Arabia Saudita se prepara para enfrentar a Qatar en la Gulf 27
Arabia Saudita llega a la semifinal de la Arabian Gulf Cup con una noticia que cambia el ánimo del vestuario: Hassan Tambakti está de vuelta.
La selección saudí se enfrenta mañana sábado a Qatar en el estadio Al-Inma de Yeda, con un lugar en la final en juego y una racha impecable que defender. Tres partidos, tres victorias, ningún gol encajado. Un camino casi perfecto que ahora gana músculo en la zaga.
Regresa un pilar en medio de la plaga de bajas
El defensor de Al-Hilal completó el entrenamiento grupal del viernes y la federación saudí confirmó que está listo para entrar en la convocatoria. Su regreso no es un detalle menor: Tambakti se perdió el triunfo por 2-0 ante Irak el pasado martes, también en el Al-Inma, en la tercera jornada de la fase de grupos.
En un contexto normal, sería una buena noticia. En este, es casi un alivio.
El combinado saudí acumula ausencias sensibles. El guardameta Nawaf Al-Aqidi, el defensa Hassan Kadesh, el lateral Zakaria Hosawi y el centrocampista Alaa Al-Haji siguen fuera de combate. Demasiadas piezas importantes al margen cuando el torneo entra en su tramo decisivo.
Por eso la vuelta de Tambakti se siente como un refuerzo de invierno adelantado. Aporta jerarquía, lectura defensiva y una salida de balón que encaja con la versión dominante que Arabia Saudita ha mostrado en la Gulf 27.
Un muro que aún no ha sido derribado
El recorrido saudí hasta la semifinal ha sido contundente. Victoria ante Kuwait. Victoria ante Omán. Victoria ante Irak. Tres rivales distintos, mismo desenlace. Y un dato que pesa más que cualquier goleada: la portería sigue a cero.
La estructura defensiva ha sido el cimiento del equipo. Ahora, con Tambakti disponible, el seleccionador gana una pieza más para mantener ese muro intacto ante una Qatar que sabe moverse bien en los escenarios grandes.
El partido en Yeda se presenta como una prueba de carácter. Arabia Saudita llega con confianza, empujada por su afición y por una dinámica que invita a pensar en la final. Qatar, en cambio, ve una oportunidad de frenar al anfitrión y cambiar el guion del torneo.
La mesa está servida: un clásico regional, un billete a la final y un equipo saudí que, con Tambakti de regreso, ya no quiere bajar el ritmo ni un solo minuto.






