Tottenham acelera por Cody Gakpo y Savinho
Tottenham ha dejado de mirar el mercado desde la ventana. Ahora empuja la puerta. El club londinense trabaja de forma activa en dos frentes para reforzar su ataque: Cody Gakpo y Savinho, dos perfiles distintos para un mismo mensaje de fondo: Roberto De Zerbi quiere más gol y más desequilibrio antes de que arranque la temporada.
La información, adelantada por Caught Offside, dibuja un escenario complejo, lleno de condicionantes y movimientos encadenados. Pero hay una frase que lo resume todo dentro del club: “Spurs are actively working on both”. No se trata de elegir un solo objetivo, sino de mantener abiertas varias vías y estar preparado para golpear en el momento justo.
Savinho, la vía rápida
Ahora mismo, el camino más despejado se llama Savinho. El extremo de Manchester City ha dejado clara su preferencia: quiere ir a Tottenham. Ese detalle cambia el tablero y refuerza la posición de los londinenses en la negociación.
De Zerbi busca velocidad, desborde y un atacante capaz de amenazar constantemente en el último tercio. El brasileño encaja en todos esos requisitos. Regate, uno contra uno, verticalidad. Justo lo que el técnico italiano reclama para darle otra marcha al juego exterior del equipo.
Que el jugador haya comunicado a Manchester City su deseo de vestir de blanco y azul no garantiza un acuerdo inmediato, pero sí acelera las conversaciones y reduce la incertidumbre. Es una operación que, a día de hoy, se percibe como más realista y cercana.
Y, aun así, Tottenham no suelta el otro frente.
Gakpo, una oportunidad que depende de Liverpool
El caso Cody Gakpo es otra historia. Más delicada. El interés de Tottenham es firme. El de Liverpool, condicionado. El internacional neerlandés podría salir tras un periodo complicado en Anfield, pero su futuro está atado a lo que ocurra con las llegadas en la banda.
Liverpool no quiere debilitar su fondo de armario ofensivo sin tener antes sustitutos. El plan pasa por cerrar refuerzos como Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye antes de abrir realmente la puerta a Gakpo. Hasta que eso no ocurra, en Anfield no quieren “comprometerse con esa venta”.
Ahí aparece el gran tapón del mercado. Barcola es pieza central en este dominó. Su fichaje se describe como caro y complejo, sin garantías de que vaya a completarse. Si Liverpool logra avanzar en esa operación, el escenario cambia: la salida de Gakpo se vuelve más plausible y Tottenham tendría la señal que espera desde el norte de Inglaterra.
Por eso, en Londres se impone la paciencia. No es el momento de forzar, sino de vigilar cada movimiento de Liverpool y reaccionar en el instante en que llegue la luz verde.
Ambición doble: profundidad y variantes
Lo significativo es que, pese a todas estas variables, Tottenham mantiene energía y tiempo invertidos en los dos objetivos. La línea es clara: el club está “keen on both Savinho and Gakpo”. No se busca solo un nombre rutilante para la portada del verano, sino ampliar la paleta ofensiva de De Zerbi.
Sumar profundidad, variar perfiles, elevar la competencia interna. Gakpo aportaría polivalencia en todo el frente de ataque y un techo competitivo ya probado al máximo nivel. Savinho traería chispa, desequilibrio y esa sensación de que algo puede pasar cada vez que recibe abierto en banda.
El ideal para la grada es obvio: conseguir a los dos. Sería un golpe tremendo a la estructura ofensiva actual y colocaría a Tottenham en otra dimensión para afrontar una temporada larga, con exigencia constante.
Competencia, precio y un mercado en tensión
El contexto no es sencillo. Newcastle United también valora a Gakpo, aunque ese interés se ha enfriado por la tasación del jugador, de 27 años. Bayern Munich, que en su día se interesó por él, no ha reactivado su intento. Existen menciones a otros clubes de la Premier League pendientes de la situación, pero sin pasos concretos.
Ese paisaje deja un mensaje nítido para Tottenham: Gakpo sigue en el radar, pero atado a los movimientos de Liverpool; Savinho avanza a mejor ritmo y se perfila como la opción más inmediata. Y De Zerbi insiste en que los refuerzos ofensivos deben llegar antes del inicio del curso.
Tottenham, tantas veces acusado de dudar en los veranos clave, se mueve esta vez con otra actitud. No espera a que el mercado le dicte el paso; intenta condicionarlo. La pregunta ya no es si necesita ese salto en ataque. La cuestión es si el club será capaz de rematar estas dos operaciones y cambiar, de una vez, el techo de su temporada.






