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Wissing celebra victoria de Al-Ittihad y advierte sobre el calendario

Al-Ittihad salió vivo de un partido trampa. Victoria 3-2 ante Al-Hazm en la Saudi Roshn League, tres puntos más al saco y, al mismo tiempo, un aviso claro de su técnico alemán, Jens Wissing: el equipo está ganando, pero va al límite.

En la sala de prensa, el técnico no disimuló su alivio: su equipo ha disputado cinco partidos en menos de dos semanas, cuatro victorias y ningún tropiezo, pero el desgaste ya se nota. “Jugamos cinco partidos en dos semanas, hicimos un primer tiempo brillante y marcamos, pero perdimos filo en la segunda parte y dejamos que el rival atacara. Al final, lo más importante es asegurar la victoria”, explicó.

El guion del choque lo confirma: un Al-Ittihad dominante y agresivo antes del descanso, y un equipo más pesado, con menos chispa, en el tramo final. El resultado sostiene la racha. El físico, no tanto.

Un buen arranque… con la ventana aún abierta

Wissing no quiere que el buen inicio esconda lo que todavía falta por pulir. “Estamos contentos con nuestro arranque, es bueno para la temporada, pero aún tenemos mucho por delante. El mercado de fichajes sigue abierto y estamos estudiando nuestras opciones”, apuntó.

El mensaje es claro: el equipo compite, pero no está cerrado. Ni en la plantilla ni en la idea de juego. Desde la concentración de pretemporada, el cuerpo técnico insiste en un modelo basado en la alta intensidad, presión constante y ritmo alto con balón. A día de hoy, el propio entrenador admite que todavía no han alcanzado ese nivel.

“Desde el inicio del campamento hemos trabajado en desarrollarnos, porque queremos un fútbol de alta intensidad, pero aún no hemos llegado ahí. Las exigencias que les pido a los jugadores se están cumpliendo bien, pero no al mejor nivel posible”, reconoció.

El duelo ante Al-Hazm fue un buen ejemplo de esas dos caras. Por momentos, un Al-Ittihad agresivo y vertical. Después, un equipo que se vio obligado a resistir.

El peso del cansancio y el estilo del rival

Wissing no escondió la razón principal del bajón tras el descanso: las piernas. “Jugamos hace tres días contra Al-Qadsiah y hicimos un gran esfuerzo físico, eso nos afectó, seguro”, dijo.

Al-Hazm, además, eligió un plan incómodo: balones largos, duelos constantes, choques físicos. “Nos enfrentamos a un rival que nos desgastó con balones largos y nos obligó a hacer un gran esfuerzo. Cada equipo tiene sus armas, y al final el resultado es lo más importante”, resumió el técnico.

Al-Ittihad sobrevivió a ese desgaste, sostuvo la ventaja y mantuvo viva su serie sin derrotas en este arranque comprimido de temporada. Pero la factura física ya está sobre la mesa.

El caso Moussa Diaby: “Si no está listo mentalmente, no puede entrar”

En medio de la buena racha, una ausencia llama la atención: Moussa Diaby. El francés se entrena con el grupo, pero volvió a quedarse fuera de la convocatoria. Wissing no dio rodeos.

“La respuesta es simple. Cuando un jugador viene y dice que no está preparado mentalmente, no puede participar”, sentenció.

El técnico fue tajante con su criterio: solo jugarán quienes estén al cien por cien. “Quiero jugadores que estén listos, y en el próximo periodo tenemos mucha congestión de partidos. Si un jugador no está al 100%, no estoy preparado para contar con él”, añadió.

El mensaje va directo al vestuario. El calendario no da tregua, y Wissing no está dispuesto a arriesgar con futbolistas que no se sientan plenamente preparados, ni física ni mentalmente.

En-Nesyri, en el punto de mira… y bajo el escudo de su entrenador

Mientras Diaby se queda fuera por decisión técnica y mental, otro nombre vive bajo el foco: Youssef En-Nesyri. El marroquí ha recibido críticas por su menor eficacia de cara al gol, pero Wissing salió en su defensa con firmeza.

“Youssef En-Nesyri es uno de mis mejores jugadores. Desde mi llegada ha sido de los mejores, y no me importa lo que digan los medios o los aficionados sobre él”, afirmó el alemán, sin matices.

No negó la realidad: el delantero no está fino de cara a puerta. Pero para el entrenador, su valor va más allá de las cifras. “Puede que no esté acertado en el gol, pero hace un esfuerzo alto y excelente, y eso es lo que me importa”, concluyó.

Al-Ittihad suma, gana y resiste en medio de un calendario asfixiante. El equipo todavía no muestra la versión de alta intensidad que persigue su técnico, Diaby sigue fuera a la espera de estar listo “de cabeza” y En-Nesyri responde a las dudas con trabajo. Si este es solo el comienzo, ¿hasta dónde puede llegar el proyecto de Wissing cuando tenga piernas frescas y una plantilla completa?