Logotipo completo Cancha Firme

Tresoldi aplaza decisión sobre selección: Alemania o Italia

El culebrón no se cierra, se estira. Uno de los talentos jóvenes más atractivos de Europa ha decidido que su futuro internacional tendrá que esperar. A sus 22 años, Tresoldi ha anunciado que pospone al menos un año más la elección definitiva sobre a qué selección absoluta representar. Entre la DFB y la FIGC, el delantero ha optado por una tercera vía: seguir con la Sub-21 de Alemania hasta la Eurocopa de 2027 y, solo entonces, elegir bando.

No es una decisión fría. Ni mucho menos. En declaraciones a Sky Germany, el atacante, en estado de gracia en Bélgica y ya probado en la Champions League, desnudó el conflicto que lo atraviesa. Lo dijo sin rodeos: su corazón está exactamente dividido. “Mi corazón está 50:50. Ambos países significan mucho para mí”, confesó. No es un eslogan; es el resumen de una vida partida entre dos himnos.

Klopp entra en escena

El tablero cambió de dimensión cuando apareció un nombre mayúsculo: Jurgen Klopp. El legendario técnico, ahora seleccionador alemán, decidió implicarse en primera persona. No delegó. Llamó al jugador, habló con él, le trazó un camino, le hizo sentir importante. Alemania no quiere dejar escapar a un delantero que ya ha demostrado personalidad y nivel en Europa.

Tresoldi quedó impresionado, sobre todo por el tono. No fue una reunión fría en un despacho. Fue algo más íntimo. “Tuvimos buenas conversaciones. Le expliqué mi situación a Kloppo y él la entendió. Es una gran persona. No fue una conversación entrenador-jugador, sino como una conversación padre-hijo. Me dijo que la puerta siempre está abierta para mí”, relató el ariete.

Ese matiz pesa. Klopp no solo le ofreció un rol deportivo, le ofreció comprensión. Le dio tiempo, le dio espacio. Y, sobre todo, no le exigió una respuesta inmediata en mitad de un conflicto emocional que va mucho más allá del fútbol.

Italia no se rinde

Pero Alemania no juega sola este partido. Al otro lado del campo aparece Italia, con Roberto Mancini como rostro visible del proyecto. El nuevo seleccionador de la Azzurra también se ha movido con rapidez para intentar recuperar a un futbolista que siente el país como algo propio, no como una simple opción burocrática.

Mancini ya ha hablado con él. Y Tresoldi, fiel a su línea, respondió con la misma honestidad que mostró con la DFB. “Le dije lo mismo que a Klopp”, admitió. Nada de promesas vacías, nada de guiños de cara a la galería. El delantero ha decidido no traicionarse: hasta 2027, Alemania Sub-21 será su casa. Lo demás, después.

Su vínculo con Italia, sin embargo, es profundo. Nació en Cerdeña, pasó allí su primera infancia y no fue hasta los 13 años cuando se trasladó a Alemania. No es solo el pasaporte del padre. Es la lengua, los recuerdos, las calles donde aprendió a jugar. “No es solo que mi padre venga de Italia. Yo también nací allí, crecí allí”, recordó. En paralelo, también cuenta con la opción de Argentina por parte de su madre, aunque, por ahora, el pulso real se libra entre Berlín y Roma.

Compromiso inmediato: Alemania Sub-21

Mientras los gigantes se miden a distancia, Tresoldi ha elegido centrarse en lo que sí puede controlar: el presente. Ese presente se llama Antonio Di Salvo y la selección Sub-21 de Alemania. Con él se siente parte de un proyecto, de un grupo, de un objetivo concreto: la clasificación y la disputa de la Eurocopa de 2027.

Su disponibilidad para el partido de este sábado ante Letonia Sub-21, en un duelo clave de clasificación, es una noticia excelente para Di Salvo. El equipo necesita gol, necesita liderazgo en el último tercio, y el regreso del delantero aporta exactamente eso. Él, por su parte, lo tiene claro: ahora mismo, su camiseta es la alemana.

“Llevo la camiseta de Alemania con orgullo, estoy muy contento de estar aquí. Todavía quiero jugar la Eurocopa aquí. Después, veremos cómo progresa todo”, explicó. Una frase sencilla, pero con una carga enorme: se compromete de lleno al corto plazo y se reserva el derecho de decidir su destino cuando haya cumplido ese ciclo.

Hasta entonces, la batalla por su corazón seguirá en silencio, sin comunicados, sin grandes gestos públicos. Alemania lo mima, Italia lo reclama, Argentina permanece en la sombra como posibilidad remota. Tresoldi, mientras tanto, solo piensa en el próximo balón, el próximo gol y una Eurocopa Sub-21 que puede marcar, para bien o para mal, el punto de inflexión de toda su carrera.