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Unai Emery y el futuro incierto de Watkins en Aston Villa

Aston Villa vive un verano de vértigo. Unai Emery ha reconocido que el club ha recibido ofertas formales por su delantero estrella, Ollie Watkins, y el temblor se siente en todo el Midlands. El ariete inglés, clave en la reciente conquista de la Europa League con cinco goles y dos asistencias, es ahora objetivo prioritario de Al-Hilal, uno de los gigantes de la Saudi Pro League.

Emery, entre la resistencia y la resignación

El técnico no se escondió al hablar del futuro de su goleador.

«Tenemos un problema con él, está claro. Es nuestro jugador. Hemos tenido ofertas por él, no quiero venderlo, pero puede cambiar porque, si es una buena opción para él y para el club y puedo reemplazarlo en la plantilla, esta es la rutina que tenemos y que hicimos antes con los jugadores que se marchan», explicó Emery ante los medios, al ser preguntado por el futuro del delantero de 30 años.

La frase lo resume todo: Aston Villa no quiere vender, pero sabe que puede acabar haciéndolo. Y no sería una salida cualquiera.

Watkins ha marcado 108 goles desde su llegada procedente de Brentford en 2020. Es el hombre que ha tirado del carro en la Premier League y en Europa. Perderlo ahora, a diez días del cierre del mercado, sería un golpe mayúsculo para un vestuario ya muy debilitado.

Un once campeón que se deshace pieza a pieza

La operación Watkins no llega sola. Es la guinda de un verano de salidas pesadas.

El club ya ha autorizado la marcha de Ezri Konsa a Arsenal por 51 millones de libras. También la de Morgan Rogers a Chelsea por una cifra récord en el fútbol británico: 117 millones. A esas ventas se suman las despedidas de Youri Tielemans y Lucas Digne en esta misma ventana.

Cada nombre que se va arranca un trozo del equipo que levantó la Europa League hace apenas dos meses. Si finalmente salen Watkins y Emi Martínez, Aston Villa habrá vendido más de medio once titular de aquel título histórico. Un desmantelamiento en tiempo récord.

Emery, pese a todo, mantiene un discurso firme, entre la esperanza y el pragmatismo:

«Con Ollie, está aquí, para mí es un delantero fantástico, siempre hemos creído en él. Ahora es nuestro jugador, quedan 10 días más o menos para que termine el mercado, veremos qué pasa. Estoy contento con él, si se queda con nosotros seguirá jugando a su nivel. Si se marcha es porque es bueno para tres partes: una es él, otra es el club y otra es el equipo».

El mensaje es claro: nadie está por encima del proyecto, pero el proyecto se tambalea si las salidas no se compensan a tiempo.

El caso Emi Martínez: otro pilar en el aire

La incertidumbre no se limita a la delantera. La portería también arde.

Emi Martínez, campeón del mundo en 2022, vive un futuro incierto. Su traspaso a Juventus se vino abajo por desacuerdos en la cifra del traspaso, pero la sensación en el club es que el argentino sigue abierto a un cambio de aires. Villa, por si acaso, ya ha movido ficha.

El club ha cerrado el fichaje del internacional japonés Zion Suzuki, procedente de Parma, por 30 millones de libras. No llega como apuesta lejana. Llega para competir ya.

Emery lo dejó claro al analizar la situación bajo palos:

«Tenemos dos porteros excelentes, por supuesto fichamos a Suzuki no para el futuro, sino para ahora. Ha mostrado su capacidad para rendir a nuestro nivel. Necesitará adaptarse a nosotros, pero está jugando a este nivel. Martínez nos transmitió la posibilidad de tener otro reto en su carrera. Incluso el año pasado pensaba en, si tenía una posibilidad, cambiar para sus desafíos».

El técnico reconoce que el deseo de Martínez de buscar un nuevo desafío no es nuevo. Es un runrún que lleva tiempo en el ambiente.

«No lo hizo el año pasado y rindió fantástico con nosotros. Este año, de nuevo, nos transmitió la posibilidad de tener otro desafío y decidimos fichar a Suzuki porque creo que es un portero fantástico», añadió Emery.

La lectura es evidente: Villa se blinda ante una posible marcha del argentino. Si se queda, habrá competencia feroz. Si se va, el relevo ya está en casa.

Una carrera contra el reloj antes del debut liguero

El escenario es delicado. Si Watkins y Martínez terminan saliendo, Aston Villa habrá perdido el eje de su columna vertebral: central clave, cerebro en la medular, lateral de peso, portero campeón del mundo y delantero referencia. Todo en un solo verano.

La presión sobre la dirección deportiva es enorme. El margen de maniobra, mínimo. El reloj del mercado corre y el equipo debuta en la Premier League este domingo, a domicilio, ante Brighton.

Emery habla de rutina, de procesos, de reemplazos. Pero el contexto es otro: el campeón de Europa League se juega en diez días buena parte de su temporada. Y la pregunta ya resuena en Villa Park: ¿hasta dónde se puede reconstruir sin derrumbar lo que acaba de construirse?

Unai Emery y el futuro incierto de Watkins en Aston Villa