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Wolves y su camino al ascenso: contratos que expiran en 2027

Wolves vive una temporada con un único objetivo declarado: volver a la Premier League a la primera oportunidad tras el descenso. Todo gira en torno a ese reto. Pero mientras César Peixoto intenta construir un equipo competitivo sobre el césped, en los despachos ya se mueve otra cuenta atrás: la de los contratos que expiran en verano de 2027.

Once puntos en seis jornadas marcan un inicio ilusionante bajo el mando de Peixoto. No es un arranque arrollador, pero sí lo bastante sólido como para pensar que este bloque aún tiene margen de crecimiento. Y ahí es donde la dirección deportiva no puede permitirse otro paso en falso tras una gestión que ha acabado por devolver a los Wanderers al Championship.

Entre renovaciones, dudas y posibles salidas, cinco jugadores del primer equipo acaban contrato al final de la campaña 2026/27. No hay estrellas absolutas en la lista, pero sí decisiones que marcarán el diseño de la plantilla a medio plazo.

Tres fichajes de verano, un mismo punto final

Curiosamente, tres de esos cinco futbolistas aterrizaron en Molineux este mismo verano con acuerdos cortos, hasta 2027. Una especie de periodo de prueba de alto nivel.

John Ruddy, veterano guardameta y viejo conocido de la afición, regresó tras terminar su etapa en Newcastle United. Su caso tiene un matiz especial: más allá del rendimiento, su continuidad estará muy ligada a cuánto tiempo más quiera seguir compitiendo al máximo nivel. La edad no perdona, pero la experiencia bajo palos siempre tiene mercado… si el físico responde.

Bertrand Traoré llegó después de cerrar su etapa en Sunderland. Extremo con talento y recorrido, necesita algo más que destellos para ganarse una renovación. Debe convertirse en una pieza que marque diferencias reales en el Championship si quiere que el club se plantee alargar su estancia.

Ghislain Konan, por su parte, aterrizó procedente del antiguo club de Peixoto, Gil Vicente. Lateral con energía y proyección, parte con la ventaja de conocer bien las ideas del técnico. Pero eso no le garantiza nada. Como los otros dos, está obligado a rendir desde ya si pretende seguir más allá de 2027.

Los tres comparten destino en el papel: contrato hasta el final de esta temporada y examen continuo. Si rinden, habrá conversación. Si no, su paso por Molineux será corto.

Tawanda Chirewa, talento al borde del escaparate

Otro nombre que entra en la ecuación es el de Tawanda Chirewa. Llegó en 2023 tras salir de Ipswich Town, como apuesta de futuro. Hoy, con 22 años, se mueve en la frontera entre promesa y jugador que debe empezar a dar respuestas.

Ha dejado destellos interesantes, pero sigue en la periferia de la plantilla de Peixoto. Su titularidad reciente en la derrota de Carabao Cup ante Everton le dio minutos, no certezas. Los números son claros: 40 partidos como profesional, ninguna contribución directa de gol.

No basta con “buenas sensaciones”. Si quiere quedarse, tendrá que demostrar que puede influir en el marcador, ya sea asistiendo o marcando. El tiempo de aprendizaje casi ha terminado; ahora se mide su impacto real.

Boubacar Traoré, la decisión más delicada

El caso más sensible, sin embargo, es el de Boubacar Traoré. El centrocampista maliense costó alrededor de 9,5 millones de libras en 2023. Dejarle marchar gratis en 2027 sería un golpe económico evidente.

Con 25 años, todavía tiene margen de evolución. Pero la realidad deportiva es tozuda: como Chirewa, sus titularidades han llegado únicamente en la copa. Romper la puerta del once inicial se le está haciendo cuesta arriba.

Si la situación no cambia, todo apunta a una salida en 2027. La gran incógnita es el cómo: un traspaso a precio reducido en el mercado invernal o la marcha libre en verano. En ambos escenarios, Wolves se arriesga a perder un activo importante por debajo de su inversión inicial.

Sin incendios… pero con trabajo por delante

La buena noticia para Wolves es que, pese a este pequeño listado de contratos que expiran, no hay un solo titular indiscutible en riesgo inmediato. No se trata de un verano que amenace con desmantelar el once de Peixoto.

El futuro de Ruddy dependerá tanto de su rendimiento como de su deseo de seguir. Bertrand Traoré y Konan solo se convertirán en bajas dolorosas si consiguen asentarse y rendir a un nivel que les coloque en el escaparate de clubes de mayor rango.

Ese margen de tranquilidad permite a Peixoto concentrarse en lo esencial: sumar puntos, consolidar una idea de juego y empujar al equipo hacia la zona alta del Championship. Mientras tanto, la cúpula del club tiene la obligación de no repetir errores y empezar a dibujar desde ahora un Wolves más sólido, dentro y fuera del campo.

Porque el ascenso puede decidirse en mayo. Pero la plantilla que lo intente se está definiendo ya.