Tottenham y el mercado: Marmoush, De Zerbi y el efecto en la Premier
En medio de un verano agitado, un detalle clave del mercado ha quedado despejado: Eintracht Frankfurt no verá ni un euro del traspaso de Omar Marmoush desde Manchester City a Tottenham Hotspur.
Durante días se especuló con una maniobra contable. La versión: City habría inflado el precio de Savio —cifrado en 75 millones de libras— para reducir la cantidad a pagar a Frankfurt por una supuesta cláusula de plusvalía ligada a Marmoush, que dejó el club alemán en 2025. Esa teoría se ha caído. El propio Frankfurt ha confirmado que no tiene derecho a ningún porcentaje de reventa ahora que el delantero egipcio cambia de manos rumbo al norte de Londres.
El movimiento despeja el escenario financiero, pero no frena las preguntas: ¿cuánto más se moverá Tottenham antes del cierre de la ventana?
El plan Spurs: cinco fichajes fuertes y una “bomba”
Desde el inicio del verano, en Tottenham tenían una hoja de ruta clara: cinco incorporaciones de peso, más varias oportunidades a coste cero, para remodelar la plantilla de Roberto De Zerbi.
Con Savio y Marmoush llegando desde Manchester City, el siguiente paso dependerá de las salidas. El club maneja más de 30 futbolistas del primer equipo, según cómo se cuenten los canteranos, y necesita aligerar antes de seguir cargando la nómina.
De Zerbi ya había dejado un mensaje muy concreto: además de Savio, quería una “bomba” en ataque. Todo apunta a que Marmoush encaja en ese perfil de golpe de efecto. No es solo un nombre más en la rotación; es un fichaje pensado para alterar jerarquías.
Qué aporta Marmoush al ataque de De Zerbi
Los números de Omar Marmoush en Manchester City cuentan parte de la historia. Firmó 16 goles en 62 partidos en todas las competiciones desde su llegada procedente de Frankfurt. Ocho tantos en 36 encuentros en la temporada 2025-26, aunque su presencia en Premier League se fue apagando.
Solo fue titular en ocho partidos de liga y acumuló unos 700 minutos, menos que en el medio curso anterior tras su aterrizaje en el Etihad. Cerró la campaña con tres goles y tres asistencias en Premier, con un registro de 3,53 goles esperados, muy alineado con lo que realmente convirtió. El problema, por tanto, no fue la puntería.
La barrera fue otra: competir por minutos en un equipo construido alrededor de Erling Haaland y reforzado una y otra vez en ataque. En ese contexto, Marmoush se quedó atrapado en la sombra.
En Londres el escenario cambia. Dominic Solanke arrastra problemas físicos en los últimos 18 meses. Richarlison entra en su último año de contrato. El hueco existe.
Marmoush es, sobre el papel, un ‘9’. Pero nunca ha sido solo eso. En Frankfurt actuó sobre todo como punta, aunque también se movió como segundo delantero y desde la izquierda. En City repitió patrón: referencia central, sí, pero también partiendo de banda o cayendo por detrás de otro atacante.
Esa versatilidad encaja con la idea de De Zerbi, que pide delanteros móviles, capaces de atacar diferentes zonas y no anclarse al punto de penalti.
El jugador que vive al límite del fuera de juego
Nedum Onuoha, exdefensa de Manchester City, lo define con precisión: Marmoush rinde mejor cuando juega “al límite”, sobre el hombro del último central. No cuando viene siempre al pie, sino cuando obliga a la defensa a correr hacia su propia portería.
Los datos de Opta en Premier League respaldan esa lectura. La pasada temporada promedió 11,46 desmarques al espacio por cada 90 minutos. Casi calcado a los 11,61 de Dominic Solanke y por delante de los 10,03 de Richarlison. Y, a diferencia de muchos delanteros de ruptura, también ofrece bastante con el balón.
Para un Tottenham que quiere acelerar, atacar la espalda y someter a los rivales, ese perfil puede cambiar el tono de los partidos. Si De Zerbi consigue que el equipo alimente de forma constante esos movimientos, Marmoush tendrá un escenario que en Manchester rara vez fue suyo.
