Zidane inicia con victoria pero Mbappé preocupa
La primera noche de Zinedine Zidane al mando de Francia tenía todo para ser una fiesta. Victoria, portería a cero, un gol más de Kylian Mbappé para agrandar su leyenda. Pero el plano final no fue el abrazo en el banquillo ni la ovación del público. Fue la mano del capitán palpándose la rodilla izquierda, el gesto torcido y una marcha lenta hacia el vestuario.
Francia derrotó 1-0 a Turkiye en el debut de Zidane como seleccionador, pero el resultado quedó en segundo plano en cuanto Mbappé se tiró al césped y pidió el cambio.
El gol 67… y el silencio
Hasta entonces, la historia seguía el guion soñado. Minuto 54. Francia encuentra un resquicio, Michael Olise filtra un pase preciso y Mbappé ataca el espacio con esa zancada que ya conocen de memoria en todo el continente. Control, mirada rápida al primer palo y definición rasa, seca, ajustada. Gol.
Era el tanto número 67 del delantero con la camiseta de la selección, otro ladrillo en el muro de un récord que ya le pertenece en solitario como máximo goleador de la historia de Francia. Sus compañeros le rodean, Zidane aprieta los puños. Todo encaja.
Hasta que algo no encaja.
Mbappé se lleva la mano a la parte externa de la rodilla izquierda. Se agacha, prueba a estirar, recibe atención médica sobre el césped. Se levanta, intenta seguir. Un par de carreras más. Nada. En el minuto 58 se sienta de nuevo en el campo y mira al banquillo. No hay más margen.
Desire Doue entra en su lugar. El estadio aplaude al capitán, pero el murmullo ya no es de celebración. Es de preocupación.
Zidane, realista: “No vamos a arriesgar”
Las cámaras captan a Mbappé palpándose la zona lateral de la rodilla mientras se retira. En la banda, el gesto de Zidane es claro: esto no pinta bien.
Después del partido, el seleccionador no maquilló la situación. Reconoció que “por desgracia, no tiene buena pinta” y dejó claro que el jugador “tendrá que volver” y que no asumirán “ningún riesgo”. Mensaje directo, sin rodeos.
La Federación Francesa de Fútbol confirmó horas más tarde el diagnóstico inicial: lesión en un tendón de la rodilla. El capitán abandona la concentración de Francia y regresa a Madrid para someterse a más pruebas con su club.
No hay plazos. Ninguna fecha, ningún pronóstico público. Solo una incógnita que inquieta tanto a Francia como a Real Madrid.
Francia pierde a su capitán en plena Nations League
El momento no puede ser más delicado para la selección. En los próximos 10 días, Francia tiene por delante tres partidos de Nations League que marcarán el tono del nuevo ciclo con Zidane. El primero de ellos, el lunes ante Bélgica en Bruselas, ya se jugará sin su referencia ofensiva y sin su capitán.
Mbappé está prácticamente descartado para ese duelo y, a la espera de los resultados en Madrid, su participación en los siguientes encuentros se antoja muy complicada. Zidane deberá ajustar rápido el plan, redistribuir responsabilidades y encontrar gol sin su hombre más determinante.
Una roja para Turkiye y un estreno agridulce
En lo estrictamente competitivo, el debut de Zidane se salda con una victoria trabajada. Francia manejó el partido, golpeó en el momento justo y cerró el marcador sin grandes sobresaltos. Turkiye terminó con 10 jugadores cuando el guardameta Ugurcan Cakir fue expulsado por tocar el balón con la mano fuera del área al intentar frenar una escapada de Bradley Barcola.
El 1-0 basta para estrenar etapa con buen pie. Pero nadie en el vestuario francés se engaña: el foco está en la rodilla de Mbappé.
Real Madrid espera ahora los informes médicos que llegarán tras las pruebas complementarias. Francia, mientras tanto, se prepara para visitar a Bélgica sin su líder.
Zidane ya tiene su primera victoria. La pregunta es cuánto tardará en recuperar a su jugador franquicia para que este nuevo proyecto pueda despegar con todas sus piezas sobre el césped.






