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Alexis Mac Allister y su futuro en Liverpool durante el Mundial 2026

Alexis Mac Allister, el enigma silencioso del Liverpool en pleno Mundial

Mientras el mundo mira a Argentina en el Mundial 2026 y se prepara para un clásico de época ante Inglaterra en semifinales, en Liverpool se abre otra batalla, mucho más discreta pero igual de decisiva: el futuro de Alexis Mac Allister.

El centrocampista, pieza clave en la conquista de la Premier League en la primera temporada de Arne Slot, no ha iniciado conversaciones para renovar su contrato con el club. Nada. Ni una reunión formal, según informa BBC Sport. Y eso que su vínculo actual se extiende hasta 2028.

Un campeón de liga… y un vacío en los despachos

Mac Allister llegó a Anfield en el verano de 2023 desde Brighton & Hove Albion por 35 millones de libras. Una operación que entonces parecía inteligente; hoy, casi una ganga para un internacional argentino consolidado, campeón de liga y protagonista en uno de los mediocampos más exigentes de Europa.

Su impacto fue inmediato. Orden, personalidad, gol en momentos clave. Se ganó el centro del campo de un Liverpool en reconstrucción y se convirtió en uno de los símbolos del nuevo ciclo. Sin embargo, la última temporada dejó matices: su rendimiento cayó de forma notable, lejos del nivel dominante que mostró en el año del título.

Ese contraste hace que la situación actual sea todavía más llamativa. A diferencia de otros compañeros, el argentino no está en la lista de prioridades contractuales del club. Al menos, no de momento.

Sin renovación… y sin ofertas sobre la mesa

El dato es claro: Mac Allister no está negociando una ampliación con Liverpool. Tampoco está en conversaciones con ningún otro club, pese a los recurrentes rumores que lo han vinculado con Real Madrid. Hasta ahora, nunca hubo avances reales. Ningún movimiento concreto.

Su caso contrasta con el de Dominik Szoboszlai. El húngaro, cuyo contrato también expira en 2028, sí estaría ya en conversaciones para mejorar sus condiciones. Ryan Gravenberch firmó una extensión en mayo. Dos señales inequívocas de que el club está moviendo ficha con parte de su núcleo de futuro.

Con Mac Allister, en cambio, silencio. Un silencio que empieza a sonar fuerte.

Anfield, entre dudas y oportunidades

El contexto en el centro del campo del Liverpool añade más tensión al escenario. Curtis Jones también vive un verano de incertidumbre. Inter de Milan ha llamado varias veces a la puerta, y aunque el tercer intento habría sido rechazado por el club, su futuro sigue sin estar cerrado.

En medio de ese tablero, Mac Allister aparece como una figura central. No porque vaya a salir ya, sino porque su estatus dentro del proyecto de Andoni Iraola todavía no está definido del todo. Las informaciones apuntan a que el plan del Liverpool pasa por observar cómo se adapta y rinde bajo las órdenes del nuevo técnico antes de tomar una decisión firme sobre su futuro a largo plazo.

Es una apuesta calculada. También un riesgo.

Si el argentino recupera el nivel que mostró en la temporada del título, su valor deportivo y económico se disparará. Si la irregularidad se mantiene, el club tendrá más argumentos para replantearse su rol o incluso escuchar propuestas.

Entre el Mundial y Anfield

Mientras tanto, Mac Allister vive en otra dimensión: la de la selección argentina. A sus 27 años, se prepara para ser titular en una semifinal de Mundial ante Inglaterra, un escaparate gigantesco para cualquier jugador, por muy asentado que esté en la élite.

Cada buena actuación con la Albiceleste reabre el debate. ¿Debe Liverpool blindarlo cuanto antes? ¿O es mejor esperar y no precipitar una renovación que, a día de hoy, el club no considera urgente?

De momento, la única certeza es que no hay negociación abierta, ni con Liverpool ni con ningún otro equipo. El ruido viene de fuera, no de los despachos.

El balón está ahora en los pies del propio Mac Allister. Si vuelve de este Mundial como líder indiscutible y se adueña del mediocampo de Iraola, Anfield tendrá que mover ficha. La pregunta es sencilla, la respuesta no tanto: ¿puede Liverpool permitirse que uno de sus campeones de liga entre en los últimos años de contrato sin una hoja de ruta clara?