Newcastle apuesta fuerte por Nico Gonzalez
Mientras tanto, en el noreste de Inglaterra, Newcastle United también mueve ficha en grande. El club ha alcanzado un acuerdo de hasta 52 millones de libras con Manchester City por el centrocampista Nico Gonzalez.
Hasta ahora, los fichajes de este verano habían llegado exclusivamente desde el continente: los porteros Lukas Hornicek y Ewen Jaouen, el defensa Amar Dedic, los centrocampistas Aladji Bamba y Sean Steur y el delantero Bazoumana Toure. Pero la marcha de Bruno Guimaraes, Sandro Tonali, Anthony Gordon y Kieran Trippier obligaba a incorporar experiencia en Premier League.
Gonzalez, que aterrizó desde Porto y solo lleva temporada y media en la liga inglesa, encaja en el perfil que busca Matthias Jaissle: 24 años, margen de crecimiento y capacidad para sostener un rol central en el proyecto.
Los datos explican el interés. Entre los centrocampistas con al menos 900 minutos en las cinco grandes ligas europeas el curso pasado, lideró el apartado de recuperaciones altas por partido, con 2,13. También se situó entre los cinco mejores centrocampistas de la Premier en pases rompe-líneas por encuentro, con 12.
Tras la dolorosa venta de Guimaraes a Arsenal, Newcastle necesitaba a alguien capaz de dirigir la presión y, al mismo tiempo, activar el juego vertical. Gonzalez llega precisamente para eso. Jaissle ya había avisado: “ajustes” iban a llegar. Este es uno de los grandes.
Delap, apuesta récord de Forest tras un año gris en Chelsea
Otro frente caliente del mercado está en Nottingham. Nottingham Forest ha alcanzado un acuerdo récord cercano a los 50 millones de libras para fichar al delantero de Chelsea Liam Delap.
El atacante, de 23 años, pasará reconocimiento médico y firmará un contrato de larga duración con Forest en los próximos días. Un giro importante para un jugador que, hace solo un año, dejaba Ipswich Town rumbo a Stamford Bridge por 30 millones de libras, con Manchester United y Everton pujando también por él.
Formado en la academia de Manchester City, Delap encadenó cesiones en Stoke, Preston y Hull antes de su traspaso a Ipswich en 2024, por unos 20 millones de libras. Allí explotó: 12 goles en 37 partidos de la élite, cartel de futuro internacional con Inglaterra y salto a un Chelsea que, sin embargo, nunca terminó de ser su casa.
Su etapa en Londres quedó marcada por las lesiones de hombro y de isquiotibiales. Solo un gol en Premier en la última campaña y, para complicarlo más, la llegada del brasileño Joao Pedro para el mismo puesto.
Forest, sin embargo, no mira solo al pasado reciente. El club ya había invertido 34 millones de libras en el defensa Ousmane Diomande, además de incorporar como agentes libres al centrocampista Xaver Schlager y al portero Steve Benda. Al mismo tiempo, vendió al centrocampista inglés Elliot Anderson a Manchester City por un récord de 116 millones de libras y al delantero Taiwo Awoniyi a Coventry City por 9 millones.
El mensaje es claro: hay dinero, pero también urgencia deportiva. En el debut liguero en casa, derrota 1-0 ante Leeds, los delanteros Chris Wood e Igor Jesus se quedaron sin marcar. Delap llega para apretarles… y, si responde, para quedarse con el puesto.
Chelsea, por su parte, ya ha cubierto la salida. Este verano ha firmado a dos delanteros: Emmanuel Emegha desde Strasbourg y Danny Welbeck procedente de Brighton.
Una recta final de mercado sin freno
El reloj del mercado aprieta. Falta menos de una semana para el cierre y los movimientos se encadenan. Nottingham Forest acelera por Delap. Aston Villa estudia a Jean-Philippe Mateta como posible sustituto de un Ollie Watkins que apunta a salida. Tottenham aún no ha terminado de recortar ni de completar la plantilla de De Zerbi.
Y en medio de todo, una pregunta se instala en el norte de Londres: con Savio y Marmoush ya en camino, ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Spurs para convertir este verano en el punto de inflexión de su proyecto?





