Mientras Ten Hag revisa su etapa con Cristiano en Manchester, el delantero vive otro terremoto, esta vez con la camiseta de Portugal. La Federación Portuguesa le ha impuesto 30 días de suspensión después de que abandonara la concentración tras un choque con el seleccionador Jorge Jesus sobre su rol en el equipo.
El consejo de disciplina confirmó la sanción al delantero de 41 años y fijó una multa de 255 euros. El castigo llega después de que Ronaldo dejara la concentración en Copenhague antes del duelo de Nations League contra Dinamarca, a comienzos de mes.
El origen del conflicto está en la gestión de minutos. Ronaldo acusó a Jorge Jesus de haber roto dos veces su palabra sobre el papel que iba a tener, después de quedarse sin jugar ante Noruega. El técnico negó cualquier acuerdo previo, pero, tras el triunfo por 2-1, no cerró la puerta a una futura vuelta del capitán histórico.
Ronaldo, por su parte, terminó pidiendo disculpas. Lo hizo por no saludar a los aficionados tras el partido ante Noruega y por abandonar a sus compañeros en plena concentración. Aseguró que sigue disponible para la selección una vez cumpla cualquier sanción derivada del incidente.
Desde la cúpula federativa, el mensaje es claro. El presidente de la Federación Portuguesa, Pedro Proenca, ha insistido en que todos dentro del organismo desean el regreso de Ronaldo cuando el asunto quede resuelto. El peso simbólico del delantero sigue siendo enorme. La cuestión es si, a estas alturas de su carrera, su figura suma más en el césped o fuera de él.
Ten Hag ya dio su respuesta en Manchester. Portugal tendrá que encontrar la suya en los próximos meses.





